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El arquitecto
Edgar Chacón, de Concultura, registra información sobre
edificaciones valiosas de Santa Ana desde la terraza del Teatro Nacional
Desde agosto pasado y durante
cuatro días de cada semana, cuatro técnicos de la Dirección
de Patrimonio Cultural de Concultura y un sociólogo recorren
calles, plazas, edificios públicos, iglesias, casas y todo aquel
inmueble que guarde valiosos rasgos antiguos y arquitectónicos
y que estén ligados a la evolución histórica de
la ciudad santaneca.
La presencia de estos hombres y mujeres que han asaltado Santa Ana para
escudriñar de ella sus más sagradas joyas históricas
responde al Proyecto Inventario de Bienes Culturales e Inmuebles de
El Salvador que Concultura viene desarrollando desde 1994 con el apoyo
financiero de la Agencia Española de Cooperación Internacional
(AECI).
Antes ya se han realizado otros inventarios en ciudades del oriente,
occidente y la zona paracentral del país. El primero se hizo
en el centro histórico de San Salvador. Esta vez le correspondió
a Santa Ana, la que según la coordinadora del proyecto, arquitecta
Astrid Chang de Vides, es la que más tesoros histórico-arquitectónicos
posee en el país y los que mejor conservados están.
Esta investigación no sólo pretende contar el número
de edificios valiosos, sino también catalogarlos según
estilo arquitectónico y año en que fueron construidos.
Además, un sociólogo profundiza en la historia de los
mismos a través de testimonios de personas, archivos municipales
y parroquiales, a fin de encontrar y unir los hilos que conforman la
historia de esta hermosa ciudad.
Para recoger la máxima información posible se ha delimitado
ya su centro histórico, el cual se extiende a lo largo y a lo
ancho de 157 manzanas. El perímetro A, uno de los dos que han
establecido y que abarca 87 manzanas, es el que concentra los inmuebles
con mayor grado histórico y con arquitectura monumental-relevante.

Uno
de los elegantes y hermosos balcones de la casa del ex-presidente Pedro
José Escalón.
Algunos
tesoros
Dentro del perímetro A se asientan
edificios con arquitectura monumental, símbolo de la época
del auge y de la riqueza cafetalera que vivió esta ciudad occidental,
como lo son el Teatro Nacional y el Palacio Municipal, que poseen tendencias
neoclásicas y renacentistas. La Catedral, por su parte, guarda
un estilo neogótico.
Otros templos católicos no tan monumentales como la Catedral
también figuran dentro de los ejemplos de la arquitectura religiosa.
Las iglesias Santa Bárbara, El Carmen (con estilo neoclásico
y renacentista), San Lorenzo (que aunque fuera del perímetro
es igual de importante) y además se ubica dentro de esta categoría
al Palacio Arzobispal.
Dentro de la arquitectura recreativa se destacan los parques Menéndez,
Kessels y el más importante es sin duda el Libertad, llamado
la manzana cero, es decir, el punto de origen o trazo de
fundación de Santa Ana, y alrededor del cual se erigieron los
edificios públicos más importantes como el Palacio Municipal,
la iglesia principal y el teatro, entre otros, según la costumbre
de los españoles cada vez que construían una ciudad.
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En lo que respecta a los bienes e inmuebles
representativos de la arquitectura relevante, Santa Ana exhibe entre
otras edificaciones el Club Atlético, el Casino, el que fuera
el Colegio La Asunción Casa del Niño, Hospicio Fray Felipe
de Jesús Moraga y el Hospital San Juan de Dios, así como
el Museo Regional de Occidente, que posee tendencias Art Deco.
Pero
Santa Ana también se destaca por la arquitectura habitacional
de suma importancia histórica y arquitectónica, cuyo ejemplo
más claro lo constituye la casa del ex-presidente de la República,
Pedro José Escalón.
Un dato importante que han encontrado, según el arquitecto Carlos
Barquero, uno de los técnicos de Concultura, es que muchas de
estas casas fueron construidas y diseñadas por los arquitectos
Ernesto y Fernando de Sola, quienes son considerados como los abanderados
de la corriente neoclásica en El Salvador.
Otras casas elegantes y representativas son la de las familias García
Rossi o Gardiner, y la de don José Rosa Pacas, en la que hoy
funciona la Casa de la Cultura y es testigo mudo de lo que fuera el
hogar de este ex-candidato a la Presidencia de la Unión Centroamericana,
hijo de un diputado de la Asamblea Legislativa y nieto de un miembro
del grupo de los 44.
Alrededor del Parque Menéndez también destacan algunas
viviendas que se distinguen por sus rasgos arquitectónicos neocoloniales
acentuados en elegantes balcones con barrotes de madera torneada
.
Ciudad
bendecida
La arquitecta Chang de Vides dice que una de las principales razones
por las que Santa Ana posee una riqueza de inmuebles culturales y bien
conservados es porque los terremotos no la han golpeado como a otras
ciudades del país.
En San Vicente, por ejemplo, sólo sobrevivieron 90 de los más
de 200 inmuebles de valor histórico y arquitectónico que
poseía, lo que significó una pérdida del 80%. La
iglesia El Pilar y la fachada de la catedral son algunas de las pocas
edificaciones que aunque con daños siguen en pie.

Fachada
de la casa del ex-presidente Escalón, ubicada en la Calle Libertad
y 5» Avenida Sur.
Sin embargo, el inventario que hace Concultura
en Santa Ana ha detectado algunas edificaciones antiguas destruidas
o en abandono, como es el caso de la antigua Escuela de Artes y Oficios,
una elegante y hermosa casa que se encuentra en ruinas y por la que
nadie parece interesado en revivir.
Aquellos inmuebles de los que ni siquiera hay ruinas porque fueron sustituidos
por otros, Concultura los registra como sitios históricos. Este
ha sido el caso del edificio que ocupa actualmente el Banco Agrícola
Comercial, donde se asentó la casa del ex-presidente Dueñas
y que antes de dar paso a la oficina bancaria se cuenta que fue abierta
al público no se sabe por quién o por quiénes
para que fuera saqueada.
Con excepción de estos inmuebles, Santa Ana conserva muy bien
la mayoría de sus edificios de caracter histórico. Los
trabajos de conservación que se hacen desde hace varios años
al Teatro Nacional y la Catedral son dos ejemplos de como la comunidad
valora y es capaz de conservar.
Necesitamos conocer, identificar y clasificar el patrimonio cultural
edificado con el que cuenta El Salvador, (porque) primero debemos conocerlo
para poder conservarlo... Con estos inventarios se pretende que la comunidad
sepa lo que tiene y participe en su preservación, afirma
la arquitecta Vides.
En Santa Ana, algunas instituciones como la Universidad de Occidente,
APACULSA (Asociación del Patrimonio Cultural), el Patronato Pro-Catedral,
la alcaldía y personas particulares, con el apoyo del Centro
Nacional de Registros y Viceministerio de Vivienda se han unido en este
esfuerzo de Concultura por inventariar todos sus tesoros.
Según cálculos de Concultura, este levantamiento cultural
estaría terminado en abril del próximo año, para
luego hacer entrega solemne a las autoridades santanecas del documento
final que albergará toda la historia de la ciudad relatada en
gran parte a través de sus aproximadamente 400
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Prodigiosa Arquitectura
En los estudios
de Concultura, se han detectado diversas influencias arquitectónicas
en los edifícios del centro histórico, por ejemplo:
El Palacio Municipal, posee tendencias neoclásicas y renacentistas.
La
Catedral, por su parte, guarda un estilo neogótico.
Dentro de la arquitectura recreativa se destacan los parques Menéndez,
Kessels y el más importante es sin duda el Libertad, llamado
la manzana cero,
el Museo Regional de Occidente, que posee tendencias Art
Deco.
muchas
de estas casas fueron construidas y diseñadas por los arquitectos
Ernesto y Fernando de Sola, quienes son considerados como los
abanderados de la corriente neoclásica en El Salvador.Detalle
en metal de puerta, casa del ex-presidente Escalón.
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Lo
que tenemos
Antes de comenzar con este proyecto de inventarios a nivel nacional
y con mayor profundidad en las ciudades más importantes
de los 14 departamentos, Concultura dice haber detectado más
de 1,700 bienes e inmuebles culturales.
Luego de que la AECI donara más de medio millón
de dólares a Concultura, se comenzó en 1998 con
el inventario del centro histórico de San Salvador y de
Suchitoto, identificándose un total de 600 y 117 bienes
se inmuebles respectivamente. Esta constituyó la primera
y la segunda fases del proyecto.
Entre 1998 y 1999 se desarrolló la tercera y la cuarta
fases en Sonsonate, Chalatenango, San Miguel y Ahuachapán,
donde se identificaron 1081 edificios valiosos. Desde marzo del
año pasado se inició el inventario en San Vicente
(ya finalizado) y el que actualmente se hace en Santa Ana.
Los terremotos sufridos este año obligaron a levantar un
inventario de bienes culturales con valor histórico y arquitectónico
que habían sobrevivido en otras ciudades llamadas intermedias,
como Izalco, Quezaltepeque, Cojutepeque, Santa Tecla y San Pedro
Nonualco.
En estas localidades también se hizo un levantamiento del
uso de suelo y trazo urbano original, para que sirva de punto
de partida al momento de que sean reconstruidas.

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La catedral es una de las edificaciones arquitectónicas más
valiosas del Centro Histórico.
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