|

Las mujeres que viven en la comunidad Hoja
de Sal ya no volverán a visitar las quebradas y las pequeñas
pozas para conseguir el agua de beber, para lavar los trastos o la ropa,
tal como lo hicieron sus madres, sus abuelas y sus antepasados, gracias
a un proyecto de Visión Mundial para abastecerlas de agua con
calidad y cantidad.
Para ellas, la situación ha cambiado desde el pasado miércoles
22 de agosto, ya que ese día fue inaugurado el sistema de agua
por cantareras y lavaderos públicos, una obra que beneficiará
a 200 familias.
Ahora los beneficiados sólo tienen que ocupar cualquiera de los
12 lavaderos si necesitan limpiar sus ropas o los trastos, y si precisan
el agua para beber, entonces pueden dirigirse a la cantarera más
cercana a su casa. Estas consisten en fuentes de agua con grifos, construidas
especialmente para colocar los cántaros. De ahí que reciben
el nombre de cantareras.

El proyecto en esta zona fue ejecutado
por la institución internacional y humanitaria Visión
Mundial, que buscó beneficiar a los pobladores de Hoja de Sal
porque es un lugar atrapado por la pobreza y la necesidad de servicios
básicos, no sólo de agua, sino también de energía
eléctrica, de programas de salud y de mejores carreteras.
Además, Hoja de Sal se encuentra en una microcuenca (pequeña
zona productora de agua), lo que facilitaba la obtención del
líquido.
Las obras consisten en un tanque de captación, purificación
del agua, 10 lavaderos públicos, siete cantareras y una pila
de oxidación o resumidero donde se filtra el agua sucia que saldrá
de los lavaderos, con el objetivo de no contaminar la microcuenca. Esto
tuvo una inversión de 18,000 dólares, de los cuales $14,500
fueron aportados por la Agencia Internacional para el Desarrollo (AID),
$2,000 fue el aporte de la comunidad en mano de obra, y $1,500 que costó
la fuente de agua donada por Felícito García, presidente
de la comunidad Hoja de Sal, aseguró el ingeniero Carlos Gómez,
encargado de proyectos de Visión Mundial.
La inauguración del nuevo sistema de agua contó con la
participación del estadounidense William Patterson, director
de la Oficina de Agua y Medio Ambiente de la AID para El Salvador; personeros
de Visión Mundial y la comunidad de Hoja de Sal, quienes en agradecimiento
por el proyecto prepararon para los visitantes un almuerzo típico,
con el mitológico maíz.

|
|

Para
que no falte agua
En estos momentos, los habitantes de Hoja
de Sal están disfrutando del sistema de agua, tal como lo aprovechan
las poblaciones urbanas. No obstante, si el recurso no es cuidado, entonces
el líquido escasearía como sucede en otras zonas del país.
Debido a eso, y como prevención contra las sequías, Visión
Mundial ha concienciado a la población para que proteja la microcuenca,
debido a que el componente agua va acompañado de la protección
de los árboles en las zonas de recarga, menciona el ingeniero
Gómez.
Es así como por medio de la reforestación, la adopción
de tecnologías agrarias apropiadas y la diversificación
de cultivos, que incluye la siembra de árboles frutales, forestales
y para la obtención de leña, han preparado a la gente
para que tenga una fuente permanente de agua.
Los habitantes están conscientes de la situación. Por
eso don Felícito García asegura que utilizarán
una fórmula sencilla para proteger la zona de recarga: Al
cortar un árbol, sembraremos tres.
Razones para cuidar la microcuenca no faltan, principalmente porque
la comunidad pasó más de tres años en un esfuerzo
continuo para obtener el agua de una manera más higiénica;
además de que en varias oportunidades fueron engañados
por diferentes instituciones, que no cumplían con las promesas.

Esta situación cambió con
la presencia de Visión Mundial y el financiamiento de la AID.
Aunque las dudas del nuevo proyecto siempre se mantenían, éstas
fueron erradicadas por completo después de un mes y medio de
trabajo, cuando por fin vieron escapar no gotas, sino un chorro de agua
en las cantareras.
De todas maneras, don Felícito y sus vecinos saben que si ellos
descuidan la microcuenca, entonces tendrán que ir de nuevo a
las quebradas y a las pozas para conseguir un poco de agua insalubre,
tal como lo hacían en el pasado.

|
|
Más
allá del agua
Visión Mundial trabaja en 25 proyectos
de desarrollo social a nivel nacional. Las comunidades que se benefician
de su ayuda son escogidas mediante un diagnóstico, determinado
por los niveles de pobreza, su nivel de organización, la población
y de las facilidades del donante.
En el caso de Hoja de Sal, el proyecto abarca a cinco comunidades: Hoja
de Sal y Cuilapa (en el municipio de Jujutla), y Cuevitas, El Interno
y Cashagua (en el municipio de Guaymango) de Ahuachapán.
En algunos de estos lugares. el trabajo consiste en abastecer a las
comunidades con cantidad y calidad de agua, además de proteger
sus microcuencas, así como la diversificación de cultivos
y el cambio cultural del uso de la tierra y de los desechos vegetales
de cultivos anteriores en vez de la quema.
De igual forma impulsan la siembra de árboles para preparar insecticidas
orgánicos, y plantas con capacidad de rebrote, como el madrecacao,
para uso de leña, así como el uso de cocinas especiales
para consumir un 50 por ciento menos de leña.
Los proyectos en otras zonas del país incluyen el apoyo a la
educación formal, con la donación de uniformes, útiles
escolares y zapatos; programas de salud, como nutrición, chequeo
médico, prevención de infecciones respiratorias, diarreicas,
preparación de promotores y voluntarios rurales de salud, programas
de vivienda, ambientales y apoyo a los pequeños agricultores.

|
En
la mira
Visión Mundial es una confraternidad de cristianos que
nació en Corea en 1950. Se basa en los principios de Jesucristo
para ayudar a los pobres en el aspecto material y espiritual.
Desarrolla sus programas en seis áreas: desarrollo
transformador (desarrollo social), ayuda de emergencia, promoción
de la justicia, iniciativas estratégicas que apoyan a la
iglesia en el cumplimiento de su misión, testimonio cristiano
y concienciación del público (para que ayude a los
más necesitados).
|

|