24 de febrero 2002



Una muestra de las encantadoramente extrañas obras de Salvador Dalí alegraron
las paredes de la galería del Museo Nacional del Palacio, en Taipei, República de China.

Carne de gallina inaugural. Pintura
al óleo (1928).

Los visitantes experimentaron una rara pero estimulante sensación de incongruencia al observar las fantásticas obras de Dalí en los sobrios confines del Museo y su clásica arquitectura tradicional.
La sensación de extrañeza ha invadido los terrenos del museo, en donde banderas y carteles con una imagen color durazno del artista de ojos saltones desentona con los pabellones chinos y los estanques de carpas.
En el interior del museo, un sofá en la forma de labios rojos atrae a los visitantes al centro de la sala de exhibiciones. Siendo la reproducción de un original de Dalí, esta pieza fue creada por el diseñador taiwanés, Lo Shih-kao, y el fabricante de muebles, Lin Lung-hai.
La réplica sorprendió a la Fundación Gala-Salvador Dalí. Durante los últimos veinte años, los diseñadores españoles han intentado en vano producir una imitación de alta calidad del sofá del artista. No obstante, Lo y Lin completaron la tarea en cuatro días.
Lo, diseñador profesional cultivado por la Oficina de Desarrollo Industrial del Ministerio de Economía, dijo que admira la habilidad de Dalí para estimular la imaginación de aquéllos que ven sus obras.
También expresó admiración por la capacidad de Dalí de combinar el arte y el comercio. “Es un placer ver esta pieza sexy desde todos los ángulos”, opinó acerca del famoso sofá, que tiene la forma de los labios llenos de una mujer.
No obstante, el sofá es esencialmente una creación artística porque no tiene brazos o pasamanos, y por lo tanto no es cómodo para sentarse, dijo el diseñador.
Lo, quien obtuvo premios por sus pinturas surrealistas cuando era estudiante de arte, comentó que hizo la réplica por respeto a Dalí y para satisfacer su propio deseo, ya que había visto el sofá hace unos años.

 


Español de pura cepa


José Ramón Álvarez, profesor de Español en la Universidad Católica Fu Jen, indicó que Dalí es “ciento por ciento español ante los ojos de sus compatriotas”.
Dalí, quien vivió de 1904 a 1989, también dejó al pueblo español vinateras, joyería y objetos de uso diario con diseños intrincados. Y además de su raro bigote, sus inusuales acciones exigían atención, indicó Álvarez.
Entre los tres maestros españoles, incluyendo al surrealista Joan Miró (1881-1973) y al cubista Pablo Picasso (1893-1983), la vida diaria de Dalí era seguida con mayor interés, dijo el profesor.
Pu Ta-chung, destacado escritor y crítico de la cultura, recalcó que esta muestra especial indudablemente será apreciada por los residentes locales porque la isla es en la actualidad “una sociedad surrealista”.
Chiang Hsun, conocido crítico del arte y antiguo profesor de Arte en la Universidad Tunghai, fue invitado a presentar una lectura sobre las enigmáticas obras de Dalí durante la exhibición.
El crítico de arte indicó que algunas de las obras surrealistas de Dalí le causan un sentimiento de tristeza. “Escenas de miembros desprendidos y órganos manifiestan un mensaje de gran preocupación humana y simpatía”, indicó.
Chiang señaló que cuando observa la pintura de Dalí, Persistencia de la memoria —un paisaje desolado y habitado por relojes paralizados y derretidos—, duda de la existencia de la humanidad y la eternidad. “Es algo entre memoria y olvido; lo soluble y lo insoluble; realidad y sueño”, dijo.
Según Chiang, el surrealismo está estrechamente atado a la sicología. “Seguramente los sueños serían oscuros si fueran racionales”, indicó.

(Editado de “Noticias de la República de China”, volumen 31, Nž 6).

 

 

Sofá diseñado por Salvador Dalí” llamado “Sofá de los Labios de Mae West” (1936).

Obras que sobresalen

Salvador Dalí es considerado el paradigma del artista surrealista por el fanatismo con que se entregó a la expresión onírica y por la forma provocativa de exhibir sus vivencias íntimas.
Entre las obras más sobresalientes se encuentran “La persistencia de la memoria”, un paisaje desolado y habitado por relojes paralizados y derretidos; “El gran masturbador”, “El sirviente de los discípulos en Emaús”, “El escudo del hombre invisible”, “La cesta del pan”, “Metamorfosis de Narciso”, “La última cena”, entre otras.

Arte y espacio

Chan Chi-yi, profesor de Arquitectura de la Universidad Nacional Chiao Tung, diseñó la sala para la exhibición de las obras de Dalí. “Este es el arreglo más colorido y encantador desde que el Museo empezó a realizar muestras de arte occidental. La decoración da la experiencia dual de arte y espacio”, manifestó.
Según Yu Po-chuan, investigador asistente del Instituto de Etnología de la Academia Sínica, la mayor contribución del sicoanálisis del siglo XX es “un espacio abierto y sin restricciones para el arte”.
Chen Ju-hsiu, profesor de Cinematografía del Instituto Nacional de Artes de Taiwan, dijo que el surrealismo de Dalí encaja bien con las películas. “La ‘escritura automática’ del surrealismo puede ser expresada fácilmente en filmes debido a sus imágenes contagiantes”, recalcó.
Tu Chen-sheng, director del NPM, recalcó que las presentaciones de Dalí por lo general son humorísticas. “Esta exhibición realmente es una maravilla”, dijo.

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