12 de Noviembre de 2000


Desde hace 18 años, el club 700 de El Salvador ha brindado servicio de consejería espiritual y profesional via telefónica. Los excelentes resultados de este proyecto los motiva ahora a extender el trabajo las 24 horas del día.


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Cuando el teléfono comienza a gritar, de inmediato un consejero del Club 700 levanta el auricular para escuchar los lamentos y las quejas de un alma desesperada, ya sea un niño, una mujer, un anciano o algún hombre que buscan un consejo para salir de la crisis en que viven.
Los problemas que escuchan los consejeros pueden ser desde algo sencillo, como quererse cambiar de iglesia donde se reúnen, hasta los problemas más fuertes, como intentos de suicidio, así como casos de maltrato infantil o familiar, violaciones sexuales, consumo de drogas, homosexualismo, espiritismo e infidelidad.
Son 12 consejeros voluntarios que, apoyándose en los textos bíblicos, la preparación espiritual y en muchas ocasiones las experiencias personales y la intuición, brindan el auxilio para cualquier persona, ya sean creyentes cristianos o no.

Este servicio de consejería tiene como pilar el programa de televisión del Club 700, transmitido al mediodía en los canales 4, 17 y 27, en donde se presentan casos de la vida real, asegura el licenciado Marlon Martínez, director del Club 700 de El Salvador.
A pesar de que los protagonistas no son salvadoreños, cientos de personas aquí en el país se identifican con los personajes que sufren los mismos problemas, y es entonces cuando acuden a los consejeros.
“Hay personas que han tenido problemas graves hasta de suicidio y casualmente han visto el programa, y eso los motivó a hablar al Club 700, y les ha ayudado a cambiar sus vidas”, asegura Martínez.
El éxito de las consejerías es su atención personalizada y la fe en que Jesucristo les ayudará a solucionar los problemas. De esta forma, el Club 700 ayuda a un promedio de 1,000 personas al mes, quienes consultan desde el lunes hasta el viernes, en un horario de ocho de la mañana hasta las seis de la tarde.
En el caso de que alguien quiera hablar su problema personalmente, puede ser atendido en las oficinas del Club 700 por cualquier consejero, así como recibir terapia profesional con la licenciada Vilma de Romero, sicóloga con 10 años de experiencia, quien es además la directora del Ministerio de Consejería.

Consejería permanente

En vista de que algunas consultas nocturnas o de fin de semana son de problemas muy graves, la directiva del Club 700 tiene proyectado ampliar su cobertura las 24 horas del día.

 

Con esto esperan ayudar a más personas que lo necesitan.
El proyecto podría dar inicio a partir de enero del 2001. Con esto se aumentaría el número de consejeros a 50 y de líneas telefónicas.

“En este proyecto hemos tenido acercamiento con empresas telefónicas, con quienes podría establecerse el sistema de llamada asterisco setecientos (*700), para tener una mayor cobertura a nivel nacional, con línea gratuita para quien hable. De esta manera se atenderá casos difíciles en horas difíciles, como en la noche y la madrugada”, afirma Martínez.
Asimismo piensan instalar un sistema de transferencia de llamadas, para que en la noche el consejero en turno reciba las llamadas en su casa, y así no tenga que presentarse en las instalaciones del Club 700.
Otro de los proyectos que está en la mira es la creación de los programas de Club 700 local, o sea que las presentaciones de casos reales se realizarán con salvadoreños; de esta forma la sociedad se identificará más con los entrevistados y sus problemas ya superados.

Pero estas proyecciones se concretizarán si el financiamiento se mantiene o aumente, ya que “el Club 700 es una oficina autofinanciable con recursos propios, mediante el patrocinio de donantes que son socios, y ellos aportan mensualmente su donativo”, según Martínez.
Así, gracias al aporte económico de algunas personas y empresas, los consejeros de Club 700 están prestos a contestar una llamada de auxilio de un alma desesperada.

Más información

El teléfono del Club 700 es el 226-7244, con atención de lunes a viernes de 8:00 a.m. a 6:00 p.m. En la noche y los sábados y domingos puede dejar su mensaje para que después le correspondan.

La dirección es Colonia El Roble, Calle 4, casa 108, atrás del Colegio Cristóbal Colón, San Salvador.

En Santa Ana se encuentra en la 11» Avenida Sur, entre 7» Calle Oriente y Calle Santa Cruz. Teléfono y fax 441-1777.

Club 700 fue fundado por el doctor Pat Robertson hace 36 años en Estados Unidos. En El Salvador ya tiene 18 años de existir.

Por sus donaciones, el Club 700 le extenderá un documento de donación deducible del impuesto sobre la renta.

 

Escudriñan el alma

Diana de Sans es una consejera de 44 años, con una personalidad alegre y de expresiones naturales. Ella atiende la consejería desde las ocho de la mañana hasta la una de la tarde. Ya tiene un año de colaborar en el Club 700 y dice sentirse satisfecha con lo que hace.

No obstante, su labor le ha permitido descubrir una serie de problemas impactantes, que también afectan fuertemente a las personas que se congregan en iglesias evangélicas. “La autoestima de la mujer está muy baja, y el machismo en nuestro país es grande, aun en la iglesia”, dijo con mucha seguridad, al afirmar que la violencia familiar protagonizada por el hombre todavía es común en los hogares cristianos.
Ella ha escuchado las penas de mujeres que han sido violadas, maltratadas por sus esposos; de señoras que son adúlteras o fornicadoras y que no quieren salir del problema; de hombres que se han involucrado en el ocultismo o que tienen serios problemas económicos, incluso de algunos que se han querido suicidar porque sus esposas les han sido infieles.
Hay quienes disfrazan el problema central con otras situaciones. A veces dicen que es un amigo el que necesita ayuda, pero cuando ella les señala la verdadera causa de sus desgracias, como un abuso sexual en la niñez o el desprecio de algún familiar, entonces el silencio llega, y después de unos segundos comienza el llanto del interlocutor. “Me impacta oír llorar, pero no permito que me quebrante, porque si no no los puedo ayudar”, menciona Diana.
Durante su turno, el que realiza cuatro días a la semana, atiende a alrededor de seis personas cada día, y lo mínimo de tiempo que les dedica es de 20 minutos. La población que más le consulta y que le presenta los problemas más graves es la que está ubicada al oriente de San Salvador, como Soyapango.
Sin embargo, Diana señala que para brindar mejor servicio es necesario más apoyo en consejería, o sea que se necesitan más voluntarios para brindar consejos, además de que faltan más socios para sostener económicamente el proyecto y para ampliar el servicio gratuito a la comunidad.

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