14 de enero de 2001

Esta colección de poemas y canciones infantiles escritos por la maestra Ana Mercedes Cañadas trata de volver más divertidas las aulas, pero a su vez inculcar entre niños y niñas valores morales y cívicos.


Escríbanos

Semillitas mágicas” estimula la creatividad, la colaboración entre los pequeños, la comunicación afectiva y el desarrollo de las aptitudes por medio del juego y el canto, mientras que para el docente representa una importante arma didáctica.
Las canciones recrean actividades cotidianas en el hogar, la calle, el bosque y en general escenas en las que se presenta la belleza de la naturaleza y cómo los niños pueden contribuir a conservarla.
La idea es que los niños y las niñas, con la ayuda de sus maestros o padres de familia logren relacionar o identificar los diferentes sonidos de la naturaleza, incluyendo el canto de las aves y el devenir de los ríos.
Además la escritora propone formas divertidas de como llevar a los niños y niños hacia la higiene personal y lo hace por medio de sus cantos.
“El circo”, “Los dientecitos”, “A mamá”, “Las mariposas”, “Dos granitos” y “Arroz” son algunos de los poemas, cada uno de los cuales está acompañado por una breve explicación sobre los beneficios que podría traer al niño o a la niña a medida que se ejercita física y mentalmente.
“Semillitas mágicas” está diseñado para conducir a los lectores infantiles por un mundo más dinámico, forjando valores y principios que fortalezcan la personalidad, el conocimiento y la sicomotricidad en los más pequeños.
Además de aprender a leer y cantar, los niños y las niñas tienen la oportunidad de colorear las ilustraciones que acompañan cada poema a propósito de mejorar el uso e identificación de los colores.

 

Ficha técnica

Título: “Semillitas mágicas”.

Género: Literatura para niños y niñas.

Autor: Ana Mercedes Cañadas de Navas.

Páginas: 79

 

Último aliento
Ana Iris Martínez

Deja que esta noche en un suspiro mi alma comulgue con el viento,
deja que con un suspiro entregue mi cuerpo a aquel que me ofreció una vida.
Deja que en este suspiro los ángeles canten… ¡no hables!
Deja que mi
llanto termine su cauce.
¡Guarda silencio, no quiero que me mientas en mi ultima noche!

Te amé como nunca pudo un hombre a una criatura amar.
Y soñé con darte el cariño que ningún otro a ti pudiera ofrecer, porque
como un padre quise cuidar de ti, mas te amé como un loco y ahora que me marcho recelo a la vida que otros verán tu rostro mientras yo…

El tiempo llega a su fin,
no llores mi vida,
que el último suspiro es para ti…

arriba
Click Click Click Click
Copyright 1995 - 2001. El Diario de Hoy
Derechos Reservados. Prohibida su reproducción total o
parcial sin autorización escrita de su titular.
www.elsalvador.com