3 de marzo 2002

La península San Juan del Gozo es uno de los más hermosos sitios que ofrece la Bahía de Jiquilisco. Lo solitario de este paraje y su arena clara abonan a su belleza natural


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A simple vista, Puerto El Triunfo (Usulután) quizá no ofrezca mucho al turista exigente.
El malecón y sus comederos constituyen una terraza ideal para divisar algunos atractivos: un interesante cementerio de barcos viejos y olvidados, el ir y venir de isleños que viajan en lanchas y un poco del extenso manglar.
Pero más allá del muelle hay un vasto espacio por explorar. Basta subirse a una de las tantas lanchas que aguardan quietas junto al malecón para iniciar una aventura por la bahía, esa ancha puerta al “marón”, como llaman los isleños a esta parte del Pacífico.
Cada fin de semana, Puerto El Triunfo recibe decenas de turistas deseosos de embarcarse rumbo a las islas y penínsulas de la bahía. Un sitio preferido por estos viajeros es Punta San Juan, ubicada en la Península San Juan del Gozo y próxima a la Bocana El Bajón.
En este llugar no hay plantaciones de coco u otros árboles que prodiguen sombra, tampoco hay ranchos privados, muelles ni servicio de restaurantes.
Punta San Juan recibe al viajero con baños de sol a plenitud y un amplio mar de arena brillante, espinos y otras malezas costeras. Excepto por dos ranchos habitados por familias pobres, el resto parece una llanura desolada, desértica.
Pese a estas incomodidades, hay una especie de magia en este lugar. Quizá sea su aspecto un tanto virginal, inexplorado y solitario el secreto de su atractivo. Por eso lancheros como don Alfredo Hernández lo recomiendan sin cesar.
“Aquí es donde traigo a la gente y quedan encantados. Muchos han vuelto hasta cuatro veces porque les gusta bañarse en estas aguas, traen sus sombrillas o les hacemos enramadas para que reciban un poco de sombra”, relata don Alfredo, mientras encalla su barca.
Los turistas desembarcan en una ensenada de arena rodeada de agua y poblada de espinos. Allí se divierten en la orilla bañada por aguas poco profundas y tranquilas. Los únicos acompañantes de estos turistas son las aves que juguetean más allá.
Parte de ese espectáculo son los pelícanos que reposan sobre las aguas u otras aves pequeñísimas que corretean rápidamente en la playa en busca de algún crustáceo escurridizo.

Poco visitado

La actividad de estos animales o el bravo rugido del mar es quizá lo único que rompe el silencio en Punta San Juan, un sitio paradisíaco y poco frecuentado. Quienes prefieren divertirse con el vaivén de las olas sólo deben caminar unas cuantas cuadras hacia el sur.
Pero arribar a las revoltosas aguas de El Bajón significa otro espectáculo: varios kilómetros de playa limpia, silenciosa y blanquecina. Por esto, Alfonso y Francisco Estrada la frecuentan desde su infancia. “En esta parte el mar siempre fue así de bravo, aún ahora no me baño más allá de la orilla”, recuerda Alfonso.
La poca afluencia turística a esta hermosa playa obedece a la poca promoción que hay de ella, por la distancia de Puerto El Triunfo que dista a unos 45 minutos en lancha y el costo del viaje dada su lejanía.

Varias embarcaciones hacen viajes desde Puerto El Triunfo hasta San Juan para transportar pasajeros.

 


Pelícanos y otras aves han hecho de esta isla su lugar de anidación o de reposo en sus viajes por el Pacífico.


Pese a la distancia, el recorrido a Punta San Juan significa un espectáculo natural como antesala que exhibe la Bahía de Jiquilisco. Casi 23,000 hectáreas de bosque salado acompañan como fieles hileras verdes y quietas, interrumpidas tan solo por el viento y el aleteo de las aves.
“Con solo viajar en la lancha y contemplar la bahía con sus manglares es reconfortante”, opina Francisco Estrada, quien reside en Los Ángeles, California, desde hace 27 años y escogió unos días de sus vacaciones en El Salvador para visitar Puerto El Triunfo, especialmente Punta San Juan.
Aparte de este sitio, la bahía posee otros rincones naturales que merecen conocerse. De las 27 islas asentadas obre sus aguas destacan La Pirraya, El Pajarito, cerca de Punta San Juan, y Espíritu Santo, mejor conocida como El Jobal.

Lancheros a la orden

Unos 40 lancheros ofrecen servicios de transporte. Si se desea visitar cualquiera de las islas habitadas, el pasaje de ida y vuelta anda por los veinte colones, pero si prefiere alquilar una embarcación, el costo es mayor.
Viajar por ejemplo a Punta San Juan cuesta a un grupo de entre 10 y 12 personas ¢400; a La Pirraya y El Pajarito, ¢450, y a Espíritu Santo, ¢250.

Algunos turistas llegan desde San Salvador y recorren parte de la bahía mediante paquetes turísticos ofrecidos por algunas empresas en San Salvador que incluyen transporte y comida, entre otros servicios.

Apenas dos familias habitan en este pedazo de tierra que por el momento está recibiendo a muchos turistas.

Don Alejandro Hernández dice haber trabajado de manera individual en un inicio hace quince años y en los últimos años con estas empresas turísticas, quienes ven en Punta San Juan y la isla Corral de Mulas, por ejemplo, sitios con potencial turístico para atraer a nacionales y a extranjeros.
Thomas Reynold, un jubilado estadounidense originario de Chicago, llegó a esta bahía por cuenta propia en su velero “Miss Saigon” al exclusivo Puerto Barillas, donde los altos costos de estancia lo obligaron a estacionarse frente al malecón de Puerto El Triunfo.
“No tengo problemas de seguridad aquí como me habían dicho y hay muchos lugares donde abastecerse de comida y combustible a menor costo. La Bahía de Jiquilisco es bonita. Voy a recomendarla para que otros vengan a visitarla”, señala Reynolds.
El incremento de turismo extranjero y nacional que se experimenta últimamente en Puerto El Triunfo es visto con buenos ojos por la alcaldesa de esa localidad, Adela Morataya de Chamagua, porque se convierte en una alternativa económica para un municipio que sobrevive principalmente de la pesca artesanal y de la extracción de moluscos.

 

 

La isla es un lugar inhabitado propia para turismo.

La alcaldesa dice que como comuna no cuentan con los recursos económicos para invertir en proyectos turísticos, pero cree que pueden aportar por ejemplo con la reforestación de los manglares, porque más allá de lo estético significan un importante refugio de vida silvestre y medio de supervivencia para la población.
“Aquí falta mucho por explotar e invertir. Por eso pensamos en la reconstrucción y alumbrado del muelle y crear infraestructura para los otros negocios de comida que están allí. Es una lástima que no explotemos y conozcamos las cosas bellas que tenemos aquí”, señala la alcaldesa con justa razón.

Para el viajero

Si decide visitar Punta San Juan, vaya preparado. Lleve suficiente agua, sombrilla playera para protegerse de la intensa luz solar y alimentos.

Llegar al Puerto El Triunfo es fácil. Puede hacerlo en vehículo a través de la carretera del Litoral o viajar en autobús que puede abordar en la terminal del sur ubicada en San Marcos.

Tiene dos opciones: la ruta 185, que ofrece servicio (únicamente de ida) desde las 9:10 a.m. hasta las 17:20 p.m. Si toma la ruta 302 que viaja de San Salvador a Usulután desde las 4:55 p.m., bájese en el desvío hacia Jiquilisco y de allí espere por algún autobús urbano o “pick-ups” que lo lleven hasta el Puerto El Triunfo. El pasaje cuesta entre ¢10 y ¢12.

 

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