28 de abril 2002



Orejuda, de pestañas largas, con una cruz de pelos café marcada en su
lomo y una barriga bien grande. Así es la “Panchita“, una burra que se ha ganado el cariño de los suchitotenses por la acción religiosa que ejecuta.


La “Pancha” carga la imagen desde el barrio La Cruz hasta la iglesia de la localidad, ubicada en el barrio Santa Lucía.

¿Quién no conoce en Suchitoto a la “Panchita”? Su escandaloso rebuznar y su terquedad no son las razones de su prestigio, menos sus grandes orejas y barriga. Esta burra ha logrado conseguir el cariño de los lugareños a fuerza de lomo.
Así es. A ella le toca cargar cada Domingo de Ramos (día que la Iglesia conmemora la entrada triunfal del Nazareno a Jerusalén) la imagen de Jesús.
“El Domingo de Ramos es el único día que se le pone lazo a la Panchita. Le cortamos el pelo, la bañamos, le ponemos montura y la adornamos con flores para que vaya bien bonita a cargar el santo. A ella le encanta andar con la imagen de Jesús ese día; no molesta durante todo el recorrido, pese a que se revientan muchos cohetes y hay bastante gente”, explica María Aguilar, hija del dueño de la bestia.
¿Y qué pensaban, que no tiene nada de terquedad? Claro que la tiene. Terminado su recorrido frente a la iglesia principal, ubicada en el barrio Santa Lucía, congela por unos minutos sus cascos solo para bajar al Colocho.
Estando en el piso el Nazareno, la asna comienza a mover sus desgastadas herraduras como señal para que le suelten la rienda. Los feligreses, conocedores de lo que quiere la “Pancha”, le quitan el lazo y la montura. Y así la bestia sale como un disparo por las calles empedradas de la localidad.

Dónde vive

Suchitoto es un municipio del departamento de Cuscatlán.
La cabecera municipal donde se puede encontrar a la Pancha está situada a 390 m.s.n.m , a 26 kilómetros al norte de la ciudad de Cojutepeque.

La asna se pasea por los barrios La Cruz, Concepción, San José, El Calvario, Santa Lucía y El Centro.

 

Cómo llegó a Suchitoto

Cargar la imagen en una bestia tiene su historia. La primera vez que se hizo en Suchitoto fue en 1980. El promotor de esta actividad fue don Matilde Aguilar, miembro de la Fraternidad del Nazareno, a quien se le ocurrió montar a Jesús en su caballo “Pinto” y hacer el recorrido por el pueblo.
Tanta fue la alegría y el fervor religioso de los suchitotenses de pasear la imagen en el “Pinto” que decidieron ponerle montura al siguiente año para celebrar con júbilo la venerada fecha. Sin embargo, esta costumbre se vio truncada: el caballo se enfermó y fue vendido.
Pasó una década y la bestia no fue sustituida. La celebración de la Semana Mayor continuó, solo que esta vez los cascos del “Pinto” fueron sustituidos por cuatro pares de pies, turnados cada quince minutos.
“Ante las súplicas de la gente de mantener la tradición de pasear a Jesús en una bestia, mi papá decide recorrer varios tiangues en búsqueda de una mula. Llegó a Aguilares y allí encontró a la Panchita”, comenta María.
Y es que a don Matilde se le encomendó llevar una asna. Esa era la misión, porque en la Biblia (Mateo, 21,1-11) está escrito de esa manera: que un animal de la familia a la que pertenece la “Pancha” carga al Venerado. Fue así que en 1992 se compra en 800 colones.

Cayó presa

Desde entonces, este animal deambula por Suchitoto sin que nadie le ponga lazo. Ella es considerada “la burra del pueblo”. Si alguien desea llevársela —ya se la robaron en dos ocasiones— posee carta de venta. Y si no es entregada, los feligreses toman la justicia por su propia cuenta.
“La burra se ha convertido en una tradición. Ella camina por todo el pueblo. Si llega a la puerta de cualquier casa o visita el mercado se le tiene que poner un huacal con agua, maíz, pan, cáscaras de guineo y verduras. Ella no es exigente; de todo come”, sostiene Candelaria Rodríguez, de 80 años, quien posee un puesto de verduras en el mercado municipal.
Pero la fama de andariega, de mansa, de coqueta, de comilona y de barrigona no fue suficiente en sus primeros años en el pueblo. La “Pancha” fue encarcelada (atada a un poste) por dos años consecutivos por miembros de la alcaldía (1994), pues en uno de los reglamentos de la comuna se estipula que los animales no deben andar sueltos por las calles.
Pasadas las 72 horas, la burra fue devuelta a don Matilde cuando canceló 50 colones de multa, y se le aconsejó que la mantuviera amarrada o en un potrero y no en la calle.
Ante la testarudez de la burra por aceptar el lazo fue arrestada por tercera ocasión. Esta vez la fraternidad y los feligreses pusieron el grito en el cielo; hablaron con representantes de la comuna y llegaron a un acuerdo: que “la Pancha es del pueblo”,

 

 

 



no tiene que ser encarcelada, porque tiene una misión especial: cargar la imagen de Jesús en Semana Santa.
Rondar al santo en una mula por las principales calles de Suchitoto es una actividad religiosa que tiene más de una década. Por esta razón, a la “Pancha” no le falta nada y por donde quiera que rebuzne, allí está la gente esperándola con agua, comida y cariño.



El “Pinto” fue la primera bestia
que cargó la imagen.

En 1992 la “Panchita” carga por
primera vez al Nazareno.

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