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29
de enero de
2005
BECARIOS
Abriendo ventanas en el mundo
Becas
coordinadas por el Ministerio de Relaciones Exteriores y financiadas
por países cooperantes abren las puertas de otra cultura
y de nuevos conocimientos para profesionales, estudiantes
y trabajadores en El Salvador.
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| Como
profesora del ITCA aún aplica conocimientos recibidos
en Taiwan. |
Los
dos cursos cortos que recibieron Sandra Margarita en Taiwan,
en 1995, y Marta del Rosario en la India, a finales de 2003,
dicen ellas, les ha cambiado la forma de ver la vida. Una
experiencia inigualable, que a lo mejor no vuelva a repetirse,
refiere una de ellas.
Sandra Margarita Argueta, profesora de dibujo técnico
del departamento de Ingeniería Mecánica e Industrial
del Instituto Técnico Centroamericano (ITCA), se inmuta
con los recuerdos de ese viaje que, entre otras cosas, le
sirvió para ampliar su mente.
Tres meses estuvo en Taipei, estudiando dibujo mecánico
con introducción al CAD (técnica), en el Centro
Vocacional de Taishan. Allí descubrió nuevas
técnicas, bibliografía interesante y muchos
ejemplos de cómo se trabajaba este campo en una ciudad
moderna de primer mundo.
Convivió con 92 personas de diferentes países,y
conoció la cultura de esta nación asiática.
Sus costumbres, su gente amigable, dice, desde
el cubículo donde desempeña parte de su trabajo
en el ITCA.
Conquistada por el alto nivel de vida y por el amplio acceso
a la tecnología que descubrió en Taiwan, sugirió
a su único hijo que, luego del bachillerato, debía
aplicar a una beca para formarse profesionalmente en ese país.
Ahora su hijo se prepara en esas tierras, también como
parte de las oportunidades de estudio, capacitación
y actualización gestionadas por el Ministerio de Relaciones
Exteriores y brindadas por más de 50 países
cooperantes, entre cursos cortos, doctorados, maestrías,
posgrados y carreras universitarias.
Vladimiro Villalta Novoa, director de Becas del Ministerio,
subraya que para el 2005 se han registrado 277 oportunidades
de estudio, en especial para Israel, China, Japón,
Suecia, México, India y otras que son financiadas por
la Organización de Estados Americanos (OEA).
Esta cifra
representa sólo el 56% de las becas concedidas, según
Villalta, pues el resto aún falta por contabilizarse.
Él cree que en los últimos tiempos la demanda
ha presentado un leve incremento. O la gente se está
enterando de las oportunidades, o el mercado los coloca en
la necesidad de competir con mejor calidad profesional,
agrega.
Enamorada de la India
Igual
que Sandra Margarita se enamoró de Taiwan, Marta del
Rosario lo hizo de la India. Allí asistió a
un curso corto de 12 se dia.
Allí asistió a un curso corto de 12 semanas
en el Central Institute of English and Foreing Languages.
Al final se quedó dos meses más por su cuenta.
Jamás volveré a ser la misma luego de
esta experiencia, agrega. Por 15 años, después
de graduarse como economista de la Universidad Centroamericana
José Simeón Cañas (UCA), estuvo dedicada
a las finanzas corporativas.
Un submundo que a ella le ha dejado muchas satisfacciones.
A mí los números no me hablan; me bailan
y me cantan, es súperbonito, cuenta. Pero no
se sentía del todo realizada con lo que hacía,
pues creía que la vida carece de sentido si no hay
una entrega por otros.
Y la India reforzó en ella esas necesidades. Estando
allí, cuenta, mejoró su inglés y además
pudo estar en una sociedad donde compartir no es dar lo que
sobra, sino regalar lo que hace falta.
De la
beca se enteró por medio de un compañero. Se
fue a las oficinas de la Dirección de Becas para solicitar
información, llenar socilitudes y dos meses después
recibió respuesta de la embajada de la India en Panamá.
A los dos días voló al continente asiático.
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| Como
profesora del ITCA aún aplica conocimientos recibidos
en Taiwan. |
Allí
compartió con gente de 23 naciones y se dio cuenta
de que aunque este país es señalado como pobre
es fácil encontrar gente muy culta que habla siete
idiomas, que cursa doctorados en filosofía del inglés
y maestrías en literatura inglesa.
Marta
del Rosario recuerda que por tres semanas no tuvo un lazo
para tender su ropa, sólo una cuerda cubierta de óxido,
pero entendió eso cuando supo que la manutención
para los becarios incluye cinco mil rupias, la cantidad con
que vive una familia promedio de cinco miembros.
¿En qué se mide la riqueza de un pueblo?
Si es en la cultura, India es simplemente rico, dice,
vestida con una kurta, rodeada de libros, de bisutería
y de vestidos (zaris y kurtas panjab) característicos
de las mujeres indias que se trajo con ella.
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Marta
del Rosario cultivó varias amistades en la India.
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Los
profesionaes deben arriesgarse
La demanda
de becas al extranjero se ha incrementado en los últimos
tiempos, pero Vladimiro Villalta Novoa cree que los mitos,
el rechazo a estudiar en países lejanos y la deficiente
preparación de los candidatos aún son el talón
de aquiles en este campo.
¿En qué áreas y para quiénes
están dirigidas las becas que ustedes coordinan?
En especial para el sector público; el 85% es para
ellos. El resto se otorga a estudiantes y trabajadores en
general. Y están dirigidas en las áreas de capacitación,
formación y en la mayoría de casos actualización.
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¿Hay
un perfil general del candidato para poder optar a las becas?
Sucede que las áreas son a voluntad de los países
cooperantes. Ellos identifican cuáles son los campos
en los que El Salvador tiene mayores necesidades y qué
pueden ellos aportar a través de sus conocimientos.
Y el perfil cambia según la especificidad del curso.
Para cursos cortos, los europeos generalmente no piden títulos
académicos, pero sí la experiencia en el área.
Otros sí te piden un título académico,
inglés y un promedio de notas.
¿Hay un límite de edad para poder aplicar?
En ciertos programas los hay, pero en otros aceptan gente
de 50 años, en especial para las becas asiáticas;
otras piden como máximo 35 años. Esto depende
de las fuentes y del perfil del candidato que soliciten.
¿No todas son becas completas?
Hay dos criterios que se adoptan: que la fuente o el país
cooperante brinde estadía, colegiatura y el candidato
pague el boleto aéreo, y otras que son completas.
¿Hay demanda de la población, se dan a conocer
los programas?
La demanda está comenzando a subir. Pero en la
divulgación de becas tenemos que insistir mucho ante
las instituciones, y a veces tenemos muy poca respuesta. A
la vez hay una falta de interés y de motivación,
incluso de parte de las universidades.
¿Cree usted que los jóvenes están sintiendo
la necesidad de aplicar a becas?
El año pasado se presentó la oferta de estudiar
una maestría en Nueva Zelanda, en cualquier área.
La gente que vino y se las proponíamos dijo que estaba
muy lejos.
Es muy bonito tener los valores familiares o la fregadera
el fin de semana con los amigos, pero un profesional debe
tomar riesgos. Cuando ofrecemos en la India a menudo obtenemos
respuestas de que es un país atrasado, cuando posiblemente
ellos sean más desarrollados.
¿Y los requerimientos son estrictos?
Hay que matar un mito: muchos creen que las becas se desperdician,
pero hay veces que las fuentes no encuentran idoneidad en
los candidatos.
Hace dos años se sometieron a examen de admisión
100 salvadoreños que aplicaban a una carrera en Japón;
dos pasaron las pruebas. De sesenta, el año pasado,
no quedó ninguno. Tenemos fallas en la parte educativa.
| Áreas
que necesitan fortalecimiento en El Salvador |
Los
países que conceden las becas son aquellos con
los que El Salvador tiene relaciones diplomáticas
y de amistad. Entre ellos Chile, Colombia, China (Taiwan),
Japón, Israel, Suecia, México, Brasil, Holanda,
Venezuela y Suiza, entre otros.
Las becas son ofrecidas en áreas que, según
los cooperantes, existe debilidad en El Salvador. Por
ejemplo, fortalecimiento institucional, derechos humanos,
idiomas, tecnología y asistencia a la mediana empresa.
No se sabe cuántas personas se han beneficiado.
Pero hay algunos, como el caso de los ex estudiantes de
China (Taiwan), que han conformado la asociación
de ex becarios de ese país en El Salvador, con
200 miembros en la actualidad. |
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