7 de enero de 2001

Un revolucionario método para medir los niveles de azúcar en la sangre alivia a los pacientes de diabetes.


Para muchas personas que sufren de diabetes tipo I (dependientes de la insulina), una de las partes más molestas de la enfermedad es tener que pincharse la piel con una aguja varias veces por día para controlar sus niveles de azúcar (glucosa) en la sangre.
Esta rutina es especialmente difícil para los niños, que en forma natural tienden a huir de las agujas. Incluso algunos pacientes que sufren de diabetes del tipo 2 (no dependientes de la insulina) deben someterse regularmente a exámenes de sangre para que su nivel de azúcar se mantenga bajo control.

 

Pero dado que la revisión constante de los niveles de azúcar es imprescindible para evitar complicaciones que pongan en peligro la vida —como ataques cardiacos y ceguera— , el dolor pasa a ser parte inseparable de la rutina diaria para los diabéticos de todas las edades.
Sin embargo, puede ser que los diabéticos no tengan que seguir pasando este doloroso proceso. Investigadores de la Universidad Ben-Gurión del Néguev (UBG), en Beer Sheva, y del Instituto Tecnológico de Massachusetts (ITM), en Estados Unidos, han desarrollado un nuevo método indoloro para revisar los niveles de azúcar en la sangre: un aparato ultrasónico manual desarrollado por el ingeniero químico de la UBG, profesor Joseph Kost; el profesor Robert Langer, del ITM; los estudiantes de posdoctorado, doctores Samir Mitragori y Michael Pishko, y el doctor Robert A. Gabbay, del Centro Médico Israel en Boston.
El aparato aumenta considerablemente la capacidad de la piel de atraer los diminutos componentes de la sangre a su superficie exterior. Esto significa que una breve aplicación de ultrasonido en una pequeña área permite una repetida medición de los niveles de azúcar en la sangre durante varias horas sin causar dolor y sin necesidad de tomar muestras de sangre.

Perfecta precisión

El equipo de la Universidad Ben-Gurión y el Instituto Tecnológico de Massachusetts hicieron pruebas con cuatro voluntarios sanos y siete pacientes con diabetes del tipo 1.

 

 

Aplicaron en un pequeño círculo de piel durante dos minutos una baja frecuencia (20 KHz) de ultrasonido. Los valores obtenidos fueron de una precisión comparable a la de las técnicas de examen de sangre existentes.
Desde entonces el equipo ha desarrollado una versión mejorada que toma solamente 30 segundos en preparar la piel.
“Nuestro objetivo es desarrollar un emplasto o un aparato similar a un reloj que pueda colocarse sobre la piel y que informe constantemente acerca de los niveles de glucosa en la sangre. Incluso podemos colocar una alarma que advierta al paciente si su nivel de azúcar es demasiado alto o demasiado bajo, para que pueda actuar en forma apropiada”, explica Kost.
En la década de los ochenta, Kost y Langer fueron los primeros en el mundo en el empleo del ultrasonido para promover el transporte de sustancias por membranas biológicas y de otros tipos.
Dado que el ultrasonido puede ser empleado ahora también para ayudar al suministro de insulina, “nos gustaría diseñar un aparato que no solamente mida la glucosa a través de la piel, sino que también suministre automáticamente la cantidad de insulina que requiere el paciente”, agrega Kost.
El equipo confía en que el aparato llegará al mercado en el futuro próximo, para beneficio de los diabéticos del mundo entero.

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