Vamos al especial

 
 

 

La riqueza de cinco naciones se presenta en un mismo paquete turístico que ofrece sitios arqueológicos, playas y tradiciones que caracterizan a la región poblada por los mayas.


 

A quién no le gustaría visitar las playas de Cancún en México, navegar por el Caribe beliceño o disfrutar de la quietud de Antigua Guatemala y sus avenidas coloniales que prometen siempre un encuentro con mujeres refajadas?
O tal vez continuar hasta Puerto Tela o Copán en Honduras y finalizar con una visita por los principales sitios arqueológicos de El Salvador, o disfrutar de un día entre pinos y ríos que discurren a más de dos mil metros de altura en Chalatenango.
La “Organización Mundo Maya” (OMM) es esto: una promesa de desarrollo a nivel regional que apuesta al fomento del turismo en sus diferentes modalidades, aprovechando el tesoro histórico y natural de las cinco naciones.
Una región diversa
Mundo Maya ocupa un territorio de medio millón de kilómetros cuadrados, donde el punto fuerte es la variedad de escenarios que en su conjunto ofrecen cultura, playas, ecoturismo aventura de montaña, selvas tropicales o volcanes como en El Salvador.
En 1999, unos 10 millones de extranjeros de todo el mundo visitaron esta región diversa y atractiva cuyo turismoaumentó en un 20% en relación a 1995.
En toda la región existen unos 28 sitios declarados monumentos mundiales, como Tikal en Guatemala, Copán en Honduras y Joya de Cerén en El Salvador.
Alberto Morales, presidente de la OMM, dice que el ecoturismo y el turismo arqueológico, son dos de las prioridades con las cuales van a trabajar considerando el aumento en la demanda.


Artesan’a salvadore–a


A esto se agrega mejorar la calidad de vida de las comunidades, como se contempla en el plan de desarrollo sostenible que propone el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
La iniciativa cuenta con la asistencia técnica del BID, a través de un convenio de 1.7 millones de dólares no reembolsables y a dos años plazo con los cuales podrán realizar los planes de acción que serán presentados a organismos de financiamiento, como los Fondos Noruego, Sueco, del Japón y el mismo BID.
El Salvador propone como prioridades ante el BID el sitio arqueológico de Cihuatán y en el campo ambiental la conservación de Montecristo, la Barra de Santiago y el estero de Jaltepec.


Ruinas de Tikal, Guatemala.

 


Antigua Guatemala.

La subdirectora del Instituto de Turismo de Guatemala, Lucía de Hurtado, estima que el esfuerzo conjunto se traducirá en un desarrollo sostenible a corto plazo mediante el establecimiento de corredores o rutas turísticas que incluyan las cinco naciones.
“Falta fortalecer los productos en su conjunto, hay que vender rutas. Lo interesante es que nos podemos promociar conjuntamente, así se maximiza la inversión en mercado”, afirma.
A principios de octubre El Salvador fue el anfitrión del encuentro de ministros de Turismo de Mundo Maya en el marco de la cual México firmó una carta de entendimiento con el resto de países para crear el Fondo Centroamericano de Fomento al Turismo.

Apoyo mutuo

“Es un valor agregado en cuestión de planeación, ejecución y financimiento de proyectos turísticos en la región”, asegura el presidente de la OMM, en relación con el trabajo que deberá ejecutar el organismo regional, que seguirá los lineamientos del Fondo Nacional de México.
El mexicano Héctor Flores, subsecretario de Turismo, asegura que lo importante será el apoyo que va a proporcionar, sobre todo al pequeño y al mediano empresario, lo que traerá consigo empleo, generación de divisas y desarrollo comunitario.
Esta adecuación del desarrollo turístico en la zona promete nuevos brillos para toda Centro América, desde Belice hasta Panamá, ya que sólo en 1999 recibió $2,600 millones en divisas por turismo y unos cuatro millones de visitantes.
El ingeniero Eduardo Contreras, director de Turismo de la Secretaría de Integración Centroamericana (SICA), afirma que “tratar de centroamericanizar ayuda a financiar proyectos turísticos, pero sobre todo a planificar ordenadamente el territorio”.
Aprovechando el contexto, El Salvador se ha enrolado en nuevos esfuerzos que buscan ubicar el país en un lugar de preferencia turística en el itsmo.
Turismo salvadoreño
Como el resto de sus vecinos, se vende como un territorio diverso que envuelve a lo largo de sus 20 mil kilómetros cuadrados la riqueza de sus pueblos de origen colonial, sitios arqueológicos y playas.
Se calcula que unas 60,000 personas, viven del turismo salvadoreño que durante este año dejará unos 295 millones de dólares en ingresos.
El presidente de CORSATUR, Alberto Morales, dice que uno de los enfoques básicos del plan estratégico que finalizará el 2004 será reforzar el turismo interno, ya que se calcula que millón y medio de personas visitan cada año sitios como La Libertad, Los Chorros, Atecozol, el Cerro Verde, Costa del Sol y El Cuco.

 
 


Bola de montela:
propuesta salvadoreña

Ubicado en Ahuachapán, a 124 kilómetros al occidente de la capital. Está dotado de la riqueza necesaria que vuelve factible un proyecto de ecoturismo.
Esta reserva natural goza de una diversidad biológica, entre bosques salados y playas.
Ocupa una extensión de 130 hectáreas y una costa de 5.2 kilómetros, convirtiéndose en uno de los principales elementos del Plan Nacional de Desarrollo Turístico de El Salvador para Mundo Maya.
A futuro se convertirá en un megaproyecto que incluiría construcción de hoteles, canchas de golf y la infraestructura necesaria para desarrollar rutas ecoturísticas y deportes acuáticos.

Mundo Maya

El proyecto fue suscrito en 1988 por Belice, Guatemala, Honduras, El Salvador y cinco estados de México.

“Mundo Maya” es una iniciativa para crear productos turísticos que en su conjunto preserven la cultura y mejoren la calidad de vida de las comunidades.

Un aproximado de 10 millones de turistas ingresaron en 1999 a la región.

México recibió 20 millones. de turistas De estos, siete visitaron Campeche, Chiapas, Quintana Roo, Tabasco y Yucatán. El Salvador , unos 600 mil. Guatemala, unos 800 mil. Honduras aproximadamente 400 mil visitantes.

 
 

Pese a esto, no existe una estructura idónea de servicios en muchos sitios turísticos y no todas las empresas quieren invertir por la falta de incentivos. Sin embargo se gestiona la construcción de hostales rurales en Chalatenango y Morazán.
Esto podría solucionarse en parte con la Ley de Turismo y un plan agresivo de enbellecimiento de los sitios con potencial en esta área, lo que le daría al país una nueva imagen como parte de la Organización Mundo Maya.

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