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TIERRAMÉRICA
25
de junio de
2005
En busca de la vacuna pre-pandémica
Científicos trabajan contrarreloj alrededor del globo
en la creación de vacunas que podrían aumentar
la respuesta inmunológica de los humanos ante una potencial
pandemia.
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Pruebas
del virus de la influenza en un laboratorio en España.
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Más de diecisiete países
desarrollan a marchas forzadas experimentos para prevenir
la influenza aviar, que hasta ahora ha matado a 120 personas.
La fabricación rápida de vacunas efectivas y
baratas no impedirá una pandemia, pero sí podría
reducir su impacto.
En unos 28 experimentos clínicos se están probando
varias formas del virus H5N1 de la gripe aviar para crear
vacunas pre-pandémicas, que podrían ayudar en
estos momentos cuando aún no ha tenido lugar la temida
mutación hacia una cepa de transmisión en humanos.
Un virus desconocido (mutado) podría aparecer
en cualquier momento, y algunos de estos esfuerzos (contra
la gripe del pollo) ayudarán, dijo a Tierramérica
John Treanor, experto en virus de la Escuela de Medicina de
la Universidad de Rochester.
Nuevas cepas del H5N1 se volvieron altamente infecciosas en
los últimos meses entre aves domésticas y salvajes,
pero no en humanos. Sin embargo, aproximadamente 120 personas
murieron a causa de ese virus desde 2003.
Pero si la hay, los modelos informáticos sugieren que
en tres meses un virus pandémico podría llegar
a todos los continentes, y en 69 meses a todos los países.
Podría matar a tanta gente como la pandemia de gripe
española de 1918 y 1919, donde fallecieron más
de 50 millones de personas, explicó.
Una vez identificado el virus mutado, el desarrollo de una
vacuna eficaz podría tomar unos seis meses. Las vacunas
requieren que parte de la cepa del virus real sea inyectado
en nuestros cuerpos para permitirle al sistema inmunológico
construir una defensa contra el virus en pleno funcionamiento.
La producción no puede comenzar antes que surja
una cepa pandémica de la gripe aviar, explicó
a Tierramérica Klaus Stöhr, director del programa
global contra la gripe de la Organización Mundial de
la Salud (OMS).
Por eso los esfuerzos de crear vacunas pre-pandémicas
no se pueden soslayar. Hace dos semanas se registró
un esperanzador anuncio: la evidencia de que hurones inmunizados
con una vacuna basada en una variante del H5N1 aislada en
Hong Kong en 2003 los protegía contra una cepa más
nueva.
Las vacunas pre-pandémicas pueden estimular una
mejor respuesta inmunológica de lo que se creía,
y ameritan ser almacenadas como vacunas pandémicas
iniciales, dijeron investigadores encargados del experimento
con hurones del Hospital St. Jude de Investigaciones Infantiles,
en Memphis, y la Universidad de Tennessee.
Pruebas de otras vacunas contra el H5N1 en humanos están
en curso en otras partes, incluyendo tres experimentos en
fase final llevados a cabo actualmente por GlaxoSmithKline,
con cinco mil personas de Francia, Alemania, Holanda, Rusia,
España y Suecia.
Este año, la farmacéutica australiana CSL Limited
también está estudiando la seguridad y efectividad
de su nueva vacuna en humanos. Y el laboratorio francés
Sanofi Pasteur informó en mayo que su vacuna producía
una buena respuesta inmunológica en dos tercios de
los voluntarios y que se necesita más investigación.
La manufactura mundial de vacunas estuvo en declive durante
varios años, sobre todo porque era poco redituable
suministrarlas para enfermedades infantiles comunes.
En cambio, las farmacéuticas se centraron en medicaciones
para poblaciones envejecidas de países en desarrollo.
Incluso vacunas para la gripe estacional fueron escasas en
Estados Unidos por la baja capacidad de manufactura.
Actualmente el resultado combinado de los fabricantes mundiales
de la vacuna contra la gripe es de alrededor de 900 millones
de dosis de 15 miligramos de antígeno.
La vacuna de Sanofi Pasteur contra el H5N1 requiere dos dosis
de 30 miligramos, e incluso si fuera totalmente efectiva sólo
225 millones podrían, teóricamente, ser protegidos.
Para contrarrestar esta escasez, varios países y empresas
están haciendo nuevas inversiones. En mayo, el gobierno
de Estados Unidos otorgó cinco contratos por más
de mil millones de dólares para desarrollar tecnologías
basadas en células con el fin de elaborar vacunas contra
la gripe.
Tradicionalmente las vacunas se hacen inyectando el virus
en huevos de pollo, dentro de cuyos embriones se replican.
El método es lento, requiere espacio y uno o dos huevos
por dosis, lo que constituye un problema si la influenza aviar
diezma a las poblaciones avícolas.
Producir vacunas contra la gripe en cultivos de células,
como se hizo con la poliomielitis, la hepatitis A y la varicela,
será más rápido y flexible. Los gigantes
farmacéuticos aprovechan esta nueva oportunidad, comprando
y construyendo instalaciones para manufacturarlas. Pero pocas
de estas fábricas están fuera del mundo desarrollado.
Brasil anunció en mayo que invertirá 13,6 millones
de dólares para edificar una nueva planta dedicada
a la elaboración de vacunas contra la gripe común.
Su apertura está prevista para 2007 y será de
clase mundial, la primera en un país en desarrollo,
dijo Jarbas Barbosa da Silva Jr., subsecretario de controles
sanitarios del Ministerio de Salud de Brasil.
Además, en junio una unidad piloto comenzará
a producir una vacuna contra la influenza aviar basada en
el H5N1, informó Da Silva en una declaración
escrita.
Colaborador de Tierramérica
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