13 de enero 2002

La nota profunda y resonante del enorme gong se combina con la estridente tronadera
de petardos para llenar el aire con una combinación única de solemnidad y emoción
que siempre caracteriza un desfile de templo taiwanés

 


En China Nacionalista las tradiciones siguen siendo un espectátulo muy apreciado por el pueblo.

La noche antes del Festival de los Faroles es el cumpleaños del dios del Templo, Hsi Kuan, en el distrito de Ilan. Un largo desfile serpentea por el pueblo.
Nadie ha visto todavía a los grupos que participan en el desfile, pero ya todos escuchan los tambores y los gongs.
Si se observa con cuidado descubrirá que en la orilla de los gongs grandes hay un nombre impreso con caracteres chinos en rojo carmesí “Lin Wu Ironworks”. En Taiwan este nombre es un sinónimo virtual para gongs.
Cada vez que se celebra el cumpleaños de un dios, su estatua es sacada de su acostumbrado nicho y es llevada por las calles sobre un palanquín para bendecir a los residentes.
En estas ocasiones, otros templos del pueblo siempre envían a grupos que participan en el desfile para transmitir felicitaciones de cumpleaños, alegrar la festividad y renovar el contacto con viejos conocidos.
El desfile es un espectáculo colorido y vibrante de leones danzantes, ritos de primavera, tamborileros y exhibiciones de artes marciales.
Abarcando varios kilómetros, los participantes se detienen para actuar enfrente de cada templo que encuentran en el camino.
Las actuaciones siempre empiezan con un gong y terminan de la misma manera.

 

La mayoría de los gongs en Taiwan estaba hecha de hierro y era importada desde China continental o del sudeste de Asia porque en Taiwan nadie sabía fabricarlos.
Lin Wu, el primer maestro fabricante de gongs de Taiwan, nació en 1916 en el pueblo de Luotung (en el distrito de Ilan). Se convirtió en un experto herrero, en trabajador de hojas de metal y en soldador; y todas estas habilidades le serían útiles cuando decidió entrenarse a sí mismo en la fabricación de gongs.
Empezó su propio negocio cuando Taiwan todavía estaba bajo el control del régimen japonés. Después de que el gobierno colonial prohibió las presentaciones de música tradicional china y teatro, muchos grupos teatrales se desintegraron o dejaron de actuar.
Fue en entonces que un músico llevó un gong roto a Lin y le pidió que lo soldara. El trabajo despertó la curiosidad de Lin, así que fue a buscar un grupo teatral que estaba desintegrándose y compró varios gongs pequeños fabricados en China. Después de estudiarlos, empezó a experimentar para hacer uno por sí mismo.

El gong del sereno

En los días en que los relojes se convirtieron en un objeto para el hogar, muchas historias emocionantes se desenvolvían al toque del gong del sereno.
En el campo de batalla, el sonido de tambores era la señal para que los soldados que iban a pie atacaran, mientras que el tañido de un gong era su clave para que emprendieran inmediatamente la retirada.
Y en una boda tradicional china se acostumbra que el novio avance al sonido de gongs para recoger a la novia y llevarla a casa en un palanquín.
Los gongs desempeñan papeles en los funerales, donde un sacerdote taoísta siempre tiene un pequeño gong, del tamaño de una galleta, en la mano.
Una de las formas más importantes de música tradicional china en Taiwan y cualquier intento para decir cómo se hacen estos gongs debe enfocar necesariamente en Ilan.

 

 

 

Después de que Taiwan fue devuelta al régimen chino en 1945, los desfiles de templos volvieron a la vida, y Lin Wu continuó con sus intentos para reproducir dos pequeños gongs que había comprado.
El primer gong de acero que puso a la venta sonaba mejor que el gong viejo de China continental, y fue así como Lin Wu empezó su romance con el gong.
Aunque Lin se tornó bastante competente en la fabricación de gongs de acero, este metal contenía muchas impurezas y el sonido producido con este era más corto y agudo de lo que debía ser. Así que empezó a hacer sus gongs con bronce caro.
Después de experimentar con muchas composiciones diferentes de bronce, descubrió que añadir cierto porcentaje de fósforo impartía justo el grado de maleabilidad necesaria para producir un gong que resonara hermoso.
Los primeros gongs de Lin Wu medían aproximadamente entre 60 y 70 centímetros de ancho. Luego se fijó la tarea de crear un gong más grande con un sonido que durara más, fuese más profundo, llegara más lejos y resonara más establemente.
Parece tan sencillo como un enorme disco plano con un “ombligo” elevado en el centro y un borde saliente, pero la simplicidad es engañosa.
Cuando un buen gong es golpeado durante una actuación, producirá una continua cascada de sonido.
(Editado de “Noticias de la República de China”, volumen 30, número 29).

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