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Una de las cosas que más
me apasiona de una lectura, ya sea en prosa o en verso,
novela, teatro o cualquier otro escrito que vaya en
función de la cultura es la sencillez de la palabra
y, si esta logra mantener su frescura al compás
del tiempo, es decir someterse a ella e impregnarse
de su magia, después de tres décadas,
ya caminó bastante.
Renán Alcides Orellana acaba de publicar un texto,
con Editorial Abril Uno, donde ha logrado lo anterior
y más, porque en cada verso constatamos que la
metáfora no es excusa para empalagar al lector
con su libro que, aunque no ha surgido a la palestra
literaria salvadoreña con mucha pompa, permite
solazarse con sus más de cincuenta páginas.
La frescura que se imprime en Corazón adentro
hace del autor un poeta de mucha fuerza, reflejando
en ese libro un canto a la intimidad, ya que despierta
la sensibilidad del lector, traduciendo las vivencias
que llevan la simiente de tres décadas compiladas
en un solo tomo.
Hace tiempo que fuimos más que amigos/hoy/sin
embargo/recuerdo las algas de tu pelo.... Esta
es la poesía de Renán, versos que no necesitan
de muchas frases rebuscadas para expresar algo, pues
lo sublime y lo íntimo están en un solo
canto.
Corazón adentro mantiene la magia
creadora y nos lleva de la mano para conocer la intimidad
del verso, ya que el autor ha sabido compilar con paciencia
y mucho tino esta breve antología.
En Corazón adentro hay treinta años
de poesía, treinta inviernos de nostalgias, treinta
primaveras hablando del amor; versos dedicados a la
novia, luego esposa y después madre: contigo
retomé la vida/calcé mis sandalias nuevamente/y
huyeron los alcoholes....
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También encontramos
versos dedicados a su padre, a sus retoños, a
su primo Antonio, al combatiente que recorre Torola
con su antena al hombro y su fusil con la mira hacia
el futuro: carabina al hombro/la gente lo vio/partir
decidido/rumbo a la montaña....
Si bien Renán es periodista de profesión
y con estudios de abogacía, su dedicación
a la poética le ha permitido despertar la sensibilidad
de sus lectores, puesto que la justeza de la palabra
y el verso han buscado el equilibrio.
Orellana cautiva con sus tropos versolibristas, pues,
con mucha sencillez en el vocablo, describe magistralmente
toda una vida dedicada al oficio de manchar papel.
Por ello retomamos las palabras de Ernesto Cardenal,
uno de los grandes literatos nicaragüenses, quien
manifiesta que para cantarle al amor y a la ternura
no es necesario hacerlo con frases rebuscadas; lo que
importa es el mensaje y que este reciba el trato debido
de su interlocutor....
En Corazón adentro, Renán
nos habla de su pueblo natal, de su niñez y sus
evocaciones junto a su padre: mi padre solía
detenerse en el umbral/frente a la calle/y preguntaba/hasta
cuándo estaremos condenados a la vida....
He aquí la muestra de la sencillez y de la ternura.
Lo anterior se traduce como la belleza en la poética;
elementos esenciales para hacer de Corazón
adentro un libro que vale mucho en el nuevo milenio,
porque hay tropos empapados de amor y mucho más.
Desde nuestra óptica, Renán debe seguir
como lo ha hecho hasta ahora compilando
más versos y regalarnos otras tres décadas
de poesía.
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Ficha
técnica
Título:
Corazón adentro
Editorial:
Abril uno
Páginas:
56.
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