5 de mayo 2002



Silvia Pira, pedagoga guatemalteca afincada en El Salvador, es una férrea promotora del fomento de la lectura por considerarlo un valioso recurso que puede determinar el desarrollo de un país.


Según Silvia Pira, los libros le han dado “resultados increíbles” en su rol de madre.


La vimos desarrollar un taller sobre estrategias para el fomento de la lectura la tarde del pasado 23 de abril.
El denuedo con el que Silvia imparte sus conocimientos tiene una base. Ella es una ávida lectora desde pequeña, motivada por un padre, maestro de profesión y un apasionado de los libros.
Pero la influencia familiar no llega allí. “La madre de mi papá era autodidacta. Nunca fue a la escuela porque debió ayudar a su madre en las labores domésticas; solamente sus hermanos estudiaron, pero libro que ellos hacían llegar a la casa era libro leído por ella. Una vez un sacerdorte español que era su amigo, quedó impresionado cuando la escuchó hablar de la guerra civil española con tal detalle que pensó que mi abuela la había vivido”, relata sonriente Silvia.
Con esos antecedentes, haber trabajado como docente en su natal Guatemala y su misma especialización en lectura infantil la han dotado de una experiencia que ahora está compartiendo con profesionales salvadoreños a través de talleres de capacitación que nacen en el seno del Departamento de Promoción de Lectura del Grupo Editorial Santillana en El Salvador, firma para la cual trabaja actualmente.
En una entrevista con la revista Hablemos, Silvia Pira destacó la importancia de promover desde la niñez la práctica de leer literatura, como un medio para lograr el desarrollo de nuestra nación.

¿Por qué es tan importante fomentar el hábito de la lectura?
Es muy importante, principalmente en la primera infancia (de cero a cinco años), edad en la que tenemos que empezar a fomentar el gusto por la lectura. El hábito se forma cuando el niño ha aprendido a leer. Hoy en día ha evolucionado mucho la tecnología, avances en todas las áreas y la gente tiene que leer muchísimo. Las investigaciones son más específicas y cada carrera tiene una especialización. Ahora,

¿qué pasa con los profesionales que no les gusta leer literatura?
Hay un conflicto terrible porque el profesional se ve en el problema de tener que leer sin tener un hábito . Allí vemos la necesidad de fomentarlo. Tenemos que buscar el desarrollo de nuestro país a través de la preparación de las personas.

¿Nota deficiencias o vacíos en los programas de estudio que impiden el desarrollo de esa práctica?

Sí, creo que hay vacíos. Por ejemplo, cuando el niño ha comenzado a leer y a escribir está muy motivado a leer todo lo que ve en la calle y pide a sus padres que le lean cuentos, pero este gusto se va perdiendo porque en las escuelas primarias no se les proporciona literatura infantil, lúdica, atractiva, recreativa, sino que se queda en la lectura académica. Ahorita hay instituciones privadas que están proponiendo dentro de su curriculum la lectura de obras en los niños y en otras, los alumnos están leyendo una obra al mes. Cuando este niño llegue al tercer ciclo ya ha leído unas veinte obras; ya tiene una base.

¿Cuáles son los beneficios para el niño que ha sido formado en ese hábito?

Posee un mejor nivel de comprensión, de interpretación, mejor vocabulario para expresarse, muy buena ortografía, tienen la facilidad para resolver sus problemas, porque la lectura les está proporcionando un desarrollo intelectual. Tiene muchísimas más ventajas que un niño sin el hábito de la lectura.

A nivel de escuelas públicas, ¿qué es lo que no se ha hecho y qué falta hacer para lograr este buen hábito?
Buscar el mecanismo para que los niños de escasos recursos económicos lean obras literarias como las están leyendo en escuelas privadas. Como Editorial Santillana hemos propuesto las rotacajas de literatura, un proyecto que nació en mayo del año pasado. Una empresa (pizzería), por ejemplo, ha comprado 30 y las ha distribuido gratuitamente en 25 escuelas públicas de ocho municipios del país. Necesitamos el apoyo de la empresa privada para que donen libros a las escuelas de escasos recursos porque no podemos conformarnos a decir que no hay recursos, hay que buscar alternativas.

El interés y la dedicación de los padres de familia es fundamental a la hora de
formar el hábito de la lectura en los hijos.

 



¿Cómo funciona el sistema de rotacaja?
Se trabaja con distritos educativos. Se encargan las cajas al director de una escuela modelo y se les dejan por un año. El próximo año se les da otra caja y las que había usado se le da a otro distrito. Así, cada caja está rotando de escuela en escuela.
La durabilidad de estas cajas es de unos ocho años y la permanencia en cada escuela de un mes. Las cajas recorren unos ochenta grupos de niños por año; cada grupo está comprendido por unos cincuenta niños y cada niño lee una obra en el mes.
Esta es una alternativa, pero también las escuelas que reciben un bono del Ministerio de Educación lo puedeninvertir en una biblioteca escolar, donde puedan disponer de varios ejemplares de cada título porque para el maestro es muy difícil trabajar cuando cada alumno no tiene un ejemplar, no pueden practicar la lectura ni introducirse por ejemplo en el análisis o interpretación de la obra.

¿Cuántas empresas o instituciones están involucradas con las rotacajas?

La Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) impulsó primeramente este sistema el año pasado, cuando compró unas 30 rotacajas y las puso a trabajar inicialmente en Chanmico, en los asentamientos originados por los terremotos. Ahorita, estas mismas cajas están en Comacarán (San Miguel). Igualmente están rotando las cajas donadas por una pizzería.

¿En este sistema también es necesaria una capacitacion del maestro?

Esa es la clave. Si ya se tiene material bibliográfico, el maestro también tiene que capacitarse en la forma en que va a trabajar con la literatura infantil, porque a diferencia de las asignaturas del programa de estudios, ésta se trabaja en forma lúdica. Editorial Santillana da esas capacitaciones a los maestros en las escuelas o colegios. Si la institución hace una inversión (compra de libros por ejemplo), los desarrollamos como un servicio sin costo alguno. Es como un gancho comercial, pero es una ventaja competitiva.

La primera infancia es ideal para
inculcar el amor a los libros

¿Cuál debe ser el rol de los padres de familia para formar en sus hijos el amor a la lectura?
Primero hacer la inversión en libros. A veces uno de padre gasta en algo que no es tan importante. El padre debe formarse el hábito de comprar libros para sus hijos en lugar de juguetes. En segundo lugar es llevarlos a una biblioteca pública donde tienen libros de literatura infantil. Encargados de estas bibliotecas me han comentado que la mayoría de niños llega a hacer las tareas y consulta más enciclopedias y libros de texto, que libros de literatura. Si hay bibliotecas con literatura para divertirse y desarrollan actividades recreativas como “La hora del cuento”, entonces es una buena alternativa para darla a los hijos.

¿Qué pueden hacer los padres sin hábito de lectura para motivar a sus hijos?
Lo primero que debe hacer es cambiar su actitud negativa y eso se hace de adentro para afuera. Si un padre de familia no tiene el hábito, no quiere formarlo o no tiene tiempo para hacerlo, puede fomentarlo en sus hijos comprándoles libros. Eso ya es bastante.

¿Cómo saber qué tipo de literatura es la mas adecuada para nuestros hijos?

Ahora la literatura infantil viene catalogada por edades. El padre o la madre debe ver el libro, si tiene ilustraciones, el tipo de letra, leer la parte trasera del libro donde viene como un resumen el contenido del libro. Ahora, cada hijo tiene un interés diferente. Si a uno le gusta por ejemplo el futbol, estoy segura que un libro sobre futbol le va a atraer.
Para los niños más pequeñitos (de dos a tres años) se deben buscar libros que traen dibujos grandes porque ellos se van a entretener hasta con los mínimos detalles de las ilustraciones. Otra alternativa lo constituyen los libros de cuentos con casetes.

 

Los libros apropiados a cada edad
motivan a aprender el hábito de la
lectura de manera divertida.

¿Cómo atraer la atención de un niño hiperactivo hacia los libros?
Los lapsos de atención son mas cortos en los niños hiperactivos que en los normales, pero esos lapsos se pueden ir prolongando mediante una terapia que permite jugar con el niño . No hay que forzarlo porque eso hará que se sienta frustrado y el niño hiperactivo necesita estar activo. Si el cuento habla de hacer una carrera hay que ponerse a correr con ellos; si habla de sapitos entonces hay que saltar. Es como dramatizar la lectura.

¿Hay un tiempo estipulado para instruir en el hábito por la lectura?

Con lo que el niño demanda es ideal, hay que tratar de que no se aburra o tenga una actitud negativa. El padre debe aprovechar cualquier espacio para fomentarles la lectura a sus hijos, cuando van de viaje o espera la consulta con el pediatra, ¿Por qué no llevar consigo un libro o una revista infantil?

¿Cómo ve Guatemala con El Salvador en cuanto a niveles de hábitos de lectura?

Muy similares. En Guatemala empezamos un poquito antes. Yo inicié el programa de lectura de obras literarias en las escuelas entre 1990 y 1991. Vine a El Salvador en 1994 y antes de esta fecha eran muy pocos los centros educativos donde se leían obras.
Mi concepto personal es que en El Salvador se ha progresado. Conozco muchísimos colegios que están pidiéndoles a los niños que lean una obra por mes.

¿Cuál debería ser el papel del Ministerio de Educación en este caso?

Creo que ya ha hecho bastante y puede hacer más, pero hay tantos vacíos porque las escuelas están llenando necesidades más urgentes y están dejando el fomento de la lectura en un segundo plano. El sistema de las cajas viajeras está un poquito rezagado porque cada una tiene literatura muy variada, pero sólo un ejemplar por cada uno de los sesenta títulos. El Bibliobús tiene diez ejemplares de cada título, pero no está más que un día en cada escuela. No es mucho lo que puede hacer un maestro porque tienen muy poco tiempo para leer el libro. No existe todavía el sistema para que los grupos de niños lea n obras literarias. Me gustaría que las cajas viajeras, por ejemplo, se convirtieran en rotacajas.
Aunque es importante destacar que el Ministerio de Educación acaba de entregar una biblioteca especializada en literatura a 2,150 escuelas y eso es muy bueno.

¿Cuán determinante se vuelve para el desarrollo de un país el fomento de la lectura?
Definitivamente lo es, estamos hablando de un progreso. Si la gran cantidad de gente logra estudiar más, definitivamente el nivel de desarrollo será mucho más alto. Si una persona no logra estudiar pero se convierte en autodidacta puede aplicar a un mejor empleo. Tenemos a un Francisco Gavidia, que nunca se graduó de la universidad, pero fue un profesional autodidacta que sobresalió. Yo le podría mencionar a muchísima gente que no estudió en una escuela o universidad, pero ha leído, y hay una gran diferencia.

¿Le apuesta usted a la lectura entonces?

Ciento por ciento.

Una buena estrategia

En su vida personal, Silvia cuenta con una interesante manera de transmitir en sus tres hijos pequeños, el amor por la lectura.

“En mi casa los miércoles no se prende la televisión. Les enseñé a mis tres hijos que así como ellos asisten al kinder cinco días a la semana y descansan dos días, el televisor también necesita descansar. Elaboré uno ojos dormilones que coloco a la pantalla ese día. Al principio fue difícil, pero ahora ellos respetan la medida. Ese día aprovecho para leer libros con ellos, los que ellos prefieran y dramatizamos las historias. Se divierten mucho”, dice.





Silvia Pira cree que la empresa privada se involucra en la donación de libros
a escuelas pobres se dará un paso
gigantesco.
arriba
Visite las demás ediciones publicadas Regrese a la edición mas reciente Nombres de personal que labora en esta revista Envíenos sus consultas a nustro buzón

Copyright 1995 - 2002. El Diario de Hoy
Derechos Reservados. Prohibida su reproducción total o parcial sin autorización escrita de su titular.
www.elsalvador.com