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Un ejecutivo sale de un banco con una importante
suma de dinero que transporta en un maletín negro. Afuera, escondido,
acecha un ladrón. El dueño del maletín es asaltado
por el malhechor, quien arrebata la valija y sale corriendo.
La víctima no se opuso al robo. Por el contrario se ha quedado
tranquila esperando que el asaltante se aleje un poco. Entonces lleva
su mano al bolsillo, extrae un pequeño control remoto y oprime
un botón rojo.
A metros de distancia, el delincuente suelta inmediatamente el maletín
y luego cae al piso aturdido por una penetrante sirena, pero sobre todo
por la descarga de 50.000 voltios que acaba de recibir.
El dispositivo antirrobo que posee este maletín es obra de Hugo
Curiel, un innovador empresario uruguayo que puso su formación
en electrónica al servicio de una compañía dedicada
a la seguridad.
Está muy bien defender la propiedad, frustrar los asaltos
y cuidar el dinero, pero eso se debe hacer respetando la vida, afirma
Curiel. Esa es la premisa a partir de la cual su empresa elabora los productos.
La vida está primero, es el lema. La descarga
que recibe el delincuente lo aturde, le provoca dolor, sobre todo en el
brazo, pero al poco rato se recupera. Esto no es letal, no deja secuelas
y ni siquiera compromete la vida en aquellas personas que usan marcapasos,
explica Curiel.
¿Cuál es
su mecanismo?
A simple vista, los maletines no se diferencian
en nada a cualquier otro, pero en su interior tienen un sistema electrónico
que hace la diferencia.

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Estos dispositivos se activan,
ya sea de manera automática o por control remoto. Debajo de la
manija de la valija hay una cerradura que activa la alarma y, escondida,
una pequeña luz roja que sólo visualiza el propietario.
Cuando la luz está encendida indica que el sistema está
activado. El dispositivo se puede disparar, ya sea por una orden a distancia,
como en el hipotético caso descripto antes, o cuando alguien no
autorizado pretende moverlo, levantarlo o abrirlo.
También hay otras alternativas, como un dispositivo que despide
un humo coloreado de rojo, que delata al ladrón, ya sea si se desplaza
a pie como en un automóvil, dejando tras de sí o dentro
de la cabina de su coche una estela imposible de disimular.
La más efectiva, según Curiel, es la maculación de
los billetes. Esto es, cuando el propietario es asaltado, el dispositivo
suelta una tinta que mancha los billetes. Estos billetes manchados carecen
de valor de circulación, pero el banco central de varios países
aceptan este papel moneda y lo cambia por otro en buen estado.
Curiel también ha creado dispositivos para las bolsas en los que
se transportan los valores bancarios y para los cajeros automáticos.
Otro dispositivo, en vez de despedir humor coloreado, lanza una bomba
de gas paralizante que inactiva al asaltante por varios minutos. La
misma idea de seguridad la instalamos en carteras de dama, en valijas
o en bolsas. Estos dispositivos, si el cliente tiene que viajar y se le
llega a averiar, son fácilmente intercambiables por otros,
agrega.
Veamos los precios
Los maletines tienen un costo que oscila
entre los 450 y los 600 dólares. Curiel se resiste a revelar detalles
de esta tecnología, aunque aclara que los maletines son de madera
y que están recubiertos de cuerina, material aislante e impermeable.
Estos maletines tienen un cargador similar al de los teléfonos
celulares para recargar sus baterías, que tienen una autonomía
de unas 30 horas.
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(Contactar con el autor: siiuruguay@campus-oei.org)
Curiel también analiza
la mejor manera de proteger el transporte de las remesas de las empresas
o de los bancos. Cuando se abre la puerta de un blindado, el punto
flaco de la seguridad está en las bolsas que transportan los
valores. Es en ese momento en el que se produce el asalto. Nuestra idea
es que en ese momento se entreguen las bolsas, porque lo que va a frustrar
el asalto es la tecnología, no el enfrentamiento armado. Si esas
bolsas poseen el dispositivo de seguridad que tiñe los billetes,
los ladrones se llevan algo que no vale nada. Esto es algo que se está
imponiendo en el mundo, aseguró el inventor.
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