|

En 1999, los tumores malignos en la mama
se convirtieron en el cáncer ginecológico que mayor número
de víctimas cobró, con 189 nuevos casos atendidos por la
Unidad de Oncología del ISSS.
Hasta 1997, por cada 120 casos nuevos de cáncer uterino se registraban
100 de mama. Pero esa es sólo historia.
Mujeres cuyos pechos fueron consumidos por las células cancerosas
y tumores con cinco o más centímetros de tamaño,
en su mayoría pacientes arriba de los 40 años, ingresaron
a la lista negra de pacientes con diagnósticos tardíos.
Casi el 70 por ciento de ellas ingresó a la institución
hospitalaria en estado crítico. De hecho la mitad perdió
uno o sus dos senos.
Aunque el cáncer de seno necesita entre ocho y diez años
para desarrollar un carácter invasivo y matar en sólo unos
meses, la mayoría de mujeres ve el problema en forma fría,
si no las consultas serían más tempranas.
Desinterés, pobreza, deficiente educación o falta de un
plan integrado a nivel preventivo. Este círculo de posibilidades
puede ser la respuesta al aumento del mal, uno de los diez casos de cáncer
atendidos de esa institución hospitalaria.
Casos frustrantes
Doña Teresita Melgar está todavía
en recuperación luego de una operación de emergencia que
tuvieron que practicarle debido a un tumor canceroso que comenzó
en el pecho y se extendió hasta la axila.
Créame que uno quisiera morirse, porque no se soportan los
dolores, dice la nutricionista de 55 años, cuyo testimonio
se desarrolla entre llantos y quejas porque no existe un programa que
garantice una detección temprana del cáncer de mama.
Como ella, cada mes unas 10 mujeres más son mutiladas del seno
para evitar que el cáncer siga consumiendo el resto del cuerpo.
El diagnóstico tardío de la enfermedad puede ser fatal.
Se estima que poco más del 50 por ciento de las mujeres que presentan
un cáncer arriba de los cuatro centímetros va a morir, ya
que las posibilidades de cura se reducen y en el mejor de los casos perderá
el pecho.
El oncólogo Julio César Raymundo dice que una operación
radical puede alcanzar 75 mil colones a nivel privado, ya que siempre
va a incluir sesiones de radioterapia (cobalto) o de quimioterapia.

|
|
Raymundo cuestiona el hecho de que la mujer
consulte hasta tener un cáncer invasivo, lo que lleva a pensar
en un desinterés personal y del esposo, pues la mayoría
de pacientes son mujeres con compañero de vida.
Según el especialista, es necesario que la mujer aprenda a conocer
su cuerpo, de esta manera puede detectarse temprano cualquier cambio del
pecho, ya que un tumor de tres centímetros de tamaño que
aún no se extiende a los ganglios de la axila promete una cura
total.
El tratamiento conservador del pecho únicamente implicará,
en la mayoría de casos, la extracción del tumor mediante
una operación acompañada por jornadas de radioterapia.

El cáncer de la mama no es prevenible,
pero sí es detectable, aun cuando no se ha desarrollado. Esa es
la maravilla de la mamografía: ver hoy con los ojos del mañana,
dice el doctor Narciso Díaz Bazán, del Instituto Nacional
del Cáncer.
Esta institución ofrece el servicio de mamografías a precios
más bajos que en el ámbito privado y presta servicio a toda
la red hospitalaria del
país.
De 1990 a la fecha, la institución ha realizado unas 14 ó
15 mil mamografías a mujeres, algunas con casos positivos de cáncer,
otras simplemente para chequeos preventivos.
Desde 1996, la entidad realiza una campaña conjunta con una empresa
distribuidora de cosméticos que permite, a través de doce
mil promotoras de belleza, promover entre las mujeres la importancia de
realizarse las pruebas de detección del cáncer, incluyendo
la citología. Sin embargo, la
versión de una decena de especialistas consultados indica que no
existe un programa integrado a nivel educativo que oriente a las mujeres
desde los primeros años de escuela en torno al cuido de la mama
y detección del cáncer.
Falta educación
No hay ningún programa a nivel
intitucional o autonómo para prevenir el cáncer de mama,
al menos nada como en el caso de la citología, afirma el
doctor Rodolfo Guerra, especialista en mamografías del Centro de
Radiología Brito Mejía Peña.
Guerra piensa que es necesario un plan escolar que ofrezca a los adolescentes
información sobre el problema y cómo atacarlo. En
muchas instituciones existen carteles que dicen cómo examinarse,
pero una cosa es que diga y otra que el médico le enseñe
qué tiene que palpar, afirma.
|
|
Se sabe que los
médicos están capactados para detectar un tumor canceroso
con un centímetro de tamaño. Yo no niego eso,
dice el galeno, preocupado porque las mujeres no quieren consultar debido
a sus tabúes que incluyen vergüenza y desconfianza.
Sus colegas piensan que el desconocimiento es general, así como el
desinterés a nivel del sistema de salud, que debe invertir más
en programas de diagnóstico temprano que reduzcan la incidencia,
aun en mujeres abajo de los 35 años que están en una proporción
del cinco y el 10% del total de casos.
El doctor Raymundo estima que una de las fallas de las campañas promocionales
es que no son permanentes, sino esporádicas; por eso los conocimientos
se diluyen en una sociedad donde la mujer no está educada para consultar.
Dice que la falta de recursos incide en la promoción de la mamografía
como método de diagnóstico, debido a los altos costos que
representa, por ejemplo para el Seguro Social que realiza entre ochocientos
y mil al mes.
En las clínicas y en los laboratorios privados la mamografía
puede costar entre 450 y 600 colones; en el Hospital de Maternidad y en
el Instituto de Cáncer, los costos bajan a la mitad o a cuotas simbólicas,
dependiendo de un estudio socioeconómico que se realiza a la paciente.
El Ministerio de Salud Pública maneja sus propios planes en combinación
con entidades privadas y el mismo Instituto Nacional del Cáncer y
aunque no se pudo obtener detalle de los mismos, el Programa de la Mujer
ofrece alternativas para prevenir, sobre todo el cáncer de cerviz.
Por eso, la enfermedad presenta una tendencia a crecer en el país.
Por un lado está el diagnóstico tardío, la genética
de la mujer salvadoreña, y por el otro, aspectos externos, como la
alimentación y la contaminación ambiental.El tratamiento conservador
del pecho únicamente implicará, en la mayoría de los
casos, la extracción mediante una operación acompañada
por jornadas de radioterapia.
¿Cáncer de mama
en hombres?
Aunque no es un problema muy común,
se estima que el uno por ciento del total de los casos registrados se
trata de hombres.
Al igual que las mujeres, los hombres poseen una glándula mamaria,
pero rudimentaria, no desarrollada, susceptible a cualquier
infección e incluso al cáncer.
El doctor Raymundo afirma que entre más proporción haya
alcanzado el pezón masculino, más crece el riesgo de desarrollar
células cancerosas.
Por eso es necesario que también aprendan a conocer sus tetillas
mediante el autoexamen mamario que les permite identificar cualquier hallazgo
extraño a la estructura normal.
Los síntomas varían un poco al cáncer femenino, ya
que en el hombre el 10% del cáncer tiene que ver con sus estímulos
hormonales y el 90%, con agentes externos; en la mujer es lo contrario.
Cualquier dolor, alteración y cambio en el color de la piel pueden
ser signos de alarma, por lo que es necesario consultar de inmediato.
El tratamiento implica desde el inicio una operación a través
de la cual se extrae el tumor y los ganglios linfáticos.
Lea la tercera parte
del artículo
|