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Seminario
de arte
El Patronato Pro-Cultura
de El Salvador invita a los amantes de la pintura a participar
en el seminario El Renacimiento, siglo de oro, dictado
por la crítica de arte doctora Bélgica Rodríguez.
Ella es de origen venezolano y ha estudiado Licenciatura en Letras
en la Universidad Central de Venezuela, luego estudió un
Master de Arte en el Courtauld Institute of Art, de la Universidad
de Londres, Inglaterra, y se doctoró en Historia del arte
en la Universidad de París I, en la Sorbona, en Francia.
Bélgica Rodríguez ha desempeñado los siguientes
cargos: directora del Museo de Arte de las Américas, en
la OEA, Washington, Estados Unidos; colaboradora permanente en
publicaciones y revistas de arte en Venezuela, Portugal, colombia,
México y Puerto Rico. Y en el periodo 1987-1990 fue presidenta
de la Asociación Internacional de Críticos de Arte,
AICA-UNESCO, con sede en Francia, entre otros cargos.
Entre sus libros publicados podemos encontrar Benjamín
Cañas, Arte en Centroamérica,
Rafael Fernández, pintor costarricense y fue
co-autora de Enrique Grau, pintor colombiano.
Tiene una rica experiencia como conferencista, curadora de arte
y asesora de proyectos institucionales artísticos, museísticos
y expositivos.
Seminario: El Renacimiento, Siglo de Oro.
Días: Lunes 22, martes
23 y miércoles 24 de octubre.
Hora: de 5:30 a 7:30 p.m.
Lugar: Auditorio del Museo
Nacional de Antropología David J. Guzmán.
Precio: ¢131.25 ($15)
para las tres conferencias y ¢52.50 ($6) para una sola charla.
Los boletos estarán a la venta en las oficinas del Patronato
Pro-Cultura, en Calle La Reforma, Centro Comercial El Manantial
# 232, Colonia San Benito, teléfonos: 224-1315 y 223-9464.
Y en el Museo los días del seminario.
Exposición
de pintura
Las
pintoras Lucía Cañas y María Eugenia Maldonado
presentarán sus obras en una exposición titulada
Expresiones y sentimientos, que estará abierta
al público desde el martes 23 de octubre hasta el sábado
3 de noviembre, en el Rincón Cultural del Radizzon Plaza
Hotel, en la colonia Escalón en San Salvador.
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Cuaderno deshojado es una antología
que marca el cierre de un ciclo poético de Otoniel Guevara, y
abre las puertas de una nueva etapa literaria, que va enriquecida con
la experiencia tanto en las letras como en la vida del joven autor.
Este nuevo poemario de 62 páginas reúne algunos de los
versos que ya fueron publicados en estos tres poemarios: Tanto,
El sudario fugitivo y Despiadada ciudad.
Los tres son de las obras más recientes de la producción
de Guevara, cuyas fechas se enmarcan entre 1996 y 1999, por lo que con
Cuaderno deshojado se puede disfrutar de versos frescos
pero con sabor a añejo.
Otoniel Guevara combina una producción de poemas breves (dos
o cuatro versos) con largos, todos con un estilo de verso libre, porque
en ellos mantiene una longitud y una rima desigual.
Es así como Otoniel logra expresar sus sentimientos y su intimismo
de una manera más espontánea, vivaz y vibrante, no importando
si su canto es para el amor, para una mujer, por una denuncia o por
su inherente rebeldía.
Son poemas que transmiten emoción, tristezas y alegrías,
y en más de uno existe el desencanto.
Lo importante de la colección de poemas que agrupa Cuadernos
deshojados es que para Otoniel servirá de punto final para
una etapa de su creación, la que estaba marcada con el importante
referente de la producción literaria de la década de la
guerra.
Ahora vendrán nuevas luchas con una pluma, un sentimiento y un
quehacer literario que debe trascender más allá de El
Salvador, más allá del regionalismo centroamericano y
del mismo continente...
Libro:
Cuaderno deshojado.
Autor: Otoniel Guevara.
País: El Salvador.
Género: Poesía.
Páginas: 62.
Precio: ¢25 ($2.86).
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Una
muestra de
Cuaderno deshojado
Solar
Es
que era un pequeño paraíso
donde reía el maíz y cantaban los arriates
donde había una cueva estelar de adobe y albahaca
donde llorábamos al mirarnos desnudos
brillando con los salpiquetes de luz
con que nos enluzaba la luna
donde la puerta hacía crac y caía
y tú decías te amo y me caía
y nos amábamos y el cielo
se caía.
Pohema
De
berdad nunca importó tu mala ortografía
Si supieras cuánta compañía me hacen tus palabras
Aunque estén detenidas, aunque digan
cada bez menos cosas
Cuánta ternura cosechan
aunque no biba ni una tan sóla v
en ellas
haunque hayan haches que huyendo de la horca
se hayan hincrustado a la horilla de hun hadjetibo
Lo himportante es que no te detubiste
a pensar en los herrores
y eso no les quitó el rostro ni el llanto ni el fuego
a tus palabras.
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