23 de diciembre 2001


Pese a los inconvenientes que ocasionaron los sismos a principio de año al dañar el patrimonio cultural, los salvadoreños salieron avantes en las actividades realizadas. Ejemplos son los festivales de teatro, Internacional Infantil y el Centroamericano.



La iglesia de Ereguayquín, Usulután, sufrió daños considerables.

Los movimientos telúricos dañaron el 80% del patrimonio cultural. El más afectado fue el religioso.
El terremoto de enero dañó 113 iglesias, de las cuales se hizo un presupuesto para su restauración con un monto aproximado de $7.5 millones.
La herencia colonial casi colapsa con el segundo sismo. Catorce iglesias se dañaron, dando como resultado 127 templos deteriorados. Los departamentos más afectados fueron La Paz, San Vicente, Sonsonate, Usulután y La Libertad.
Los sismos se llevaron también joyas arquitectónicas, como portales y edificios públicos. Veintiuno fueron perjudicados.
En la capital, los terremotos afectaron la Casa Dueñas, los edificios de la Orquesta Sinfónica Nacional, el Coro Nacional, el Centro Nacional de Artes, la Escuela de Danza Morena Celarié, la Dirección de Publicaciones e Impresos, los teatros Presidente y Nacional, la Sala Nacional de Exposiciones, el Museo de Historia Natural, la Biblioteca Nacional y Parque Infantil de Diversiones.
Después de los incidentes, el Consejo Nacional para la Cultura y el Arte (Concultura) estableció un plan comprendido en tres áreas de acción: rescatar edificios religiosos, públicos de valor cultural y centros históricos.
“Para rescatar y conservar nuestro patrimonio contamos con la ayuda de organismos internacionales, como la UNESCO, la CEPAL y la Fundación Getty” , explicó Gustavo Herodier, presidente de Concultura.
Según el funcionario público, la buena coordinación y la planificación que tiene la institución desde 1999, más la ayuda internacional, permitió que se agilizaran las reparaciones de los bienes inmuebles.

Estrenamos museo

Nuestros antepasados ya tienen nueva casa. El nueve de octubre se abrieron las puertas del Museo Nacional de Antropología “David J. Guzmán”. En este lugar se guarda toda la historia de los salvadoreños.
El museo está dividido en cinco áreas: asentamientos humanos, agricultura, producción artesanal, industria e intercambio; religión y arte y formas de comunicación.
“Esta gran empresa intelectual”, como describió en una ocasión al museo el presidente Francisco Flores, está abierta para grandes y chicos, desde las 9:00 a.m. a 5:00 p.m. La entrada cuesta $1.50.
El primer museo en El Salvador fue fundado por David J. Guzmán el 9 de octubre de 1883 y en honor a él se levantaron las nuevas instalaciones.

A partir de este año, El Salvador cuenta con un remozado Museo Nacional.

 

Hallazgo paleontológico

Perezosos gigantes, mastodontes, caballos, armadillos, jaguares, nutrias, tortugas, cocodrilos y cerdos antiguos forman parte de los fósiles que se rescataron desde abril en la ribera del río Tomayate en Apopa.
“Son más de mil piezas la que se encontraron, pertenecientes a 23 especies diferentes de animales”, manifestó el ingeniero Gustavo Herodier, presidente de Concultura.
Según él, el descubrimiento de estos vertebrados es el más grande que se tiene en Centroamérica. En el hallazgo se descubrieron piezas de animales de origen sur y norteamericano, que comprueban que El Salvador era un territorio de paso.
Los primeros restos hallados en el Tomayate se produjeron a finales de marzo y a principios de abril. Teófilo Reyes, un residente de Apopa, encontró unos molares de lo que sería un mastodonte Cuvieronius. Tras el encuentro se notificó a Concultura que procedió con la investigación.
El rescate de la piezas se dividió en dos zonas. La primera dio como resultado el descubrimiento de 817 piezas. Se encontró el esqueleto completo de un perezoso gigante y huesos de mastodonte.
En la segunda encontraron 225 fósiles y gran variedad de especies animales. Según los investigadores, éstos pertenecen a las eras precámbrica Paleozoica, Mesozoica y Cenozoica.
El proyecto Tomayate tuvo sus limitantes por la llegada del invierno. Esto impidió que los tres especialistas nacionales suspendieran las excavaciones por temor a dañar las osamentas.

Un nuevo hallazgo paleontológico se realizó este año en Apopa, San Salvador.

Subasta cuadro de Frida Kahlo

En mayo, un comprador anónimo pagó 1,665,750 dólares por el cuadro “Retrato de Cristina, mi hermana”, de la pintora mexicana Frida Kahlo, hecho en 1928.
La obra se convierte en la mejor rematada en la subasta de arte latinoamericano de la casa Sotheby´s.
Este lienzo es el número uno en la lista de los diez mejor vendidos. Entre ellos están “Serenata a la luna”, del también mexicano Rufino Tamayo; “Morfología del deseo”, del chileno Matta; “Florero” y “Torso femenino”, ambos del colombiano Fernando Botero.

Destruyen Budas

Talibanes bombardean el dos de marzo efigies de Buda. El líder del talibán, mullah Mohamad Omar, ordenó que todas las estatuas de Afganistán sean destruidas por considerarlas contrarias al Islam.
La milicia destruyó con explosivos las dos esculturas de Buda más grandes del mundo, ubicadas en la provincia de Bamiyán.
El movimiento talibán que gobierna Afganistán realizó una “matanza ritual” de ganado, como penitencia por no haber destruido todas las estatuas del país, el 19 de marzo.

 



Muere Lardé y Larín

La historiografía salvadoreña cae en luto el ocho de mayo al fallecer el maestro Jorge Lardé y Larín.
Con su trabajo académico y humanístico, este profesor ayudó a recuperar la historia, tras hurgar los hechos y personajes que marcaron y dieron orgullo al país.
Sus conocimientos están plasmados en más de treinta libros y miles de artículos publicados en los periódicos.
Este personaje dio vida a más de mil historias ocultas en el país. Este periodista audaz nació en la ciudad de Santa Ana, el 31 de diciembre de 1920.

Bien por el teatro nacional

El teatro para niños y jóvenes ha cobrado gran importancia en El Salvador. Este año, pese a los terremotos, los valientes y los audaces actores, actrices y directores se anotaron un diez con lo espectacular de sus presentaciones.

Justo a la medida fue la presentación del Festival Internacional de Teatro Infantil (FITI) en su quinta edición. La calidad en escena imperó ante la desgracia. Además por primera vez el FITI se filtró en todo el territorio nacional.
Las presentaciones se realizaron en San Juan Talpa, Cuscatancingo, La Libertad, San Vicente, Tejutla, Metapán, Guazapa, Jiquilisco y Santo Domingo de Guzmán, entre otros, con la idea de consolidar el festival como un evento nacional.
Las obras entraron en los retablos a partir del 30 de septiembre. Participaron en el FITI compañías teatrales de México, Colombia, Nicaragua y El Salvador.

El teatro tuvo mucho auge con dos grandes festivales.


El FITI también rompió barreras en sus presentaciones, esta vez con el apoyo de entidades estatales y privadas.
¡Bien por Fernando Umaña, Dinora Cañénguez, Finlander Funes, Tony Perdomo y el resto de las personas que se han entregado de corazón a trabajar por el rescate de las artes!, como dijo en su momento el historiador Carlos Cañas Dinarte.
Los principales escenarios de ambos festivales fueron el auditorio del Museo “David J. Guzmán”, el Teatro Presidente, la Universidad José Simeón Cañas, el Liceo Francés, el Centro Nacional de Artes, entre otros.

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