16 de diciembre 2001



Tomando el pulso, un practicante de medicina china puede diagnosticar las enfermedades.


Las hierbas chinas han sido estudiadas desde hace mucho tiempo para su aplicación en la medicina natural.

La interpretación del pulso y cómo el flujo de la energía puede afectar las funciones del cuerpo podrían parecer mitos para los médicos occidentales. Ellos suelen reclamar que la medicina china, y por extensión la medicina herbolaria, no están basadas en la evidencia científica.
Quiera o no, la medicina herbolaria ha venido a jugar un papel importante en los productos para el cuidado de la salud e incluso está penetrando en la medicina occidental.
La tendencia hacia las dietas naturales, junto con los avances de la biotecnología en la última década, han popularizado el estudio de las plantas medicinales. Incluso los doctores occidentales han comenzado a examinar el potencial de curación en los registros médicos chinos.
La leyenda china señala que Shen Nung, conocido como el “Padre de la agricultura”, actuó como conejillo de Indias al probar cientos de plantas para conocer sus propiedades curativas. Sin embargo, la primera farmacopea china no apareció sino hasta la dinastía Han Occidental (206 a.C.-8 d.C.).
Durante la dinastía Ming (1368-1644), Li Shih-chen compiló los dispersos conocimientos farmacéuticos en la “Materia médica”, una de las obras chinas sobre plantas medicinales más conocida. La misma registra 1.892 diferentes medicinas y 11.096 fórmulas para tratar enfermedades.



 

El sida podría ser curado

Las compañías farmacéuticas en Taiwan, así como los científicos chinos dentro y fuera del país han estado estudiando por mucho tiempo las propiedades de las hierbas chinas para curar enfermedades en las que la medicina occidental es inefectiva o los efectos secundarios son muy graves.
La búsqueda de nuevos medicamentos herbolarios ha enfocado hasta ahora en el sida, el cáncer y la hepatitis B. En la última década, los investigadores han estado estudiando los extractos de plantas que puedan combatir los virus que causan esas enfermedades.
Actualmente se ha comenzado la primera fase de las pruebas clínicas en el Hospital General de Veteranos en Taipei de una medicina contra el cáncer denominada PG2, que ha sido desarrollada de extractos del tragacanto (astragalus), una hierba china común.
Otra compañía está realizando pruebas clínicas con una nueva medicina: “Genic”. Desarrollada en base a una docena de hierbas chinas, incluyendo la hierba mora (Solanum nigrum) y la madreselva japonesa (Lonicera japonica), ambas conocidas por sus propiedades antivirales, “Genic” ha probado ser efectiva en inhibir el virus de inmunodeficiencia humana a los cuatro días de ser administrada.
Sun Shih-kuang, científico taiwanés especializado en biomedicina que trabaja en Estados Unidos, nos trae noticias aún más alentadoras. El invento de Sun, “verduras selectas”, obtuvo a inicios de este año la aprobación de la Administración Federal de Medicina de ese país para llevar a cabo la fase tres de las pruebas clínicas. Una vez que SV se convierta en un medicamento de prescripción beneficiará a muchos pacientes de cáncer.
Esos son apenas algunos ejemplos de hierbas chinas que han sido preparadas en formas más efectivas y asequibles.

 

 

 

Popular en comunidades

La medicina china, que requiere la cocción durante horas de varios minerales y hierbas, es popular en las comunidades chinas, pero ha sido considerada como algo que carece de base científica. Incluso las personas que creen en los tratamientos con frecuencia se tornan impacientes por la cantidad de tiempo que se necesita para preparar la medicina y los largos períodos de tratamiento.
Una forma de popularizar las curas herbarias es explorar las combinaciones estándares que se encuentran en la literatura clásica para tratar enfermedades específicas.
Se espera un crecimiento dramático del mercado potencial para los remedios herbolarios a medida que más personas en todo el mundo buscan remedios alternativos.
Tomando en cuenta el potencial de la medicina herbolaria, el Gobierno de la República de China comenzó una revisión general de la industria en 1998.
En la cuarta reunión de la Junta de Revisión Estratégica de Biotecnología, realizada el año pasado, el Ministerio de Economía propuso un plan de cinco años para el desarrollo tecnológico de la industria de la medicina herbolaria china.
Visto como una política oportuna por quienes se encuentran en este negocio, el proyecto tiene como meta asistir a la industria de la medicina herbolaria en la preparación de pruebas clínicas, dentro y fuera del país, para poder comprobar los valores farmacéuticos de la medicina china.
Pero promover los nuevos medicamentos derivados de plantas o la medicina china tradicional es con certeza la dirección correcta que debe tomar Taiwan.
La experiencia del pasado prueba que la medicina china constituye un tratamiento más suave y menos dañino que los medicamentos químicos. La medicina herbolaria tradicional puede incluso jugar un papel mayor si va asistida por la tecnología de punta.

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