21
de mayo de 2005
LUGARES Y CIUDADES
Tierra de encantos ocultos
San
Esteban Catarina, en San Vicente, recién celebró
su Festival del globo, actividad rescatada desde
hace nueve años, que atrae a turistas de todo el
país, quienes también disfrutan de otros atractivos
que este pueblo esconde.
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| Santiago
Colocho esculpe la vara que fue entregada al ex alcalde
Carlos Rivas Zamora. |
Cada
segundo domingo de mayo, el pueblo de San Esteban Catarina
disfruta del Festival del globo, una fiesta peculiar
que ya se convirtió en una tradición. Es una
actividad colorida en la que los dirigibles de diferentes
tamaños dejan tierra firme para elevarse a los cielos.
Son como aerostatos, pero de papel de china, que se inflan
con aire caliente y que son la alegría de niños
y adultos durante todo el día, mucho más cuando
los ven hinchados, listos para alzar vuelo o cuando éstos
caen y se destruyen.
Estos trabajos artesanales fueron hechos por jóvenes
de la Casa de la Cultura, quienes hicieron los globos de distintos
tamaños: desde los de tres metros hasta los de diez
metros.
Aunque esta fiesta está centrada en las bolas de papel,
en realidad el pueblo disfruta de música, danzas, ventas
de artesanías y un festival gastronómico.
Estas actividades motivaron a los turistas a que llegaran
a San Esteban Catarina. Según estimaciones de don Antonio
Ricardo Mijango, director de la Casa de la Cultura, este pueblo
fue visitado por tres mil personas.
La historia de los globos se remonta allá por los años
treinta, cuando era común en la pila, ahora el Parque
Central, ver cada fin de semana en la tarde que algunas personas
dejaran escapar las esferas, las que don Pedro Rodríguez,
conocido como Pedro muñeco había
creado para entretenerse, aunque después se convirtió
en un comercio.
También las tiraban al aire cuando había un
evento especial como bodas, fiestas o campañas políticas,
señala el director de la Casa de la Cultura.
Don Pedro Rodríguez los elaboraba de muchas formas,
como figuras de botella, de pescados y cigarros, entre otras
imágenes. Y este trabajo artesanal y sus secretos lo
enseñó a otras dos personas, y éstas
se lo enseñaron a otros.
Ya era una costumbre ver cada fin de semana a esos dirigibles
surcar los aires, era una competencia de creatividad. No obstante,
con el conflicto armado, esta costumbre se fue perdiendo poco
a poco hasta desaparecer por completo.
Con la creación de la Casa de la Cultura en 1993, uno
de sus primeros proyectos fue rescatar esa tradición;
fue así que con la ayuda de un artesano que sabía
hacerlos, don Cecilio Panameño, se iniciaron los primeros
talleres para enseñar la elaboración de esas
artesanías voladoras.
Ya con los aprendices listos fue en 1998 cuando inició
el primer festival del globo, que tuvo mucha aceptación
entre los lugareños y los visitantes. El éxito
de esta primera fiesta fue tal, que se elevaron al cielo 45
aerostatos, pero este año fueron 18.
Para descubrir
Privilegiada por su ubicación, San Esteban Catarina
se encuentra a una altura de 790 metros sobre el nivel del
mar, y a una distancia de seis kilómetros al norte
de la ciudad de San Vicente; está situado en un terreno
quebrado al pie del cerro Las Delicias.
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| Tradición
por años de las deliciosas melcochas |
Este
municipio es dueño de una vista atractiva. Desde aquí
se logra ver toda la planicie del valle de Jiboa, el imponente
volcán Chichontepec, hasta la laguna de Apastepeque,
entre otros lugares.
Además de la festividad de los globos, que se realiza
una vez al año, este pueblo tiene otras ofertas turísticas
que no han sido explotadas. Es una comunidad de poca
visión turística, menciona Antonio Ricardo
Mijango.
Aquí se encuentra la laguna de Chalchuapa o laguna
Bruja, llamada así por los habitantes debido a una
leyenda que dice que unos brujos de Nicaragua se robaron el
agua de otro lugar conocido como Hoyos de la caldera,
pero que en el viaje por los aires se les cayó el agua,
lo que formó la laguna Bruja.
También cuentan que para el conflicto armado, en los
alrededores de la laguna había una serie de escondites
guerrilleros, pero que cada vez que llegaba un helicóptero
para aterrizar en la zona, la laguna lo atraía, por
lo que nunca pudo descender aquí.
A 18 kilómetros y medio al noreste del centro municipal
se encuentra el río Titihuapa, un lugar de recreación
de aguas cristalinas que invitan a tomar un baño. Aquí
está también la Piedra pintada, una roca con
apariencia de caverna, de aproximadamente ocho metros de altura
y diez de ancho, en el que se encuentran jeroglíficos,
señala el director de la Casa de la Cultura.
Aunque también está la leyenda que este sitio
era frecuentado para hacer pacto con el demonio, para obtener
dinero, y que cada persona debía hacer un dibujo en
la piedra, para que el diablo le diera después el fierro
con el que marcaría el ganado.
En realidad, la sospecha es que fue un centro ceremonial indígena,
pero que los actuales habitantes lo han descuidado, al grado
de que lo utilizan para cocinar con leña, por lo que
el hollín está cubriendo las figuras.
Este poblado también tiene la fama de ser productor
de dulces, como la melcocha elaborada con miel de panela o
azúcar, así como el alfeñique. Aunque
ésta es una tradición gastronómica que
también ha decaído, porque de 20 productores
que había hace seis años, ahora sólo
hay cuatro, señala Nicolás Abarca, uno de los
pocos fabricantes de la exquisita melcocha.
Así es San Esteban Catarina, un pueblo que con sus
globos atrae los turistas una vez al año, pudiéndolo
hacer cada fin de semana, para así, además de
ver los aerostatos elevarse al cielo, conocer los enigmáticos
sitios de Piedra Pintada, laguna Bruja, disfrutar el atractivo
paisaje desde el cerro Las Delicias mientras come una acaramelada
melchocha o almuerza con los festivales gastronómicos.
| Historia
del lugar |
La
hacienda de Santa Catarina es mencionada entre las más
importantes del curato de San Vicente por el arzobispo
don Pedro Cortés, en el año de 1770.
En 1807 era una aldea de ladinos llamada Santa Catarina,
propiedad de Esteban Yúdice y Catarina Prado de
Yúdice, quienes cedieron su hacienda para fundar
un pueblo, y en honor a ellos el pueblo fue bautizado
San Esteban Catarina.
Este sitio es la cuna de personas destacadas, como el
pedagogo Marcelino García Flamenco, quien participó
en Costa Rica en la revolución contra el general
Federico Tinoco Granados, y que fuera quemado vivo en
Costa Rica por las tropas del tirano en 1919.
Aquí nació también el músico
y compositor Esteban Servellón, declarado Hijo
meritísimo de El Salvador por la Asamblea
Legislativa, por su aporte a la cultura musical.
Además está monseñor Arturo Rivera
Damas, quien fue el quinto arzobispo de la arquidiócesis
de San Salvador, sucediendo a monseñor Óscar
Arnulfo Romero. |
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| Refrescantes
pozas del río Titihuapa, limítrofe entre
los municipios de San Esteban Catarina (San Vicente) y
San Isidro (Cabañas). |
Uno
de los atractivos es la piedra pintada. |
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| Alumnos
ensayando junto a su maestro. |
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En
la celebraciónno pudo faltar la tradicional danza
folclórica de nuestro país. |
Artesanas
procesando el dulce de panela que más tarde se
convertirá en melcocha, para luego comercializarlas. |
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| Visitantes
disfrutan de la elevación de globos y las diversas
ofertas artística, de los artesanos de la ciudad. |
No
todos los globos fueron exitosos. |
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