16 de diciembre 2001



Desde los terremotos de principios de año, las contribuciones que hacen personas e instituciones para el hogar de niños “Padre Vito Guarato” han disminuido en más del 20 por ciento.



Entre las muchas necesidades del hogar está la falta de sillas de ruedas.

Nació en 1987 como “Hogar del niño minusválido abandonado”, en donde su fundador, el fray Vito Guarato, llegó a atender a 70 seres inocentes e indefensos que habían sido condenados al desprecio por sus propios padres.
En la actualidad el hogar ha crecido y atiende a 133 incapacitados, a pesar de la disminución de las contribuciones altruistas.
La preocupación sobre qué pasaría con la obra del padre Guarato, después de que él murió el 25 de agosto de 2000, era una carga pesada para la junta directiva del hogar, situación a la que hicieron frente con mucho entusiasmo y fe; prueba de eso es el incremento de la población de internos.
Todo marchaba bien hasta que despertaron los sismos de principio de año, lo que hizo que la ayuda disminuyera, principalmente la económica, un problema que ha obligado a buscar nuevos donantes y otras formas de conseguir ayuda, como la venta de productos religiosos, artesanales y decorativos, ya que el gasto para mantener a uno de sus internos puede alcanzar más de los tres mil colones mensuales, asegura el doctor Rigoberto del Cid, quien se desempeña como gerente técnico del hogar.
Y es que la estancia de uno de estos discapacitados en el hogar representa un fuerte gasto de alimentación, rehabilitación, educación especial, atención personalizada, servicio de enfermería y la prescripción de medicinas especializadas para cada uno de los enfermos que ahí viven, entre otras actividades.


Algunos de los niños que viven en el hogar habían sido abandonados en los basureros, otros en algún parque u hospital, y algunos han sido internados por solicitud de particulares, iglesias o juzgados de familia.
Pero todos los pequeñuelos que aquí viven tienen algo en común: a pesar de ser discapacitados mentales y que han sido despreciados por sus familiares, entienden muy bien quién les brinda amor y saben corresponder ese sentimiento.

 

El ahora encargado de este lugar, el padre Napoleón García, invita a la ciudadanía para que visite el hogar, para que conozca más de cerca la obra que están realizando y principalmente para que ayude de una u otra manera para hacerle más fácil la vida a nuestros semejantes.
Esta inversión permite que los niños y mayores de edad discapacitados puedan vivir en un ambiente que semeje a un hogar, con los alimentos necesarios, limpieza, espacio adecuado que no llegue al hacinamiento y brindar una atención amorosa.
Conozca sus necesidades
Cuando llegue al hogar no se extrañe si estos enfermitos lo reciben con un beso en la mejilla, un abrazo, sonrisas, gestos amigables y estrechamiento de manos. Aquí verá otra forma de calor humano y también descubrirá las necesidades que ellos tienen.
Para el doctor Del Cid, el hogar necesita más personas altruistas que apadrinen niños, que donen calzado, ropa, alimentos y que se incremente la ayuda económica para enfrentar los gastos de la medicina especializada que se compra por mayor, así como para el pago de energía eléctrica, teléfono y agua, entre otras obligaciones por pagar.
Con su ayuda económica, el hogar seguirá dando una atención esmerada y especial hasta que fallezcan o en algún caso excepcional sea adoptado. Con su ayuda les brindará a estos enfermitos la oportunidad de vivir con dignidad.
Y como alguna vez dijo el padre Vito Guarato, “el mejor negocio que puede hacer en su vida es ayudar en esta obra”.

Cómo ayudar


Hay varias formas para que usted colabore con la obra del “Hogar del Niño Padre Vito Guarato”. Puede ser como contribuyente en las siguientes categorías:
o Plan padrino: $30 ó ¢ 262.50 mensuales.
o Padre adoptivo: $175 ó ¢ 1,531.25 mensuales.
o Sostenimiento permanente: $115 ó ¢ 1,006.25 mensual.
o Club del millón: $115 ó ¢ 1,006.25 anual.
o Socio contribuyente: $5 ó ¢ 43.75 mensual (cuota mínima).
Para cualquiera de este tipo de contibuciones o la que a usted le convenga más, así como donaciones en especies, puede llamar al teléfono 280-8292 o escribir al correo electrónico fhp@navegante.com.sv
También puede colaborar con la compra de calendarios-agendas, fichas con literatura religiosa, adornos artesanales y velas aromáticos, entre otros productos.
Puede conseguirlos en el mismo hogar, en el kilómetro 8 1/2 de la carretera hacia los Planes de Renderos, desvío Casa de Piedra, o en la tienda “Vito’s Boutique”, ubicada en Centro Comercial El Manantial, Calle La Reforma #232, colonia San Benito, en San Salvador.

El hogar cuenta también con fisioterapistas y enfermeras.

 

 

Los internos dejan este lugar hasta que fallescan

Hogar para necesitados


Después del terremoto de 1986, el padre franciscano, de origen italiano, Vito Guarato, quedó conmovido al descubrir niños minusválidos abandonados a su suerte en la calle.
Frente a esta situación, el padre Guarato inició un proyecto para recoger a los niños discapacitados abandonados, un trabajo que vio su fruto el 30 de mayo de 1987 al fundar el “Hogar del Niño Minusválido Abandonado”, gracias al apoyo económico y material de personas bondadosas, bajo los auspicios de la Fundación Hermano Pedro.
Al principio inició su labor en una casa alquilada, con 18 pequeños que permanecían en una institución estatal, que no podía brindar la atención especial que los niños necesitaban.
El hogar creció con rapidez y al contar con 33 pequeños residentes, la Fundación comenzó a trabajar con miras de expandir la obra.
Ayudado por unos amigos italianos residentes en Canadá inició la construcción de las instalaciones del hogar, en un terreno que los Franciscanos le habían entregado en donación.
En 1991, el hogar se trasladó a sus nuevas instalaciones, ubicadas en los Planes de Renderos, con capacidad para 135 residentes.
La muerte del padre Guarato no detuvo la obra humanitaria; al contrario, los residentes incrementaron hasta casi llenar el cupo.

El hogar tiene 60 niñeras que atienen en forma casi personalizada a los internos.

arriba
Visite las demás ediciones publicadas Regrese a la edición mas reciente Nombres de personal que labora en esta revista Envíenos sus consultas a nustro buzón
Copyright 1995 - 2001. El Diario de Hoy
Derechos Reservados. Prohibida su reproducción total o parcial sin autorización escrita de su titular.
www.elsalvador.com