|


Mientras la Biblia señala que cuando Jesús nació
fue visitado por unos magos del Oriente, la tradición nos ha
cambiado la historia al presentarlos como tres reyes y hasta con sus
respectivos nombres.
Melchor, Gaspar y Baltasar son los tres magos que son representados
en las artesanías de barro, yeso y otros materiales, cuando se
instalan los nacimientos en las festividades de Navidad junto con José,
María y el Niño Dios.
Los tres son mostrados con un semblante de pesada sobriedad y sabiduría;
el primero de ellos tiene la figura de un hombre viejo, el segundo es
más joven y el tercero representa a un hombre de piel oscura.
No obstante, la Biblia da una escasa descripción de esos individuos
que viajaron desde el Oriente para visitar al recién nacido.
Es más, no menciona nombres ni siquiera dice cuántos eran,
ni mucho menos que eran reyes.
En el segundo capítulo del Evangelio de San Mateo se encuentra
la única referencia: Jesús había nacido en
Belén de Judá durante el reinado de Herodes. Unos magos
que venían de Oriente llegaron a Jerusalén preguntando:
¿Dónde está el rey de los judíos recién
nacido? Porque hemos visto su estrella en el Oriente, y venimos a adorarle.
Herodes y toda Jerusalén quedaron muy alborotados al oír
esto. Reunió de inmediato a los sumos sacerdotes y a los que
enseñaban la Ley al pueblo, y les hizo precisar dónde
tenía que nacer el Mesías.
Ellos le contestaron: En Belén de Judá, pues así
lo escribió el profeta: Y tú, Belén, tierra
de Judá. No eres en absoluto la más pequeña entre
los pueblos de Judá; Porque de ti saldrá un jefe, el que
apacentará a mi pueblo, Israel.

Los
artesanos hacen desde las imágenes más sencillas y toscas,
hasta las más elaborados en detalles.
Entonces Herodes llamó en privado
a los magos, y les hizo precisar la fecha en que se les había
aparecido la estrella. Después los envió a Belén
y les dijo: Vayan y averigüen bien todo lo que se refiere a ese
niño, y apenas lo encuentren, avísenme, porque yo también
iré a rendirle homenaje.
Después de esta entrevista con el rey, los magos se pusieron
en camino; y fíjense: la estrella que habían visto en
el Oriente iba delante de ellos, hasta que se detuvo sobre el lugar
donde estaba el niño....
Al entrar a la casa vieron al niño con María, su madre;
se arrodillaron y le adoraron. Abrieron después sus cofres y
le ofrecieron sus regalos de oro, incienso y mirra...
|
|
Tras
la pista de los magos
La aguda curiosidad del viajero James P. ODonnell le permitió
averiguar muchos datos interesantes acerca de los magos que menciona
la Biblia, durante una estadía fortuita que hizo en la ciudad
de Colonia, en Alemania, en una fecha que no especifica.
La información que recopiló en ese lugar la publicó
en diciembre del 2001 en la prestigiosa revista Navidad
de Readers Digest, los mismos editores de la prestigiosa
revista Selecciones, en las páginas 116 hasta la 119.
En la catedral de Colonia se entrevistó con el canónigo
Joseph Hoster, una de las eminentes autoridades mundiales en la historia
de los Reyes Magos, quien le mencionó que en el siglo V
el papa León I, el Grande, declaró lógica la inferencia
de que tres regalos hubieran sido llevados por tres devotos. Y en lo
sucesivo quedó establecido que los magos fueron tres.
En cuanto a los nombres de ellos, según Hoster la tradición
menciona al historiador y teólogo inglés Beda el venerable
(nació en 672 y murió el año 735), como uno de
los primeros que dieron a conocer los nombres que hoy nos son familiares.
Se da por sabido que el primero
de los magos fue Melchor, un anciano de pelo blanco. El segundo, Gaspar,
rubicundo (de pelo rubio rojizo), joven imberbe (sin barba). Y el tercero,
de cabello negro y barbado, se llamaba Baltasar. Melchor llevaba oro
como regalo para el rey: Gaspar, incienso para el Dios; Baltasar, mirra
para el hombre mortal.
En cuanto al cuestionable rango de reyes, ODonnell menciona que
Un colaborador del padre Hoster, el doctor Herbert Rode, explicó
que Tertuliano, erudito cartaginés del siglo III, fue probablemente
el primer autor que dio a los magos el título de reyes.
Aunque durante algún tiempo no se aceptó esa distinción
se sabe que antiguamente los reyes le hacían regalos a otros
reyes más poderosos, como una muestra de simpatía y reconocimiento
de su soberanía, este precedente permitió después
que los magos fueran reconocidos también como tales.
En todo caso, los magos, más que reyes forman parte de la tradición
que ha perdurado por los siglos alrededor del mundo católico,
y que en El Salvador es celebrado con regalos para los niños
y una ceremonia litúrgica.
Melchor,
el más anciano de los magos, le llevó oro a Jesús,
como símbolo de realeza, ya que el hijo de Dios es considerado
también como un rey.
Gaspar,
el más joven, regaló incienso para simbolizar la divinidad
que representaba el Niño.
Este mago es de cabello rubio rojizo y debe ser sin barba.
Baltasar
es el mago de piel oscura. Él llevó mirra, una especie
de resina aromática utilizada en las sepulturas. Este último
regalo era para simbolizar al hombre mortal.
|
|

Aunque
los Reyes Magos son colocados en diciembre junto al Niño
Dios, la Epifanía es celebrada este día.
|
Según
eruditos
La Biblia Latinoamericana, aclara en sus comentarios de pie de
página lo relacionado al capítulo 2 del libro de
Mateo: Los Magos eran sacerdotes muy respetados de la religión
de Zoroastro (de la antigua Persia)
que también eran astrólogos y adivinos...
No obstante, el padre Oscar Rodríguez dice que la
visita de los magos a Jesús es para demostrar la manifestación
del hijo de Dios a los hombres de todos los pueblos, razas y naciones,
no solamente al pueblo judío...Lo significativo para el
cristianismo es que estos hombres representan a los extranjeros
a los que Dios trajo la salvación.
Para el doctor Edgar López Bertrand, de la Iglesia Bautista
Amigos de Israel, Los Magos son de gran importancia para
el reconocimiento bíblico del nacimiento del Señor,
por el hecho de que ellos inquirieron en Herodes, y Herodes inquirió
en los eruditos bíblicos de aquel entonces...
Los profetas consultan en los escritos y se dan cuenta que en
Miqueas 5: 2 hay una profesía que dice: Belén Efrata
pequeña para estar dentro de las tribus de Israel, de tí
me saldra el libertador de Israel. Esta profesía fue escrita
665 años antes del nacimiento (de Jesús) señala
el doctor Bertrand.
Sin embargo, para los Testigos de Jehová, la palabra mago
que utilizó Mateo fue escrita en griego (má-goi)
y significa astrólogos, un arte que Dios condena
en las Sagradas Escrituras.
Estos religiosos
señalan en el artículo La verdadera historia
del nacimiento de Jesús, publicado en la revista
La Atalaya el 15 de diciembre de 1998, que la estrella
(que guió a los magos) no los conduce a Belén, sino
a Jerusalén y a Herodes el Grande...donde la noticia del
nacimiento del futuro rey de los judíos lo
perturba.
Los Testigos concluyen que Aunque ignoramos si aquella luz
en el cielo fue real o una simple visión, lo que sí
sabemos es que esa estrella no provenía de
Dios. Con siniestra precisión, conduce a los adoradores
paganos directamente a Jesús: un niño vulnerable,
desvalido...
Los astrólogos,
cómplices involuntarios de Herodes, probablemente hubieran
informado al vengativo monarca y provocado la muerte del pequeño,
pero Dios interviene por medio de un sueño y hace que (los
magos) vuelvan a su tierra por otra ruta, señala
la revista religiosa.
|
|