|


Entre los galardones más prestigiosos recibidos por la actual
rectora de la Universidad de El Salvador está el Premio
al Mérito en Salud Pública, entregado el 13 de marzo
por el presidente mexicano Vicente Fox en tierras aztecas.
Este reconocimiento solo se otorga a las diez personas que más
han ayudado a la salud pública a nivel mundial. Su trayectoria
en el campo de la docencia y la investigación la hizo acreedora
a tal distinción.
Durante varios años esta tenaz mujer fue asesora y represantante
de entidades como la Organización Panamericana de la Salud (OPS),
de la UNESCO y de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Esto le permitió vivir en diversos países donde dejó
huellas de su capacidad intelectual.
Investigadora
ejemplar
La doctora Rodríguez ha compartido sus conocimientos con varias
generaciones de médicos de México, Estados Unidos, Venezuela,
República Dominicana, Ecuador, Perú, Haití, El
Salvador y otros más, quienes la recuerdan como una maestra ejemplar
y abnegada.
Su ex-alumnos ahora funcionarios y científicos prestigiosos
no dejan de exaltar sus cualidades como persona y como profesional.
Uno de sus discípulos, el doctor Salvador Moncada, dos veces
candidato al premio Nobel de Medicina, en diversas ocasiones ha expresado
la admiración y el respeto que siente por ella. La recuerda como
una investigadora y como maestra ejemplar.
Otro de ellos, el doctor Eduardo Interiano, ex ministro de Salud Pública,
manifiesta que la Facultad de Medicina de la UES tuvo su época
de esplendor en los sesenta gracias al trabajo de la doctora Rodríguez
y de un grupo de científicos visionarios.
El actual embajador de República Dominicana en El Salvador, Héctor
Pereira, quien tuvo la oportunidad de conocer el trabajo de la galardonada
cuando ella fue representante de la OPS en ese país caribeño
la recuerda por la ayuda que brindó a su pueblo.
La doctora Rodríguez manifiesta que siempre estuvo dispuesta
a hacer aquello que le significaba retos, sin pensar demasiado en las
dificultades, una filosofía demostrada con todo lo realizado
hasta ahora.
Fue la primera mujer en ocupar el cargo de decana de una Facultad de
Medicina en Latinoamérica y es la única rectora que ha
tenido la UES en más de 160 años de existencia.

María
Isabel Rodríguez a la edad de dos años, en 1924.
Estudió en el Instituto Nacional Francisco Menéndez (INFRAMEN)
en una época en que no era visto con buenos ojos
que una señorita recibiera formación académica
junto con varones y más cuando incluía adiestramiento
militar.
Ella recuerda que hacían las rutinas de ejercicios militares,
desde cruzar un río, arrastrarse por el suelo hasta disparar
con rifle. Esto último era lo que más le gustaba, comenta
con un mirada de picardía.
Asumió la candidatura para luchar por la Rectoría de la
UES porque deseaba ayudar a la institución. Meta que logró
y espera crear las bases para que la univerdad alcance el esplendor
que tuvo en la década de los sesenta y principios de los setenta.
|
|
Hablar con la doctora Rodríguez
no sólo es descubrir un cúmulo de conocimientos sobre
docencia y medicina, sino también a una persona modesta y sencilla,
a pesar de los logros obtenidos.
¿Qué significa para usted recibir este premio y en especial
que la comisión creada para seleccionar a los galardonados la
eligiera por unanimidad?
Es un honor y una honra, pero a veces creo que no me lo merezco como
los otros galardonados, porque son gente que ha hecho mucho por bienestar
de la humanidad y de la salud pública.
¿Usted
es la única mujer latinoamericana que estuvo entre los galardonados?
Estoy muy contenta de que se reconozca entre los salubristas del mundo
a las mujeres, porque el sector femenino ha jugado un papel importante
para el desarrollo de la salud pública.
Otra cosa que me alegra muchísmo es que El Salvador y Centroamérica
esté representada y por supuesto la UES, no solo por mi cargo
como rectora, sino porque aquí me formé como profesional.
¿Cómo
profesional cuál ha sido su mayor satisfacción?
Yo siempre tuve la ilusión de que iba a estar algún día
en el campo de la educación y sobre todo enseñando. Para
mí la función y la dedicación de maestra es la
mayor satisfacción que he tenido en toda mi vida.
Mi profesión me brindó satisfacción personal porque
aunque no tuve hijos, mis alumnos llegaron a serlo, al igual que los
hijos de mis primas, a las que yo considero mis hermanas.

En
1971 fue jefa del Departamento de
Fisiología y Farmacología de la UES.
¿Qué significa para usted desempeñarse como rectora
en esta etapa de su vida?
A los sesenta años, la gente piensa que al dejar un cargo o profesión
ya se acabó todo. Si ese hubiera sido mi caso ya me hubiera muerto,
uno puede hacer otras cosas incluso después de jubilado.
Mi fallecido esposo (Víctor Arnoldo Sutter), un salubrista muy
reconocido, no hubiera hecho las locuras que yo he hecho a esta edad.
A mis amigos y compañeros les he dicho que el día que
tenga un deterioro mental y físico, me lo digan.
Antes las mujeres
eran críticadas por querer desenvolverse en profesiones consideradas
solo para hombres. ¿Usted sufrió discriminación?
Había una discriminación muy fuerte. Cuando me eligieron
como decana de la Facultad de Medicina hubo mucha gente que se opuso
porque yo era mujer. Me acostumbré a las calumnias de la gente.
Es una ventaja que de alguna forma lo prepara a uno para lo peor que
pueda venir.
Su periodo como
rectora está por finalizar. ¿Qué hará?
Espero seguir trabajando en algo, aunque no de forma tan agitada como
hoy. Me gustaría seguir ayudando a la UES y en especial a la
Facultad de Medicina. Como rectora no tengo mucho tiempo para descansar.
Me acuesto a las dos de la madrugada y me levanto las seis de la mañana.

En
el Instituto de Cardiología de México
durante sus estudios de posgrado en 1951.
|
|

Su
destacada carrera le ha permitido
conocer a distinguidos cientificos.
|
Resumen de
vida
Fecha de nacimiento, 5 de noviembre de 1922, barrio Concepción,
San Salvador.
Graduada de la Facultad de Medicina de la Universidad de El Salvador
en 1949.
Posgrados en Ciencias Fisiológicas y Cardiología
en México.
Patentes y publicaciones
Ha escrito más de 103 publicaciones sobre áreas
de las ciencias de la salud y la educación. Entre ellas:
cardiología, salud pública, medicina social y recursos
humanos.
Como docente e investigadora, ha sido coordinadora y asesora por
parte de la OPS, de la Organización Mundial de la Salud
y de la UNESCO en diferentes campos de la investigación
y administración universitaria.
En 1994 regresa a El Salvador y trabaja como profesora y asesora
ad honorem de la Maestría en Salud Pública de la
Facultad de Medicina de la UES.
Reconocimientos
Profesora honoraria de universidades de Perú, República
Dominicana, Cuba y El Salvador, entre otros.
Orden del Mérito Francisco Hernández por relevantes
contribuciones al desarrollo de la educación médica
de las Américas.
Hija Meritísima de la ciudad de San Salvador.
Mujer del Año de la Asamblea Legislativa.
Honor al liderazgo en la salud internacional de las Américas.
|

Cuando
fue electa decana de la Facultad de Medicina de la UES, en 1967, recibió
un
homenaje de sus amistades.
|
Como
rectora de la UES
La doctora
Rodríguez es un ejemplo de tenacidad y de dinamismo. A
sus 80 años recorre con normalidad los escalones del edificio
de Administración Central hasta llegar a su oficina.
Desde que llega, el trabajo parece no terminar. Su agenda diaria
incluye reuniones con autoridades universitarias, funcionarios
del gobierno, diplomáticos y académicos.
Entre sus tareas está firmar los títulos que se
entregan a los graduados de las diversas carreras que imparte
la UES, sin olvidar la revisión de un sinfín de
documentos que llegan a sus manos.
Su vitalidad y entusiasmo impresionan a cualquiera.
El carácter jovial que la acompana reposa en su mirada
soñadora, voz vigorosa y en los ademanes que la acompañan
al hablar.
|
|