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Edición: 25 de Mayo de 2003

Gracias a l músico y guitarrista Richard D. Stover, podemos leer, saber y disfrutar de la vida de uno de los grandes músicos del Paraguay: Agustín Barrios Mangoré

Orsy Campos
Arte: Ricardo Leiva

Con el título de “Seis rayos de plata”, como metáfora de las seis cuerdas de la guitarra, este libro habla del gran guitarrista y compositor paraguayo Agustín Barrios Mangoré, quien nació en 1885 y murió en San Salvador en 1944.

El investigador y escritor de esta obra es Richard Stover, quien señala —en sus agradecimientos— que escuchó a Mangoré por primera vez alla por 1962 cuando era estudiante y estaba en Costa Rica. Desde entonces nació esa obsesión por saber más y más del guitarrista suramericano.

Es así como en 1974 comenzó a escudriñar sobre Mangoré en Centroamérica y México, desconcertándose por el hecho de haber descubierto algo de gran importancia para la guitarra: el legado de un genio que murió olvidado...

No obstante, las averiguaciones continuaron por todo este tiempo, viajando a los países donde alguna vez Mangoré permaneció, como El Salvador, Brasil y Paraguay, entre otros lugares, hasta cuando dio por terminada la investigación y pudo publicar el libro en inglés en 1992.

Pero fue hasta el año 2001 cuando recibió la oferta de realizar la primera edición en español por parte de la Dirección de Publicaciones e Impresos del Consejo Nacional para la Cultura y el Arte (Concultura), iniciativa que tiene como interés dar a conocer a ese músico que vivió en El Salvador y que ejerció una influencia fundamental para la música salvadoreña, destacando entre sus alumnos René Andrino, Francisco y Roberto Bracamonte, Antonio Carballo, Benjamín Cisneros, Rubén Urquilla y Manuel Urrutia, por mencionar algunos, de quienes surgieron otros alumnos también.

Ficha técnica

Libro: Seis rayos de plata.
Autor: Richard D. Stover.
Distribuye: Dirección de publicaciones e impresos.
Precio: $ 8.60

Mangoré vino a este país por primera vez y en forma fugaz en 1933, se presentó en el Teatro Nacional interpretando sus propios arreglos y las composiciones musicales de Bach, Beethoven, Mozart y Chopin, entre otros.

Después de una larga gira, Mangoré regresó a El Salvador en 1940, y por incitación del presidente Maximiliano Hernández Martínez, quien era admirador del paraguayo, se quedó en el país hasta el día de su muerte, y mucho más, porque los restos de Mangoré reposan en este país.

¿Qué hay en el libro?

Escrito de una forma sencilla y muy clara, con una prosa ágil, su lectura es entretenida y muestra el nivel de investigación profunda en la que entró el músico Richard Stove.

Más que una biografía, esta obra es un estudio concienzudo, en el que se presenta la vida y la obra de Mangoré. Aquí encontrará con muchos detalles cómo fue la vida y ser de este músico paraguayo, también hay fotografías, partituras, sonetos, programaciones de conciertos y un listado de sus grabaciones musicales, que en total se han localizado hasta la fecha 31 grabaciones fonográficas de 78 revoluciones por minuto, que comprenden 57 títulos.

Este libro muestra a un genio de la música, a un guitarrista con una magia en sus manos inigualable.

Con la lectura de este libro, aquellos que nunca han escuchado una melodía del músico guaraní podrán entender por qué es admirado aún hoy en día y por qué no es olvidado por aquellos que una vez fueron conquistados por el arrullo de su guitarra.

Semana cultural

Domingo 25
Presentación de la Escuela Nacional de Danza “Morena Celarié”, en el Teatro Presidente, a las 11:00 a.m. y 5:00 p.m. Entrada $1.50 estudiantes y $3 general.

Hasta el viernes 30
Exposición “Petro arte”, del artista Víctor Miguel Tizón Villalta, en la Casa de la Cultura del barrio San Jacinto, San Salvador.

Sábado 31
En la Alianza Francesa se presentará el grupo “Evolución, danza contemporánea de El Salvador”, a las 10:00 a.m. Entrada gratis.

Hasta el sábado 31
a. Feria de artesanías de barro y exposición de dibujo a tinta “Serie de la guerra de 1980-1990”, del pintor Armando Solís, en la Casa de la Cultura del centro, 1ª Calle Poniente # 822, entre 13ª y 15ª Avenidas Norte, atrás de la Basílica de Sagrado Corazón de Jesús, San Salvador.
b. Exposición de pintura del español Juan Béjar, en la Galería Espacio, colonia San Benito, Calle La Reforma # 209, San Salvador.

Cursos libres de artes
En la Casa de la Cultura del barrio San Jacinto se imparten los siguientes talleres: teatro (lunes miércoles y viernes, de 3:00 a 6:00 p.m.), danza folclórica (sábado y domingo, de 8:00 a.m. a 12:00 m. y de 2:00 a 5:00 p.m.); música, dibujo y pintura (sábados de 9:00 11:00 a.m.).

Juegos Florales de San Salvador
Convocatoria nacional de la Casa de la Cultura del centro, en el género de novela corta. Premio único de ocho salarios mínimos. Fecha de cierre: viernes 13 de junio. Premiación: sábado 2 de agosto. Más información al teléfono 221-2016.


Ardo
Yanira Soundy

.¿QuÉ aprendiste a mi lado?
Evelyn Ungo


Ardo en ese incendio
que persigue tus pasos y manos.
Y toco apenas tu aroma y tu tristeza.
Ardo en ese incendio
de rodillas y con los pies descalzos en las llamas.
Ardo
En la superficie inmensa de la piel,
en el fuego oscuro de los astros,
y en el coral que tiembla solo.
Ardo.
Y soy océano de fuego de tus ojos,
alba muda de tus manos,
raíz profunda en la orilla de tu musgo.
Ardo.
Y tú te vuelves lava que me quema y me derrama,
boca de ansiedad que traspasa mi piel,
voz que gira como un fuego en mis sentidos.
Amor también inagotable.
Ardo
Y tu mirada desnuda mi cuerpo,
de escalofríos y pudores
rasga el ventanal del cielo
eterno y suave,
corre de prisa...
Deshoja margaritas.
Humedece mis labios sin besarlos...
Ardo...
Con la fiebre en el desierto
donde se multiplica mi sed
y se lastiman mis manos al buscarte.
Ardo en este deseo:
lodo hambriento que muerde mi cuerpo
con los ojos brillantes como gemas


A no despreciar una causa perdida,
a siempre cuestionar las razones,
a no divagar la mirada cuando mientes,
a contener la venganza,
a volver sugestivos los pensamientos,
a construir más allá de la imaginación,
a deducir los pensamientos ajenos,
a prolongar las despedidas,
a dudar de los juramentos,
a esconderte cuando tienes miedo,
a gritar cuando nadie te escucha,
a llorar a escondidas,
a perdonar si hay dolor,
y a veces
a despreciar el amor.




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