7 de octubre de 2001

Lo que inició como un ejercicio teatral produjo una obra que rompe los esquemas tradicionales en la dramaturgia salvadoreña. Tanto así que, corriendo riesgos, se puede considerar que nació una pieza dramática de vanguardia.


“En el jardín de las angustias...” es una obra que ha unido dos disciplinas de las bellas artes: la literatura (con el género de la poesía) y el teatro, combinación que ha dado como resultado una pieza teatral fuera de lo común en cuanto a su presentación, dinámica, melancólica, emotiva y fuerte en el sentido visual.
Los responsables de este arreglo artístico son los integrantes de la Escuela de Teatro Arte del Actor, dirigido por el director salvadoreño Filánder Funes, quien estudió la licenciatura en dirección escénica y la maestría en arte en el Instituto Estatal Leningradense de Teatro, Música y Cinematografía, en la actual Rusia.
La obra en sí nos muestra el sentir y el pensar de uno de los grandes de la poética y la dramaturgia española, Federico García Lorca. Sus poemas de la época temprana, de los 18 a los 22 años, son la base para el drama que está presentando la Escuela de Teatro.


Ricos en imágenes y sentimientos, así como una desesperada búsqueda de la identidad sexual, los poemas de Lorca adquieren vida bajo la interpretación de los actores de la Escuela de Teatro.
El espectáculo dura una hora con diez minutos, y en ese tiempo, bajo la penumbra y el excelente manejo técnico de luces y sonido, los actores aparecen secuencialmente en escenas yuxtapuestas, representando la vida afligida y desesperada de Lorca.
A nivel visual, el trabajo explota el aspecto sensorial mediante el simbolismo religioso, las imágenes sombrías y casi tétricas.
Las constantes escenas de desnudez y de suicidio son aspectos que buscan representar la crisis existencial, emocional y de identidad que vivió Lorca en una primera época. A esto se abona el rico recurso de los poemas, que son recitados por los actores en diferentes etapas de la obra y que son el alma del trabajo teatral.
Aunque es la primera pieza teatral que ellos han montado, demuestra que hay un trabajo de entrega y de mucho esfuerzo. Sólo hay una pequeña observación en cuanto al espectáculo, quizás por cansancio o porque falta un poquito más de exigencia, pero los actores deben proyectar más las emociones, las sensaciones y los sentimientos, para que el público perciba con fuerza y alcance la empatía.
Cabe destacar el trabajo desarrollado por Juan Ramón Galeas, quien hace el papel de Lorca, y quien logra transmitir sentimientos de tristeza, nostalgia y pesadumbre.

Lucha contra la corriente

Para hablar sobre el origen de la obra es necesario remontarnos hasta 1996, cuando el Consejo Nacional para el Arte y la Cultura (CONCULTURA) propuso a cuatro teatreros con estudios en Europa que presentaran un proyecto para crear el instituto superior de teatro.
Los elegidos para este trabajo fueron Alberto Celarié, Cristina Flores, Fernando Umaña y Filánder Funes, todos con estudios en la ex Unión Soviética.
“Nos dijeron que propusiéramos la institución teatral que debíamos tener, que soñáramos sin limitantes. De tal manera que nosotros desarrollamos un plan que incluía cinco licenciaturas: en actuación, dirección escénica, teatrología, crítica teatral y administración teatral. De esto se derivaba la conceptualización de un plan nacional de teatro, que incluiría una compañía nacional de teatro, la organización de festivales estudiantiles, como viveros, la creación de un centro de documentación e investigación teatral y la publicación de una revista de crítica teatral. Sin embargo, la respuesta de CONCULTURA fue: el proyecto no es viable. Por lo que no se desarrolló”, asegura Filánder Funes.

Capricho
(Versos de “Libros de poemas” usados “En el jardín de la angustia...”)

Detrás de cada espejo
hay una estrella muerta
y un arco iris niño
que duerme.
Detrás de cada espejo
hay una calma eterna
y un nido de silencios
que no han volado.

El espejo es la momia
del manantial; se cierra,
como concha de luz,
por la noche.
Es espejo,
es la madre-rocío,
el libro que diseca
los crepúsculos, el eco hecho carne.

 

En 1997, al ver la demanda de estudiantes de teatro, surge el proyecto Escuela de Teatro Arte del Actor, impulsada por el mismo Filánder.
Aunque el trabajo de la escuela es más humilde en comparación del proyecto presentado a CONCULTURA, incluye la formación, la experimentación, la reflexión y la investigación teatral, menciona Funes.
Con esta escuela, el objetivo primordial es calificar técnicamente al individuo en lo que es el trabajo actoral, y crear, desde el punto de vista ético, una nueva actitud hacia su profesión, porque en El Salvador, “desgraciadamente” hasta el día de hoy, los actores, por las circunstancias en las que se están moviendo, ven el hecho teatral como una cuestión secundaria o de pasatiempo, pero el teatro para que dé los frutos que debe dar como arte, tenemos que tener una nueva actitud hacia esa profesión, critica Filánder.
Económicamente la escuela funcionaría con fondos de la cooperación sueca, pero administrados por CONCULTURA; no obstante, con los problemas ocasionados por la tormenta tropical “Mitch”, el dinero se reorientó, y desde entonces, hasta el día de hoy, la Escuela de Teatro está sobreviviendo a duras penas, gracias a la misma voluntad y a la entrega de sus integrantes.

A romper esquemas

Filánder Funes asegura que es un amante de la poesía de Federico García Lorca, por eso, dentro del trabajo con los actores y como parte de los ejercicios teatrales, les pidió que estudiaran, analizaran, interpretaran y representaran los versos de Lorca.
Casi la mayoría de los estudiantes escogió los poemas agrupados en “Libro de poemas”, una obra en la que Federico presenta una visión no colorida de la vida, porque él está pasando por una crisis existencial y sexual.
“La intención de interpretar los versos de Federico era puramente docente; pero resultó una excelente materia prima que me daba pena desecharlos, por lo que pregunté a los alumnos que si deseaban aventurarse en estructurar un espectáculo con el trabajo que habían hecho”, dice Filánder.
De ahí nace la nueva obra teatral “En el jardín de las angustias...”, enriquecida con todas las formas de vida de Federico, como ciudadano y como poeta, pero que también rompe las reglas tradicionales del teatro, ya que no hay una trama y un desenlace como estamos acostumbrados a ver.
A pesar de eso, la obra es impactante y recomendable para que la vean, la disfuten y la analicen.
Así también descubrirá que Filánder y su grupo de actores están practicando una expresión escénica más libre de ataduras, sin la limitante de espacio entre el público y los actores, y principalmente sin el rigor clásico del teatro.
Es como si la Escuela de Teatro Arte del Actor retomara lo que planteó el dramaturgo alemán Johann W. Goethe en su obra “Los sufrimientos del joven Werther” (en la carta 26 de mayo): “...Todas las reglas destruyen el verdadero sentimiento de la naturaleza y la auténtica expresión...”.

Un grande de España

o Federico García Lorca nació el 5 de junio de 1898 en Fuente Vaqueros, provincia de Granada, España, y murió fusilado durante la guerra civil española en Viznar (España) en 1936. Junto con otros escritores y poetas formó parte del grupo literario “Generación del 27”.

o En 1921 publica su primer “Libro de poemas”, donde presenta la crisis de identidad del autor.

o Sus obras “Canciones” y “Romancero gitano” (su mayor éxito) muestran los rasgos más sobresalientes de su poesía: la inspiración andalucista, el dramatismo de las situaciones y un lenguaje que sorprende por su audacia.

o En 1929 viajó a Estados Unidos y escribió su obra lírica más innovadora, “Poeta en Nueva York”, fruto de una crisis vital y estética.

o Como dramaturgo revolucionó el panorama teatral con obras como “El público” y la trilogía trágica formada por “Bodas de sangre”, “Yerma” y “La casa de Bernarda Alba”.

Las escenas dramáticas juegan un papel importante en la representación de la crisis de identidad de Lorca.

 

La periodista y actriz Dinora Elizabeth Alfaro junto con el actor Héctor Estrada representan una escena de latente suicidio.

Alba
Abril de 1919
(Granada)

Mi corazón oprimido
siente junto a la alborada
el dolor de sus amores
y el sueño de las distancias.
La luz de la aurora lleva
semilleros de nostalgia
y la tristeza sin ojos
de la médula del alma.
La gran tumba de la noche
su negro velo levanta
para ocultar con el día
la inmensa cumbre estrellada.

¡Qué haré yo sobre estos campos
cogiendo nidos y ramas,
rodeado de la aurora
y llena de noche el alma!

¡Qué haré si tienes tus ojos
muertos a las luces claras
y no ha de sentir mi carne
el calor de tus miradas!

¿Por qué te perdí por siempre
en aquella tarde clara?
Hoy mi pecho está reseco
como una estrella apagada.


INVITACION COLECTIVA

La Escuela de Teatro Arte del Actor estará presentando la obra “En el jardín de las angustias...” todo octubre.
Las funciones son los días viernes a las 6:00 p.m. y sábados a las 5:00 p.m en la Casa de la Cultura del Centro, ubicada en la 1» Calle Poniente, entre la 13» y la 15» Avenidas Norte # 822, atrás de la Basílica Sagrado Corazón, San Salvador. Valor de la entrada $4 (¢35).
Para presentaciones especiales para universidades, instituciones públicas o empresas privadas pueden llamar al teléfono 221-2016 ó escriba al correo:
artedelactor@yahoo.com

Integrantes de la Escuela de Teatro Arte del Actor después de una presentación.

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