21 de abril 2002



Con los restos de pescado y una buena dosis de creatividad, “Shanay”, un pintor de Suchitoto, ha logrado recrear de manera original el nacimiento del Niño Dios y la muerte de Jesús en la cruz.




¿Quién no ha disfrutado de un exquisito caldo de pescado, en especial del bagre? Sí, de esos vertebrados dueños de bigotes similares a los de gatos y que sobreviven en aguas dulces y saladas.
Qué delicia, verdad. Pero, ¿qué diría usted si esos esqueléticos y pinchudos restos que usted deja en el fondo del plato y van a parar al cesto de la basura tienen valor?
Aunque no lo crea, para “Shanay”, como se le conoce a Víctor Sanabria en su tierra natal, Suchitoto, estos desperdicios lo tienen. Él los convierte en verdaderas obras de arte de tipo religioso.
La cruz, por ejemplo, es uno de los símbolos más importantes de la Iglesia Católica y las personas suelen hacerlas de madera, de hierro y de otros materiales. Pero, ¿qué relación tiene ésta con la cabeza y las espinas del bagre?
Pues, este artista de la plástica salvadoreña, de forma accidental descubrió que en la parte interna, donde se ocultan los sesos del vertebrado, se encuentra formada una cruz perfecta.
“Todo comenzó cuando un día, mientras tomaba una sopa de bagre, me llevé tremenda sorpresa cuando después de chupar bien los huesos de la cabeza vi la imagen de un Cristo. ¿Qué es esto?, me cuestioné”, dice Shanay.
“Tanta fue mi admiración que la observé con visión de artista. Claro, allí estaba la imagen de Cristo crucificado. Entró más mi inquietud, le di vuelta a la pieza y encontré los brazos extendidos de Jesús, solo que de espaldas”, dice aún con tono de asombro.

Una obra de arte hecha de la parte
interna del pescado, donde
se encuentran los sesos
.

Datosdel artista

Víctor Sanabria nace el 15 de enero de 1957 en Suchitoto y tiene como residencia el barrio Santa Lucía.

Su formación y perfección en las artes plásticas se da a partir de 1975, con la ayuda del maestro Pedro Acosta.
Exposiciones

1975: primera exposición en la Casa de la Cultura de su pueblo.
1976: Primera exposición en San Salvador (Centro Cultural de El Salvador y Estados Unidos).
1982: Primer lugar concurso de nacimiento en Suchitoto.
1986: Tercer lugar Palmarés Diplomat.

 

Arrepentido como Jonás

No es primera vez que Shanay unge sus dedos con pintura para hacer la señal de la cruz. Este trabajo religioso lo realiza desde 1975, cuando Alejandro Coto lo convence de hacer el rostro de Jesús en la iglesia de la localidad.
“Para hacer este retrato, lo único que hice fue armarme de una estampa de Jesús, que por cierto me la encontré tirada en la casa. La obra de arte fue un éxito. Nadie
creía que yo la había hecho, a lo mejor por mi reconocida adicción al licor”, sostiene el artista.
Los descubrimientos que ha realizado en su paso por el arte lo han llegado a reconocer que tales cosas tienen fundamentos bíblicos, como señales para salir de las garras del alcohol.
“Yo comencé a tomar a los 13 años (1970). Era un rebelde, al igual que Jonás, aquel a quien Dios le ordenó ir a Nínive a predicar su palabra. Pero como era un pueblo enemigo al suyo, prefirió ir por otro rumbo. Ante tal desobediencia, Dios formó una tormenta y les pidió a los tripulantes tirarlo al mar para apaciguar la tempestad. Así ocurrió: lo lanzaron; el océano calmó su furia, pero este fue tragado por un pez y estuvo en su vientre por tres días, todo por no cumplir su mandato”, comenta este pintor.
Los tres días de encierro de Jonás en la ballena, para Shanay significaron más de dos décadas en el licor. Hoy, tras el arrepentimiento y su divorcio del aguardiente, reflexiona sobre “lo valioso que es compartir el mensaje de Jesús y qué mejor manera de hacerlo que por medio de mi trabajo con el pincel”.

Después de una limpieza y de unas cuantas caricias delicadas para no pincharse, este es el resultado que obtiene Víctor de los esqueletos de pescado.


¡Dios, ayúdame!


Este pintor arrepentido sostiene que “Dios fue misericordioso conmigo. Me ha dado muchas bendiciones, por eso la mayoría de mis obras refleja la vida, la pasión y la muerte de Cristo”.
“Yo era un extraño en mi pueblo. El guaro me tenía loco, atormentado y durmiendo en las calles. Unido a esto no dejaba que nadie me hablara del Señor, era rebelde ante su palabra”, asegura.
La escasa fe y el ardor que cruzaba por la garganta de Shanay al ingerir esta bebida se calmó, como la tempestad que relata la Biblia en la historia de Jonás. “¡Dios, ayúdame!”, fueron las palabras que exclamó y que tuvieron eco: la cruz en el bagre es suficiente prueba para él.
Este artista dejó bien claro que la artesanía que hace no es para que se venere. Son representaciones religiosas extraídas de la naturaleza y vistas con una visión artística.
Uno de sus ideales es que la artesanía sea considerada propia de su pueblo.
Shanay hoy tiene gran éxito, sólo que en vez de predicar al igual que Jonás, él se ha convertido en un embajador de las artes plásticas de su querido pueblo natal, Suchitoto.

 

 

Víctor Sanabria trabaja en las artes
plásticas desde 1975.

La oración de Jonás

Tras estar tres días en el vientre de un pez, Jonás, arrepentido, oró. Ante tales súplicas y como muestra de misericordia, Dios lo salvó de su encierro. Esta es parte de la historia bíblica.


“Entonces oró Jonás a Jehová su Dios desde el vientre del pez, y dijo: Invoqué en mi angustia a Jehová, y él me oyó;
desde el seno del Seol clamé, y mi voz oíste.
Me echaste a lo profundo, en medio de los mares, y me rodeó la corriente; todas tus ondas y tus olas pasaron sobre mí. 
Entonces dije: Desechado soy de delante de tus ojos;
mas aún veré tu santo templo. 
Las aguas me rodearon hasta el alma, rodeóme el abismo; el alga se enredó a mi cabeza.
Descendí a los cimientos de los montes; la tierra echó sus cerrojos sobre mí para siempre; mas Tú sacaste mi vida de la sepultura, oh, Jehová, Dios mío.
Cuando mi alma desfallecía en mí me acordé de Jehová, 
Y mi oración llegó hasta Ti en tu santo templo.
Los que siguen vanidades ilusorias, su misericordia abandonan. Mas yo con voz de alabanza te ofreceré sacrificios; pagaré lo que prometí. 
La salvación es de Jehová. Y mandó Jehová al pez, y vomitó a Jonás en tierra”. (Jonás: 2, 2-10).
(Tomado de la Santa Biblia antiguo y nuevo testamento, versión de Casiodoro de Reina, 1569).


Nacimiento del Niño Jesús hecho
con espinas.



En sus lienzos, las calles empedradas de Suchitoto forman parte de sus inspiraciones.

 

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