8 de julio de 2001


Un inventor uruguayo diseñó un sistema capaz de frustrar asaltos sin poner en peligro la vida ni del asaltante ni del portador del maletín. El secreto es una descarga de 50.000 voltios.


Escríbanos

Un ejecutivo sale de un banco con una importante suma de dinero que transporta en un maletín negro. Afuera, escondido, acecha un ladrón. El dueño del maletín es asaltado por el malhechor, quien arrebata la valija y sale corriendo.
La víctima no se opuso al robo. Por el contrario se ha quedado tranquila esperando que el asaltante se aleje un poco. Entonces lleva su mano al bolsillo, extrae un pequeño control remoto y oprime un botón rojo.
A metros de distancia, el delincuente suelta inmediatamente el maletín y luego cae al piso aturdido por una penetrante sirena, pero sobre todo por la descarga de 50.000 voltios que acaba de recibir.
El dispositivo antirrobo que posee este maletín es obra de Hugo Curiel, un innovador empresario uruguayo que puso su formación en electrónica al servicio de una compañía dedicada a la seguridad.
“Está muy bien defender la propiedad, frustrar los asaltos y cuidar el dinero, pero eso se debe hacer respetando la vida”, afirma Curiel. Esa es la premisa a partir de la cual su empresa elabora los productos.
“La vida está primero”, es el lema. “La descarga que recibe el delincuente lo aturde, le provoca dolor, sobre todo en el brazo, pero al poco rato se recupera. Esto no es letal, no deja secuelas y ni siquiera compromete la vida en aquellas personas que usan marcapasos”, explica Curiel.

¿Cuál es su mecanismo?

A simple vista, los maletines no se diferencian en nada a cualquier otro, pero en su interior tienen un sistema electrónico que hace la diferencia.

 

Estos dispositivos se activan, ya sea de manera automática o por control remoto. Debajo de la manija de la valija hay una cerradura que activa la alarma y, escondida, una pequeña luz roja que sólo visualiza el propietario.

Cuando la luz está encendida indica que el sistema está activado. El dispositivo se puede disparar, ya sea por una orden a distancia, como en el hipotético caso descripto antes, o cuando alguien no autorizado pretende moverlo, levantarlo o abrirlo.
También hay otras alternativas, como un dispositivo que despide un humo coloreado de rojo, que delata al ladrón, ya sea si se desplaza a pie como en un automóvil, dejando tras de sí o dentro de la cabina de su coche una estela imposible de disimular.
La más efectiva, según Curiel, es la maculación de los billetes. Esto es, cuando el propietario es asaltado, el dispositivo suelta una tinta que mancha los billetes. Estos billetes manchados carecen de valor de circulación, pero el banco central de varios países aceptan este papel moneda y lo cambia por otro en buen estado.
Curiel también ha creado dispositivos para las bolsas en los que se transportan los valores bancarios y para los cajeros automáticos.
Otro dispositivo, en vez de despedir humor coloreado, lanza una bomba de gas paralizante que inactiva al asaltante por varios minutos. “La misma idea de seguridad la instalamos en carteras de dama, en valijas o en bolsas. Estos dispositivos, si el cliente tiene que viajar y se le llega a averiar, son fácilmente intercambiables por otros”, agrega.

Veamos los precios

Los maletines tienen un costo que oscila entre los 450 y los 600 dólares. Curiel se resiste a revelar detalles de esta tecnología, aunque aclara que los maletines son de madera y que están recubiertos de cuerina, material aislante e impermeable.
Estos maletines tienen un cargador similar al de los teléfonos celulares para recargar sus baterías, que tienen una autonomía de unas 30 horas.

 

(Contactar con el autor: siiuruguay@campus-oei.org)

Curiel también analiza la mejor manera de proteger el transporte de las remesas de las empresas o de los bancos. “Cuando se abre la puerta de un blindado, el punto flaco de la seguridad está en las bolsas que transportan los valores. Es en ese momento en el que se produce el asalto. Nuestra idea es que en ese momento se entreguen las bolsas, porque lo que va a frustrar el asalto es la tecnología, no el enfrentamiento armado. Si esas bolsas poseen el dispositivo de seguridad que tiñe los billetes, los ladrones se llevan algo que no vale nada. Esto es algo que se está imponiendo en el mundo”, aseguró el inventor.

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