5 de mayo 2002


En el arte culinario, los hombres han sido los responsables de preparar los
alimentos más delicados y trabajosos en los hoteles y los restaurantes; mientras
que la cocina de la casa estaba reservada para las mujeres. Con el transcurso del
tiempo
esa tradición ha cambiado sustancialmente.


La higiene es un elemento clave de los cocineros, quienes deben mantener sus uñas limpias y recortadas, así como

En el área de la cocina se da una de las contradicciones más curiosas entre algunos salvadoreños.
Mientras unos hombres prefieren soportar hambre, porque consideran que cocinar es sólo para las mujeres, en los hoteles y restaurantes de lujo son cocineros los que preparan los más sabrosos y apetitosos platillos.
Con orgullo y mucha habilidad estos cocineros cortan la verdura, sazonan el pollo, calientan el jamón, aderezan la ensalada, remueven la sopa y decoran los platos con los más variados alimentos, con la intención de satisfacer no sólo el sentido del gusto sino también el de la vista.
Estos señores vestidos con traje blanco y un gorro alto son los mundialmente conocidos como “chefs”, que en francés significa “jefe”, quienes estudian no sólo para preparar alimentos, sino también para administrar y liderar toda una organización que puede ser desde cuatro hasta más de 70 cocineros, dependiendo de lo grande que sea el hotel donde trabaja.
Y este trabajo en realidad no es sencillo; esto lo pueden saber los que preparan sus propias comidas. “Es un trabajo de resistencia, por la exigencia laboral, que puede ser desde ocho hasta 16 horas, donde se preparan alimentos para eventos de hasta tres mil personas” menciona el “Sous Chef” Ejecutivo del Hotel Princess, el colombiano Miguel Antonio García.
Por eso es importante que la mujer o el hombre que quiera ser “chef” tenga, entre otras cualidades, las siguientes: aptitudes innatas, tanto para cocinar como para lo estético; poseer conocimientos teóricos y prácticos; tener una férrea voluntad, habilidad para capacitar a otros, capacidad de liderazgo, constancia y facilidad para trabajar bajo presión.


El chef Miguel Antonio García puede oler un arroz quemado a 500 metros

 

Por antigüedad y tradición

Aunque Miguel Antonio considera que en los últimos tiempos el hombre se ha interesado en lo culinario (relativo a la cocina), en la página de internet www.mundogar.com se encontró que “los banquetes de verdad (en la Grecia helénica) eran cosa de hombres, mientras las mujeres se retiraban al gineceo, posible origen de la ideología de actuales sociedades gastronómicas generalmente masculinas...
Y más adelante, y hablando del Imperio Romano, hay que hablar de los cocineros como de una casta influyente que esclavizó el paladar del patriciado y ejerció un poder mafioso sobre la cultura del buen comer. Formaban una casta en la que se distinguían los más prestigiosos, con rimbombantes títulos que se autoconcedían. Hoy en día, los cocineros no tienen tanto poder, pero la mayoría escribe libros que venden tanto o más que los best-sellers, y toda revista y todo programa serio de radio o televisión posee en su nómina al encumbrado chef de turno...”.
Y esto de los recetarios no es algo nuevo; se publicaban desde la antigüedad. Así tenemos que los manuales de cocina más influyentes y famosos han sido escritos por hombres: del griego Arquestrato (siglo IV antes de Jesucristo) al romano Apicio, pasando por el maestro catalán Robert de Nola que en el siglo XV escribió el libro de cocina más importante dentro del ámbito mediterráneo, o por Brillat-Savarin y Grymod de la Reynière, que a principios del siglo pasado elevaron la gastronomía a la categoría de bella arte.
En Francia de 1765, el cocinero Beauvilliers abrió “Boullion”, el primer restaurante donde los clientes se instalaban en mesitas cubiertas con manteles, una fórmula triunfante que se propagó entre 1790 y 1814 cuando los grandes cocineros de las casas aristocráticas se ven privados de su empleo tras la fuga al extranjero de sus amos, y deciden abrir restaurantes. Así es como bajo la influencia de la Revolución Francesa, la gran cocina sale a la calle.
Es desde entonces que la cocina mundial se vio influenciada por la francesa, no sólo en cuanto términos, sino también en preparación, combinación de alimentos y elaboración de platillos gourmet.
Como podemos ver, desde la antigüedad los hombres han participado en la cocina.
Y ahora que lo saben, ya no es justificable que usted como hombre sufra hambre hasta que llegue una mujer a prepararle la comida, mejor hágalo usted mismo y conviértase en chef por un rato.

Escalafones en la cocina
Al igual que cualquier organización, la cocina donde laboran los chefs tiene diferentes rangos que se adquieren por la experiencia y el nivel de preparación de los cocineros.

Estos estatus pueden variar dependiendo de la complejidad organizativa de los hoteles o restaurantes, pero en términos generales son los siguientes:
Ayudante de cocina.
Segundo cocinero.
Primer cocinero.
Cocinero turnante.
Chef de patie.
Gardemanger.
Saucier.
Entremetier.
Chef pastelero.
Chef panadero.
Chef carnicero.
Sous chef junior.
Sous chef ejecutivo.

Los platillos son servidos con un gusto estético para motivar a los comensales, adornándolos con plantas, vegetales o frutas.

 

En esta cocina, decenas de cocineros batallan para satisfacer los gustos exigentes de los clientes.

Argot de chef

Escalfar: Cocer en agua hirviendo un alimento para quitarle la piel, como el pollo y el tomate.
Corte a la juliana: Cortes finos de la verdura.
Corte Brunoise: Cortes en cuadros.
Entremetier: Persona que hace los caldos y las sopas como especialidad.
Chifonade: Aplicar trozos de tocino a las carnes.
Grille: Exponer la carne a la parrilla, asar.

La buena comida puede ser elaborada
por hombres o mujeres.

Quién es el jefe

El chef colombiano y nacionalizado holandés Miguel Antonio García tiene 15 años, de sus 43, de trabajar en el arte culinario.

Por tradición familiar comenzó sus primeros pasos en el mundo de la cocina en 1976, en la Escuela de Hotelería, en Santa Fe de Bogotá.

En los años ochenta viajó hacia Aruba para seguir sus estudios, donde se especializó en el área de cocina. Luego trabajó en hoteles de Aruba, Curacao, Venezuela, Estados Unidos, México, Guatemala y desde hace un año y tres meses está en El Salvador.

Actualmente ostenta el cargo de Sous Chef Ejecutivo del Hotel Princess, donde tiene a su cargo a 35 cocineros, entre ellos seis mujeres. u Su experiencia le ha permitido agudizar sus sentidos del gusto y del olfato, a tal grado que en una ocasión pudo oler un arroz quemado a una distancia aproximada de 500 metros.

Un desafío para García es la preparación de platillos regionales, ya que tiene que aprender nuevos procesos y técnicas, tal es el caso del gallo en chicha.

De estudiante, sus maestros alemanes lo pusieron a colar el agua o a picar la harina. García asegura que después comprendió que sólo eran bromas de ellos.

Después de ver los manjares que
preparan en el hotel, García disfruta la comida sencilla que hace su esposa.

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