8 de julio de 2001


El periodista estadounidense que cuestionó a Joseph J. Ellis, ganador de un premio Pulitzer, sobre su servicio en la guerra de Vietnam, comenta con Hablemos la investigación periodística que acabó con la credibilidad del destacado profesor de historia.


Escríbanos

Una fuente anónima alertó a los periodistas del “The Boston Globe” en noviembre del año pasado, en Massachusets, Estados Unidos, para que indagaran sobre la vida de Joseph J. Ellis, un historiador muy respetado en la nación norteamericana por sus libros que han estado entre los más vendidos.
El periódico había publicado en esos días un artículo sobre el reciente libro de Ellis, de 57 años, y catedrático en Mount Holyoke College, en South Hadley, al oeste de Boston. La fuente negaba que hubiera combatido en Vietnam, tal como lo había señalado en la entrevista con el “Globe”.
Pero fue hasta finales de mayo de este año que Walter V. Robinson profundizó en la investigación periodística ante el anuncio de que Ellis había ganado el Premio Pulitzer en Historia por su libro “Founding Brothers: The Revolutionary Generation” (Los Hermanos Fundadores: la Generación Revolucionaria).
Al examinar los registros militares y entrevistar a amigos de Ellis de los años 60, Robinson descubrió que en efecto, Ellis nunca estuvo en Vietnam y había mentido también a sus estudiantes universitarios, a quienes les había hecho creer sus impresionantes anécdotas de hombre de guerra.
En lugar de pelear en Vietnam, Ellis se encontraba estudiando dos maestrías y un doctorado en la Universidad de Yale y posteriormente dando clases de historia en la Academia Militar de West Point, en Nueva York. Aunque sí prestó servicio militar en alguna época de su vida, nunca participó en protestas en contra de la guerra ni fue activista de los derechos civiles, tal como lo decía.

 

Robinson, editor y periodista con 27 años de experiencia, señala que le llevó tres semanas completar el artículo. Una vez listo, los abogados del periódico revisaron el contenido para estar seguros de que no incurrirían en ninguna falta ética.
No había otra salida, la noticia tenía que ser publicada porque se trataba, en primer lugar, de una figura pública, y segundo, porque el profesor había dado falsas declaraciones a los medios de comunicación y a sus mismos alumnos.
“Tendré que sufrir las consecuencias de esto”, dijo Ellis durante una breve conversación con Robinson, antes de la publicación del 18 de junio.
Y así fue. La universidad investiga los hechos y decidirá si debe continuar dando clases como lo ha hecho en los últimos 29 años; Ellis, por su parte, ha decidido que ya no dará la popular clase sobre Vietnam.
Haber traído a la luz pública un episodio como este tampoco fue fácil para Robinson. “No hay alegría en esta clase de historias. Me entristece, aunque no hay duda de que el profesor Ellis es responsable de que se tenga que hacer esto del conocimiento público”, dijo a Hablemos.
“Nosotros (el periódico) no lo juzgamos; sus colegas lo hacen y el público también. Nuestro trabajo es reportar la historia; dejaré que otros lo juzguen”, agregó.
La lección de este capítulo, según Robinson, es que los periodistas no deben tomar como cierto todo lo que la gente les dice y estar dispuestos a profundizar en los hechos.
Para el Dr. Bruce L. Plopper, profesor de Periodismo de la Universidad de Arkansas en Little Rock, es común que la gente exagere sus experiencias y lo que hizo Ellis es el resultado de un mal juicio.

 

Opina que más daño se hace al periodismo, como cuando Mike Barnicle, quien trabajaba en el “Globe”, renunció el año pasado porque se descubrió que había publicado falsos hechos en sus columnas.
Plopper, además, hizo referencia a un comentario de un siquiatra en la radio, quien decía que algunas personas que se hacen famosas creen que tienen que exagerar su vida pasada para “ponerse a la altura” de lo que otros creen como deben ser.

arriba
Click Click Click Click
Copyright 1995 - 2001. El Diario de Hoy
Derechos Reservados. Prohibida su reproducción total o
parcial sin autorización escrita de su titular.
www.elsalvador.com