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Los dibujos exagerados tallados en vasijas
y muros de piedra de las antiguas culturas representan situaciones humorísticas
que causaban placer a quienes las veían.
Tal vez el mejor ejemplo de cómo el significado de una palabra
puede cambiar lo constituye la historia de la expresión china manhua.
Mientras que en la actualidad significa tiras cómicas,
en el lenguaje chino antiguo, manhua era una expresión común
que se refería a una espátula de cara negra descansando
en un banco del Río Amarillo.
La primera referencia conocida que une esta palabra a un tipo de dibujo
se encuentra en los recuerdos sobre el hogar escritos por Chin Nung, conocido
en los círculos literarios como uno de los Ocho Hombres Raros
de Yangchou, durante finales de la dinastía Ching (1644-1911).
En su obra Dibujos misceláneos anotados de Chin Tung-hsin cuenta
cómo mayo es el mes en que los duraznos están en plena floración
en su pueblo de Huguang, en China continental.
Después de varios años de estar lejos de casa, se describe
a sí mismo dibujando las ramas rotas que recogió para aliviar
un poco la nostalgia.

Wu Lung Yuan,
por Ao Yu-hsiang, ayudó a popularizar las tiras cómicas
en los periódicos.
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En este contexto usó la palabra manhua
como un verbo para denotar el estilo casual y libre que utilizó
al manejar los pinceles para hacer los retratos.
Sólo en los años inmediatamente tras la fundación
de la República de China en 1912, el término empezó
a tomar el significado que generalmente se le da hoy. Este uso fue acuñado
por el caricaturista Feng Tzu-kai en su serie de tiras cómicas
impresas en el Semanario de literatura.
En ese entonces, varios pioneros rompieron la larga tradición del
intelectual-artista chino y activamente retaron los estilos de dibujo
aceptados. Como temas, muchos usaron asuntos políticos, así
como incidentes de la vida cotidiana.
Sentimiento popular
Mediante la aplicación de exageración,
alusión, simbolismo y mensajes morales se expresaron en maneras
jocosas. Gradualmente, las tiras cómicas y los libros de historietas
se convirtieron en una parte importante de la cultura popular.
Las historietas florecieron en Taiwan alrededor de 1945. Los trabajos
de los caricaturistas locales reflejan el sentimiento popular.
Los caricaturistas, con su pasión para hacer agudas observaciones
sobre el mundo que los rodea, han creado una gran cantidad de trabajo
en el transcurso de las décadas. De hecho, los comics fueron una
de las pocas constantes durante la sorprendente transformación
de la sociedad de Taiwan de una economía atrasada a una moderna
y vibrante.
Por lo tanto, los libros de historietas son un recuerdo colectivo del
desarrollo social de Taiwan. Los trabajos de los caricaturistas locales
son un registro histórico de las luchas y logros de la isla.
En términos de contenido, la mayoría de los comics más
antiguos enfocaron en la lucha entre el bien y el mal. Hoy día,
hay una amplia representación de asuntos sociales reales.
Los caricaturistas contemporáneos hacen un esfuerzo para presentar
un sentido de espíritu local criticando e interpretando la sociedad
de Taiwan en particular, y la cultura oriental en general. Esta es una
señal de que la industria de historietas de la isla continúa
forjando una identidad propia.
En la actualidad, se está dando mucha
importancia a lo local. Se debe dar a los caricaturistas suficiente crédito,
ya que han hecho una innegable contribución al enriquecimiento
de la cultura taiwanesa.
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Chu De-yung enfocó
en situaciones cotidianas entre marido y mujer en Adiós doble
bombas.

Algunos caricaturistas
ponen los pensamientos de los antiguos filósofos chinos en historietas.
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