21 de abril 2002



De don Paco Escobar me gusta su poema a la nana y su narrativa con lenguaje pueblerino. Pero hoy nos presenta su trabajo de biógrafo del controversial Alfredo Espino.



Francisco Escobar se coloca el bando de los apologistas del “Poeta niño”, “Poeta nacional”, pero el libro da igualmente para sus detractores.
Así, para los primeros será una muy bien y equilibrada obra de su vida, que incluye un recurso de la entrevista imaginaria, esta vez con el poeta; un coloquial marco histórico, una pieza teatral digna de ser puesta sobre las tablas, unos diarios del bardo que al irse sumando caemos a cuenta que su suicidio fue el resultado normal de una vida que estuvo alrededor del dominio de una madre sobreprotectora hasta llegar a ser castrante.
Su cruz es todo ese martirologio. Esto lo presenta con imágenes que los harán simpatizar con el poeta.
Para los segundos, los detractores, es un pésimo libro de Francisco Andrés Escobar. Debido a que vuelve a la carga con resaltar una imagen resultado del oficialismo, venida de una sublimación para refugiarse de su tragedia y desviarla hacia lo bucólico; se vuelve cómplice de los que elevaron las postales a la categoría de poesía, dejando de lado a similares escritores igualmente sufridos. Esto raya con el abuso de la comparación que realiza entre Espino y Romero o Dalton.
Cabe destacar que se guarda de realizar las respectivas diferencias y distancias. Un ejemplo: disminuye la insistencia en llamarlo “Poeta niño”. ¿Acaso fuese como Arthur Rimbaud?
A mi juicio, don Paco muy bien logra hacerme simpatizar con el hombre; el individuo débil, deprimido constante, alcohólico destructivo, suicida, al falto de réquiem, el que poseía al parecer una homosexualidad no acabada de aceptar por nadie, incluso ni por él.
Y qué sería la única explicación a su tormento interno nunca entendido, debido a la rigurosa y visceral materialidad que formó y continúan formando algunos en su entorno; es decir que el concepto de que la conciencia de la persona “es”, y no hay que pretender cambiarla.
Era y continúa como una definición muy poco conocida o aceptada. ¿Su muerte fue en vano 80 años después?
Por todo ello, este libro posee una aportación válida, ya que al desmitificarlo lo vuelve joven, actual; es un antihéroe o un irreverente.

 




Esto, lo acepten o no, es parte de los jóvenes en el nuevo milenio.
Al transmitirnos su parte humana debemos saber que nos hará notar y comprender que su musicalidad, su ternura, su soledad y su capacidad de maravillarse con nuestra campiña lo llevó a crear ese nacionalismo estético, que hasta la fecha nadie se ha atrevido a reinventar. Es lo que nos hará simpatizar con el hombre.
¿Que entonces sublimó? ¿Quién no lo hace en este mundillo local de escritores? Y definitivamente tenía preocupaciones interiores más apremiantes que pensar en su realidad social. Fue honesto.
Los títulos me parecen algo intrascendente; que si era poeta mayor o menor, solo una relectura de sus poemarios nos podrá arrojar un juicio valorativo en su justa medida, que es lo que debía potenciarse.
Personalmente no creo que todos los artistas nacionales sean buenos, regulares, malos. Son nuestros y deben ser conocidos para de allí crear un público con criterio que se permita con ello trabajar la identidad nacional.
Parafraseando al personaje “El” de la obra de teatro que Escobar nos incluye en la biografía, podría concluir: Nada se gana destruyendo lo que es de todos.
Es indudable que el autor busca en este trabajo dar una pieza-tributo más a la valoración que de Alfredo Espino se pueda llegar a realizar en el tiempo —se mete a la vida con la complicidad de la historia—. Esa consideración es necesario tomarla en cuenta antes de inicir la lectura de este volumen 11 de la colección “Orígenes” que Concultura ha editado. De todo esto trata esta propuesta.

 
Ficha técnica


Título: “La lira, la cruz y la sombra. Biografía de Alfredo Espino”.
Autor: Francisco Andrés Escobar.
Páginas: 135.
Edición: Dirección de Publicaciones e Impresos.
De venta en: Casa de la Cultura del centro. Teléfono 221-2016.


Pensamiento vago

Juan José Durán


Es por ti que siempre escribo,
debería de cortar mis dedos,
y mentir, fingir, que no
cabe en mí, … pensamiento;
para no seguir muriendo, sí,
en carne y en huesos…
Me pregunto si debería
cortar estas venas, en las que
corre la sangre imaginaria;
para desaparecer de mi mundo,
y entrar al tuyo
como un canto viejo,
del que sólo queda
un imperceptible susurro.
Debería emigrar a los cercos
de espuma que forma el mar,
para vivir un segundo
o menos… en tus manos;
para deslizarme en tus memorias,
cuando en otro mundo, Tú
disfrutes de aquel recuerdo
que una vez fue sólo tuyo
y que hoy lo sientes, muriendo
lentamente,
como toda vaga historia.


Salsa, reggae y mucho más

La Alianza Francesa de El Salvador invita a la presentación del grupo musical francés “Sargento García”, un grupo que mezcla ritmos latinos, como el son cubano, la salsa y el “reggae muffin” en un ambiente casi carnavalesco.
Fecha: 23 de abril.
Lugar: Anfiteatro de la Feria Internacional.
Hora: 8:00 p.m.
Entrada: $10 (estudiantes con carné) y $12 (general). La preventa será en el local de Telecom Metrocentro y en Kismet Escalón.

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