2 de septiembre de 2001

El periódico “The New York Times” calificó el “espanglish” como la tercera lengua de Nueva York, después del inglés y del español. Esta jerga, que mezcla el inglés y el español, ya tiene un puesto en internet, donde alberga diccionarios e incluso portales.


El “espanglish” o “spanglish” es un conjunto de dialectos tan variados como sus comunidades de hablantes. De hecho, puede afirmarse que el espanglish de Nueva York no tiene nada que ver con el de Los Ángeles. 
El “spanglish” salió de la calle y se introdujo en los programas de entrevistas y en las campañas de publicidad. Fue en la segunda mitad del siglo XX cuando surgió la conciencia del “espanglish” como un lenguaje que no es inglés ni español y que, actualmente, hablan los hispanos de todas las capas sociales.
Académicos y profesores polemizan sobre si el “spanglish” es una forma transitoria de comunicación o una jerga, que se convertiría en dialecto. 
Según Xosé Castro, miembro de la “American Translators Association”, el “espanglish” nace para cumplir una función claramente comunicadora, que se da cuando existe una carencia de vocabulario por parte de alguna de las dos partes que forman un diálogo.
“Cuando existe alguna duda o algo que obstaculice la comprensión se echa mano de la versión inglesa, idioma que ambos interlocutores comprenden, y la comunicación, por fin, se completa”, indica Castro.
Destaca, además, la marginalidad del “espanglish”, pues excluye al hispano que no entiende inglés, y al angloparlante que no entiende español. 

Defensores y detractores

El profesor mexicano defensor del “spanglish”, Ilán Stavans, desafía a profesores, traductores y lingüistas señalando que la idea de mantener la pureza del idioma español en Estados Unidos es totalmente utópica. En las jornadas del Segundo Seminario de la dimensión transatlántica del idioma español, organizadas en Nueva York por el Instituto Cervantes para debatir el tema “Dos lenguas en contacto: español e inglés”, Stavans se burló del afán de la Real Academia Española por preservar el castellano puro.

 

“Se trata de admitir una realidad social que está ahí. Este país se ha latinizado de una manera total", afirmó. Stavans sentenció que no es improbable que dentro de 200 ó 300 años se escriban grandes obras en ‘espanglish’ ". 
Sin embargo, para algunos profesores, traductores y lingüistas hablar “espanglish” es degradar el español. Dentro de esta corriente se encuentra Roberto González-Echeverría, profesor de literaturas hispánicas y comparadas en la Universidad de Yale.
“Aquellos que lo toleran e incluso lo promueven como una mezcla inocua no se dan cuenta de que ésta no es una relación basada en la igualdad. El ‘spanglish’ es una invasión del español por el inglés”, indica.
González-Echeverría diferencia entre el uso del “espanglish” entre los hispanos ricos y los hispanos pobres. Considera que el “spanglish” es básicamente la lengua de los hispanos pobres, muchos de los cuales son casi analfabetos en cualquiera de los dos idiomas.
“Incorporan palabras y construcciones inglesas a su habla de todos los días porque carecen del vocabulario y la educación en español para adaptarse a la cultura que los rodea. Mientras que los hispanos educados tienen una motivación diferente: algunos se avergüenzan de su origen e intentan parecerse al resto usando palabras inglesas y traduciendo directamente las expresiones idiomáticas inglesas... El español es nuestro lazo más fuerte, y es vital que lo preservemos”, sentencia.
La lengua con la que generalmente nos referimos a las nuevas tecnologías es el inglés. Este hecho ha dado lugar a lo que Xosé Castro ha llamado “cibermarginados”, es decir, personas ajenas a ciertas tecnologías, a internet, a las computadoras, al conocimiento de otros idiomas, para los cuales todo el mundo de los “bits”, las páginas “web” y la inmediatez les resulta cada vez más oscuro.

 

Barbarismos del
“espanglish”

• Estoy muy cansado de trabajar, hay que tomar un break.
• Cuando fui a comprar un carro en el dealer, el salesman me ofreció un deal muy bueno.
• El lonche está almacenado en el freezer.
• María pertenece a la ganga del sur de Los Ángeles.
• Compré un par de jeans en la mall; están bien cool.
• Obtuve un transcript cuando me gradué de High School.
• La troca cuesta $ 1,500, más taxes.

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