12 de Noviembre de 2000


La supuesta aparición de la Virgen de Fátima a una mujer en Cojutepeque suplicándole se construyese una basílica en el Cerro de las Pavas y la decisión de la Iglesia de edificar el templo ha dividido a los cojutepequecanos.


Escríbanos

Si hay algo que caracteriza a Cojutepeque, ubicado a unos 35 minutos de San Salvador, es el Cerro de las Pavas, un sitio poblado de áreas verdes y en cuyo interior se encuentra ubicada una gruta que cobija a la Virgen de Fátima, traída de Portugal hace 51 años.
Es ahí donde cada 13 de mayo se conmemora la aparición de la Inmaculada en Portugal, por lo que a la gruta se dan cita millares de católicos que unidos en oración agradecen por los milagros recibidos.
El sitio es un santuario natural reconocido por lugareños y turistas, quienes han colocado a lo largo de los años placas de mármol, cemento o metal en recuerdo por los favores obtenidos.
En el parque que rodea la gruta se siente la frescura que proporcionan los escasos bálsamos; también se puede apreciar una hermosa vista de la ciudad de las neblinas.
Y aunque las bancas, las gradas y las mesas de cemento, así como los juegos mecánicos lucen deteriorados por la escasa atención por parte de la municipalidad y las autoridades de turismo, el Cerro de las Pavas es un tesoro para los cojutepequecanos.
Quizá por eso ahora se encuentren divididos entre quienes quieren construir una basílica para honrar a la Inmaculada y quienes se oponen a la edificación del templo, argumentado que al construirlo se estarían talando árboles, se destruirían los mantos acuíferos y se mataría el último pulmón natural con que cuenta la zona.
Iglesia contra ecólogos
En 1997 Nelly Hurtado, cojutepequecana y católica de nacimiento, comenzó a tocar las puerta de las iglesias para anunciar que la Virgen se le venía apareciendo desde hacía unos siete años para entregarle mensajes y revelaciones.
En esos días le había “pedido” que se construyese una basílica en el Cerro de las Pavas. El sacerdote de la iglesia de San Sebastián, en esa ciudad, padre Octavio Cruz, fue de los primeros en creerle, al igual que el alcalde, y se unieron para dar vida a este proyecto.
Según el señor Luciano González, de la Asociación Amigos del Cerro de las Pavas (ASAPAVAS), la basílica se construirá en un área de 4064 metros cuadrados, los que por acuerdo del Concejo de Cojutepeque, fechados el 21 de julio del 2000, fueron entregados en comodato a la Iglesia católica representada por el padre Cruz.
El traspaso del terreno se formalizará en un contrato de comodato donde la Iglesia se comprometerá a utilizar el inmueble para construir la basílica, cuidar el parque y pagar energía eléctrica y agua potable.
Aunque quisimos corroborar estos datos con el alcalde Joaquín Rivera, y le solicitamos una entrevista, en repetidas ocasiones se nos dijo que se encontraba en reuniones o fuera de la alcaldía y no nos fue posible obtener su versión.
Sin embargo, Nelly Hurtado aseguró que existe un acta donde se determina que el terreno fue entregado en comodato por cien años a la Iglesia.
“Si no tuviéramos el comodato no estaríamos haciendo estudios de impacto ambiental porque son carísimos. Sólo el estudio de suelo nos va a costar 12 mil colones.

 

Lo estamos haciendo porque ya tenemos la autorización de la alcaldía para construir”, dice la señora.
Ella se refiere a estudios pagados a empresas particulares (cuyos nombres no pudo precisar) que están evaluando qué tanto afectaría talar (según ella 50 árboles) y perforar el suelo para construir una bóveda que sostendría las bases de la iglesia.
Y esto es precisamente lo que preocupa a dos organizaciones ambientalistas: Asociación Amigos del Cerro de las Pavas y la Asociación Comunal Cojutepequecana por la Ecología y el Desarrollo Sostenible (ACCEDES), que protestan por la posible construcción del templo.
Según Roberto Guzmán, de ACCEDES, se trata de talar 300 árboles y dejar sin hogar a cotuzas, calandrias y mariposas morfo azul que se reproducen en el cerro.
“Van a botar árboles y a destruir los mantos acuíferos. El cerro es el filtro de los mantos acuíferos. Acá llega el agua que corre del cerro Cacahuatal. Estamos en un manto vivo, que alberga 150 millones de metros cúbicos de agua”, dice el señor Guzmán.
La polémica se centra en los planos que la Iglesia y la alcaldía expusieron en un cabildo informativo a finales de agosto, mismos que no coinciden con los que ambas asociaciones ambientales han trazado.
A juicio del señor Guzmán se planea construir un templo que tendría capacidad para albergar a no menos de 300 creyentes de pie y unos 200 sentados. Esto quiere decir que los 4064 metros de construcción anunciados en el comodato aumentarían.
De acuerdo con los ecologistas, en el cerro se pueden encontrar al menos una docena de especies únicas de árboles, no menos de 35 especies de arbustos de entre ocho y 10 metros de alto, y algunas lechuzas y halcones que morirían si se altera su entorno natural.

Qué dicen las autoridades

Ambos ecologistas coinciden en que en el Cerro de las Pavas deben realizarse estudios de impacto ambiental, así como declarársele zona de reserva natural. Por ello presentaron a la Asamblea Legislativa dos piezas de correspondencia con esas peticiones.
Dos diputados de la Comisión de Medio Ambiente visitaron el cerro a fines de octubre para hacer una primera evaluación, y la diputada Violeta Menjívar, presidenta de esa comisión, aseguró en aquella oportunidad que se realizarían los estudios pertinentes para determinar si el área calificaba, lo que significaría que no se podría alterar ni hacer ninguna construcción.
Según el señor González, no existe una oposición rotunda a la edificación de la basílica, sino que se pide la realización de un cabildo abierto donde se exponga con datos reales cómo será construida para que sea el pueblo cojutepecano el que decida.
Aunque no se habla de una fecha específica para la construcción y se maneja a nivel de proyecto, existe el temor de que se comience a construir sin que se hayan realizado estudios pertinentes.
Por ahora, según el señor González, existe un compromiso a nivel de gobierno para evitar que se construya sin análisis ambientales previos. “La ministra del Medio Ambiente dijo que nos garantiza que cualquier solicitud que exista de construir tendrá que someterse a los trámites y a todos los requisitos obligatorios”, dice.

 

El pueblo opina

“La gente se opone a la construcción de la basílica, por lo del medio ambiente, porque van a botar palos y ese cerrito es el que permite las fuentes de agua. Dicen que a la señora Hurtado se le apareció a la Virgen y le dijo que construyeran la basílica, pero quién sabe...”.
José Luis Rosales, 60 años, pensionado

“La verdad es que no me gustaría que construyeran la basílica porque el cerro es como un pulmón que tiene Cojute. Si la hicieran (debería ser) pequeñita, pero para mí es mejor que no toquen el cerrito. Yo he escuchado de una señora que se le apareció la Virgen. Yo creo que sí porque ella tiene una gran entrega espiritual... Yo le creo”.
Nelson Ramírez, 21 años, vendedor

“Para el turismo es bueno que construyan la basílica porque antes entraba bastante turismo y hoy no. A mí me parece que sí la construyan. Yo no sé si a la señora Hurtado se le habrá aparecido la Virgen, pero ella es bien católica... Quién sabe”.
María Isabel Molina, 57 años, comerciante

“Pienso que no está bien que construyan la basílica, porque van a destruir todo... Van a dejar sin agua a la gente y creo que eso no le va a gustar a la Virgen. Respecto a esa señora que dice que se le apareció la Virgen, creo que es más probable que se le aparezca a una niñita que no tiene pecado y no a una persona adulta que ya ha vivido. Nosotros nos podemos inventar cualquier cosa”.
María Reyes González, 38 años, ama de casa

Vamos a la siguiente parte de este reportaje

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