10 de junio de 2001

¿Le cuesta levantarse, llega tarde al trabajo, se distrae fácilmente y abandona a medias las tareas importantes, entre otros aspectos? Entonces usted está viviendo un estilo de vida desordenado que requiere un cambio. Este libro puede ayudarle.


Escríbanos

No es que Sandra Felton, la autora de este libro, se dé a la tarea de señalar lo desordenadas que somos las mujeres, sino a plantear el porqué de la mente desordenada y cómo puede cambiar su estilo de vida.
Según Felton, ser una persona desordenada no debe tomarse como un asunto a la ligera, sino todo lo contrario, debe ser un motivo de interés en nuestra vida. "El desorden es tan sólo la superficie de una enorme cantidad de problemas profundos", afirma.
Más allá de ser una alegoría a la mujer desordenada, este libro se convierte en una vía de detección y de solución de un problema tan común entre mujeres y hombres, que pocas veces recibe nuestra atención.
Cambiar el estilo de la desordenada a uno que le haga sentirse bien consigo misma es en realidad el propósito fundamental de esta publicación, en cuya primera parte se propone que la lectora se identifique con el problema, a entenderlo y a reconocerlo; en la segunda parte nos enseña cómo combatirlo para lograr una mejor calidad de vida.

Aceptarnos como somos

Según Felton, la clave del desorden está en la manera en que pensamos acerca del desorden y el orden, pues no se trata de obsesionarse con el orden en la casa, por ejemplo, o insultarse por su falta de organización. Por eso sugiere como primer paso aceptarnos tal como somos.
"Aceptar, por ejemplo, que somos olvidadizas, perfeccionistas, impulsivas, impacientes y no complicarse para que la vida resulte cómoda... (pero a la vez) aceptarnos a nosotras mismas y saber que somos maravillosas con nuestras debilidades y defectos porque somos únicas, creadas por la mano de un Maestro (Dios)", dice la autora.
"Se acabó el desorden" plantea que una casa desordenada es una parte del cuadro de una persona que generalmente abusa de sí misma y que la pregunta no es por qué se debe tener una casa arreglada, sino ¿por qué no?

 

La escritora refiere tres aspectos bien concretos mediante los cuales podemos detectar que somos desordenadas: guardan demasiado, acumulan cosas de modo desordenado y pierden el tiempo.
La distracción también es referida en este libro como el factor que más contribuye al desorden y que es necesario indagar si no estaremos siendo afectados por el trastorno de deficiencia de la atención (ADD, por sus siglas en inglés), un problema de origen neurológico que altera el orden y se manifiesta en una mala concentración, distracción e impulsividad.
"Este libro es la mejor alternativa. No limpiará la casa por usted y no viene con cupones para que le envíen una sirvienta, pero sí le ayudará a desarrollar una mentalidad que haga del desorden algo del pasado", escribe la autora, quien ha fundado "Messies Anonymous" ("Desordenadas Anónimas"), un programa que ayuda a mujeres con este problema en los Estados Unidos.

Ficha técnica

De venta en: Librería Bautista
Precio: ¢80.00 ($9.14)

 

¿Que no tienen mente?

Betsaida Rivas, 15 años

Cuando era pequeña,
la neblina llegaba a mi casa,
hasta que un día
una gran maquinaria
con los árboles arrasa.

Se va la neblina,
se van los árboles,
mientras todo camina
a ser centros comerciales.

¿Que no tienen mente?
Toda esa gente
no piensa por la naturaleza,
ssolo por sus riquezas.

Tirando humo,
contaminando el aire,
esto lo hace todo el mundo,
y ya no se ve más
el cielo azul profundo.

Esta generación
es a la que le dejan
esta contaminación.

¿Que no tienen mente?
Y se dicen inteligentes,
pero de lo que están causando
no son conscientes.

Parecen animales
que actúan por instinto
de tener más dinero,
solo dejando males
al país entero.

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