|


La
iniciativa de gallinas mejoradas ha favorecido a Balsamina Ramírez.
Las 150 aves de cresta roja que posee le regalan entre 50 y 60 huevos
diarios.
Estebana Alvarenga, residente en el cantón
Chilamates, Santa Rita en Chalatenango, tiene dos años de tener
un módulo avícola de gallina india.
Aunque este esfuerzo no significa para ella la principal fuente de ingresos,
sí le permite obtener un dinerito.
Vende a sus vecinos algunos de los huevos que ponen las frondosas gallinas
y otros los destina para la alimentación de su familia. Y cuando
las dificultades económicas visitan su hogar, agarra dos aves
y las comercializa para salir del apuro.
Pero las ganancias mayores se obtienen para la época navideña.
Durante la temporada se venden las gallinas viejas a 60 y 70 colones
y se dejan las pollas, que serán las responsables de la reproducción
para el año siguiente.
En otros tiempos, Estebana no podía gozar de estos favores. La
producción de huevos era escasa, las gallinas eran pequeñas
y flacas, y cada año tenía que hacer nueva crianza, pues
las enfermedades aviares, conocidas en el campo como acidente,
siempre le robaban su esfuerzo.
Por eso, Guillermo Álvarez, especialista en avicultura del Centro
Nacional de Tecnología Agropecuaria y Forestal (CENTA), dice
que el proyecto módulo avícola de gallina india
busca mejorar la crianza de estos animales.
La iniciativa que tiene doble propósito: la producción
de carne y huevos beneficia a unas 50 familias, distribuidas en las
zonas rurales de Atiocoyo, en La Libertad; San José Guayabal
y Suchitoto, en Cuscatlán, y Nueva concepción y Santa
Rita, en Chalatenango.
El CENTA, a través de sus agencias de extensión a nivel
nacional, ha identificado que las enfermedades, la alimentación,
el manejo y la genética son los principales responsables de que
las familias rurales mantengan un bajo número de aves con poco
rendimiento de carne y huevos.

Al cruzar
las hembras mejoradas con gallos indios se tiene como resultado hijos
con potencial genético superior a los de la raza india.
Cuatro
limitantes
Las enfermedades new castle, cólera aviar y viruela aviar, llamadas
en el campo acidente o peste aviar, causan hasta
el 100% de las pérdidas. Estas se desarrollan por la falta de
las vacunas para cada padecimiento y la inmunización que se realiza
dos veces por año.
Según Álvarez, se ha comprobado que la alimentación
actual de la gallina india: desperdicios de comida y agrícolas,
frutas y algunas veces maíz y maicillo sólo alcanza el
10% de proteínas y las ponedoras necesitan un mínimo de
17%, además de energéticos, vitaminas y minerales.
Utilizar el maní forrajero, una leguminosa herbácea de
crecimiento rastrero, y la lombriz de tierra como alimentos complementarios
puede ser una alternativa. Por ser ricos en proteínas se ha comprobado
que aumentan la producción de carne y de huevos.
Para un exitoso manejo de este tipo de aves es necesario construir un
corral con espacio mínimo de un metro cuadrado por ave. Dentro
del área del corral se debe edificar un albergue abierto (techo
y pilares) para protegerlas del sol y de la lluvia.
|
|
La instalación de comederos, bebederos
y nidos es importante, pues se ha experimentado que aumenta la reproducción
de las ponedoras. Las gallinas cluecas deben recibir mayores asignaciones
de lombrices porque gastan más energías al empollar los
huevos.
La diversidad de edades, sexo y variedades permite cruces entre
padre e hijas, madre e hijo y entre hermanos, detalla Álvarez.
Esto degenera y deteriora el potencial genético de las gallinas
que merodean en los patios de las casas de la zona rural.

El
CENTA recomienda a las campesinas recoger los huevos, por lo menos tres
veces al día.
Raza
mejorada
En el terreno de Estebana, plantado de naranjas, maíz y hortalizas,
se descubre una gallina de cresta roja y grande, de plumaje lustroso,
de ojos grandes y vivaces. La acompañan una manada de pollitos
frondosos y juguetones.
Se trata de aves mejoradas que se han logrado con la introducción
de líneas avícolas, como las gallinas ponedoras Shaver
Starcrosss 579 y Hy Line Brown, y el pollo de engorde de color, en especial
el Shaver Redbro.
Álvarez apunta que esto se hace con el propósito de mejorar
su potencial genético deteriorado. El cruce de los pollos y de
las pollas de engorde de color con gallinas y gallos indios da como
resultado huevos superiores y, por ende, poblaciones con mayor rendimiento
de carne y de huevos.
Estebana se siente contenta porque el beneficio no se queda en sus manos.
Sus vecinos han comenzado a comprarle huevos y ya están mejorando
su raza. Uno que ha sido pobre y sufrido se siente feliz porque
tenemos buena crianza, comenta.
Otra de las favorecidas del cantón Chilamates es Balsamina Ramírez.
Antes no sabía cómo era el manejo de las gallinas; desconocía
cómo alimentarlas y vacunarlas. Cada año era testigo de
como el acidente le arrebataba sus esperanzas.
Ahora ha construido un amplio corral con sus respectivos comederos,
bebederos y nidos. Las 150 gallinas que posee le proveen un promedio
de 50 a 60 huevos diarios, y luego los comercializa a 80 centavos en
Chalatenango o en San Salvador.
Balsamina y su esposo son visionarios. Además del módulo
de gallina india tienen una galera donde albergan unos 200 pollos de
engorde. Estos son alimentados con concentrado y a las seis semanas
están listos para la venta, ya sea vivos o aliñados. El
margen de ganancia por cada animal es de tres colones.

Los
módulos funcionan como una alcancía. Nos permiten salir
de los apuros
Estebana Alvarenga.
La
gallina clueca es múy importante en estos sistemas. Además
de empollar los huevos que las aves indias producen, empollará
los de las mejoradas. Por eso, se les debe dar una alimentación
especial , necesitan un nido cómodo y cerca deben tener agua
límpia y pura.
|
|

Como
muchas campesinas, Estebana
confía en la crianza de estas aves.
Crianza
doméstica
Aunque el número de aves por casa es pequeño y sin importancia
aparente, la avicultura india constituye aproximadamente el 30% de las
ponedoras a nivel nacional. Significa que existe más de un millón
de gallinas y más de 100 mil familias rurales dedicadas a esta
actividad.
Por eso, desde hace dos años el CENTA implementa los módulos
de gallina india. La idea es favorecer a quienes crían estos
animales de forma doméstica y desconocen el manejo que se les
debe dar.
Guillermo Álvarez destaca las ventajas de la crianza de gallina
india mejorada. Además de que ocupa poco espacio y su alimentación
no requiere costos económicos elevados, tienen un alto grado
de aceptación en el mercado, debido a que por tradición
son alimento de los salvadoreños.
Es una iniciativa social porque los huevos y la carne mejoran la nutrición
de las familias rurales y el dinero que se obtiene con la venta mejora
la economía doméstica. Con la venta de los huevos
les doy a los niños para la escuela y cuando les piden un libro
y no hay (dinero), vendo una gallina, narra Estebana.
Lo bueno es que los módulos de gallina india se adecúan
a las disponibilidades económicas de los campesinos. Por ejemplo,
los bebederos, los comederos y los nidos pueden moldearse de forma artesanal,
ya sea de madera, de varas de bambú o de llantas viejas.
Al principio, el técnico del CENTA escuchará las expectativas
de quienes quieran iniciar esta aventura. Para eso, pueden acercarse
a la agencia de extensión más cercana y conocer más
detalles.
La idea es avivar la capacidad de producción de estas aves. Campesinas
como Balsamina pueden innovar el manejo de la gallina india y a cambio
recibirán más huevos y carne para alimentarse y para vender.

|
¿Cómo
manejar
los módulos?
El
especialista en avicultura del CENTA da algunas recomendaciones
generales que se deben seguir al momento de implementar los módulos
de gallina india.
El
agua limpia y pura nunca debe faltar en el módulo avícola.
Siempre
se deben introducir en el módulo aves de mayor calidad
de las existentes.
Vacunar
contra new castle, cólera aviar y viruela aviar
todas las entradas y salidas de la época lluviosa.
Retirar
los huevos por lo menos tres veces al día.
Guardar
los huevos en un lugar fresco y nunca utilizar para incubar los
que tienen más de diez días.
Mantener
la relación de un gallo por cada diez ponedoras.
|
Las enfermedades, la alimentación, el manejo y la genética
de las gallinas son las culpables de que se mantenga un bajo número
de aves con bajas producciones de carne y de huevos.
|