7 de julio 2002


Antes de que el alba ilumine por completo la campiña salvadoreña, un grupo de ágiles mujeres, armadas con guantes de hule, camisas manga larga, pantalones, y sin faltarles su valor característico, se interna en las plantaciones de okra.


Las obreras se pierden entre el
amarillo de las flores

Cortar okra no es fácil. El ajuate (pelusilla que se desprende de la planta) irrita la piel, y la savia que contienen los tallos desgasta la piel, a tal punto de desangrarlas.
El sol y el calor de las zonas calientes cultivables, sobre todo en la costa, resultan sofocantes.
Pese a ello, las cortadoras de okra sortean estos obstáculos por razones más que justificadas. Cuando la necesidad apremia, la mujer campesina, cabeza de la familia en muchas ocasiones, debe salir y buscar trabajo.
Cortar maicillo, rozar caña, abonar y desherbar cultivos son algunas de las tareas donde ellas han demostrado fuerza y tenacidad. Algunas féminas, mientras recorren los tupidos surcos y rozan sus rostros requemados en las hojas de okra, aúntienen aliento para expresar entre sonrisas: “Me gusta hacerlo”.
“Siempre vengo a cortar y me encanta, es mejor que rozar caña”, cuenta María Calderón, de 37 años. Aunque luego duda un poco y nos lanza una pregunta perspicaz: ¿A usted le gustaría hacerlo? No hay respuesta inmediata ni más tarde. Ella interrumpe el silencio y agrega que debe luchar para mantener a sus tres hijas.
En la hacienda San Reymundo, Ahuachapán; al igual que en Sonsonate, Santa Ana, La Paz y La Libertad, cuando llega la cosecha de este fruto, muchas mujeres tienen asegurado su sustento diario, durante 75 días (período de corta).
Miguel Aparicio Cortés, encargado de las 55 manzanas de okra plantadas en la hacienda San Reymundo, halaga el desempeño del sexo femenino. Detalla que de las 30 personas empleadas, 26 son mujeres y sólo seis son hombres.

Con zapatos o sin zapatos, las cortadoras de okra han aprendido a recorrer los surcos de esta planta.


Mujeres, por tradición

“Ellas responden, se les da un lote (1,200 metros cuadrados) y vuelven a pedir otro”, añade el encargado, para dejar en evidencia el valor y el empeño de las cortadoras de okra, quienes aun con las fuertes tormentas y sin importarles que el ajuate se adhiera a sus ropas mojadas no interrumpen su obra.
Desde la introducción de la okra en el país, la mujer campesina participaba en la temporada de corta. Eugenio Ábrego, uno de los responsables de los primeros ensayos de este cultivo, recuerda desde siempre la presencia del sexo femenino.
La fábrica “Quility Food” en la que él se desempeñaba comenzó a sembrar okra en 1974. Al principio hombres y mujeres encontraron una fuente de empleo en la nueva hortaliza. Pero después ellos se fueron quedando atrás.
Los hombres tenían otras ocupaciones, como la siembra de cultivos básicos (maíz, frijol, maicillo y otros) y por eso se fueron alejando de las okreras.. En cambio las féminas, en lugar de retirarse, se fueron quedando, a tal punto que se llegó a ver como una labor exclusiva del sexo femenino.
Ábrego también menciona las características natas de las mujeres. Son atentas, cuidadosas y más dóciles, eso les permite acatar con facilidad las recomendaciones, mientras que el hombre, por hacer todo con rapidez, deja fruto en la planta.
Y aunque pareciera increíble, la dedicación hace que les abunde, incluso, más que a sus compañeros. Por ejemplo, Mirna Esperanza Zúñiga, de 26 años y madre de tres niños, no descansa desde el inicio de la jornada.
Cuando el lote (extensión de terreno asignado para la corta) está cargado de fruto llega a recolectar hasta siete cajas con okra. Esto le deja 35 colones al día. Mirna sabe que está cantidad no es suficiente para llenar los vacíos de su familia, pero al menos le sirve para comprar algunos alimentos.
Ana de Chicas, gerente de ventas de la fábrica “Del Tropic Food” (encargada de procesar y exportar la okra a Estados Unidos y Canadá) considera que las mujeres, contrario a los hombres, soportan con más facilidad las incomodidades al cortar la okra.

 

En veinte años que tiene de trabajar con este cultivo, Chicas ha detectado la presencia mayoritaria de la mujer. “Se genera empleo a por lo menos 1200 familias al año y de estas el 80% de las beneficiadas es mujer”, detalla.

Del campo al extranjero

Más de trescientas manzanas de la campiña salvadoreña están destinadas a la siembra de la okra. En la hacienda San Reymundo existe una plantación de 55 manzanas. En este lugar se ofrece trabajos a los miembros de la cooperativa y a los habitantes de cantones aledaños.
Antes de que el sol descubra sus primeros destellos, las cortadoras de okra encaminan sus pasos hacia su centro de empleo. En su ajetreado recorrido van mojando sus ropas con el rocío de la madrugada y en sus manos laboriosas cargan los canastos que les servirán para recolectar la hortaliza.
Cada mata contiene entre 100 y 125 frutos. Para tronchar la okra las mujeres utilizan guantes de hule, estos les sirven para protegerse de la sustancia lechosa contenida en los tallos, que causa estragos en la piel: la enrojece y llega a desangrarla.
Las cajas con okra son trasladadas por las cortadoras hacia el centro de acopio, donde otras mujeres clasifican la hortaliza en dos tamaños. Además se desecha la que ha sido afectado por las plagas.
Ya clasificada se envía a la fábrica “Del Tropic Food”. Ahí se introduce en un cuarto frío para quitarle el calor del campo; algunos frutos se cortan, otros se dejan enteros. Después se precocen durante tres o cuatro minutos, esto resalta el color del producto y le mata las encimas que producen la descomposición.
Por último se congelan y se ponen en cajas de cartón, ya listas para enviarlas por barco a Estados Unidos y en menor cantidad a Canadá. En esas tierras se les da uso alimenticio; es consumido sobre todo por la raza negra en ensaladas, sopas y guisos.
Chicas menciona que la presencia de mujeres es mayoritaria también en la planta: ellas son las encargadas de la línea procesadora. “Son aseadas y detallistas. No tienen el tabú de decir yo no voy a usar determinada ropa”, relata.
Y eso es demostrado por Julia Trujillo, de 53 años. Ataviada con las ropas características aparece entre las plantaciones llevando una caja con okra en la cabeza. Frunce su rostro sudado y dice: “Me da mis centavitos a la quincena, pero es difícil porque llevo sol todo el día”.
Campesinas como Julia han demostrado que trabajar en el campo requiere agallas. Y cortar okra no es la excepción; en algunos casos sólo la necesidad que se carga en los hombros obliga a cientos de mujeres a desafiar la rudeza de los trabajos del campo.

Al medio día, el calor es sofocante. María Calderón se protege de los fuertes rayos del sol y de la incomodidad del ajuate con un delantal.

Sobre la okra
Es una planta herbácea con tallos erectos y ramificados en forma piramidal y de color verde rojizo. Sus frutos son cápsulas alargadas y son la parte aprovechable del cultivo.


Aún existen dudas si la okra es de origen africano o antillano, pero en el último continente es donde se utiliza más en sopas, salsas o para ahumar pescados y carnes.

La okra es fuente de proteínas, lípidos, calcio, fósforo, potasio, vitamina A y sodio, entre otros.


La okra que es desechada luego de la clasificación es comprada por los comerciantes en peqieño. quienes la venden en el mercado

 

 

La agilidad y la dedicación de las mujeres que cortan la okra es muy reconocida.

Para saborear la okra
Son pocas las recetas conocidas donde la okra impone su toque especial. Aquí le presentamos una ensalada fácil de preparar.


Estofado de okra


Ingredientes:
2 libras de okra.
1 lba de queso mozarella.
1 lba. de carne molida de res.
Sal.
Pimienta.
Aceite de oliva.
Salsa de tomate.
Orégano.
Ajo.
Una cebolla mediana picada

1. Agregue a la carne molida una cucharada grande de aceite de oliva, la cebolla, la sal, la pimienta al gusto, el ajo picado, un toque de orégano y la salsa de tomate. Luego cocine por 45 minutos.

2.
Las okras se cortan en rodajas y se lavan. Engrase un refractario rectangular y ponga salsa de tomate en el fondo.

3.
Por último vaya poniendo una capa de okra, una capa de queso y una de carne hasta llenar el recipiente. Hornee a 250 grados durante 30 minutos. Sírvalo con arroz.


Las cortadoras recorren hasta cinco cuadras de distancia para llegar al centro de acopio con su sustento diario.

Mercado internacional
La fábrica “Del Tropic Food” es la encargada del manejo del cultivo en el país. Brinda asesoría técnica a los agricultores, les compra la okra, la procesa y la envía a Estados Unidos y a Canadá.


En el 2001, la fábrica procesadora exportó 150 contenedores y cada uno tiene capacidad para guardar 40,000 libras. En lo que va del año se han enviado 60 contenedores.

Las exportaciones de okra se destinan en su mayoría a Estados Unidos. El Salvador abastece dicho mercado con el 4.2% de sus requerimientos y Guatemala con el 81.1%.


Trabajadoras se encarga de clasificar el fruto en el centro de acopio para luego llevarlo a la fábrica.

 

“Ningún trabajo del
campo le puede gustar
a uno, pero lo hacemos por la necesidad”
Julia Trujillo


Esta hortaliza contiene una sustancia
musilaginosa. Suele
prepararse hervida,
frita, empanizada o en
ensaladas.

arriba
Visite las demás ediciones publicadas Regrese a la edición mas reciente Nombres de personal que labora en esta revista Envíenos sus consultas a nustro buzón

Copyright 1995 - 2002. El Diario de Hoy
Derechos Reservados. Prohibida su reproducción total o parcial sin autorización escrita de su titular.
www.elsalvador.com