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19 de marzo de
2005
Agua en manos públicas
Una apuesta al alza
El manejo estatal eficiente y participativo puede abaratar
los costos del líquido a la mitad, advirtieron autoridades
locales y activistas durante el IV Foro Mundial del Agua en
México, que se prolonga hasta el 22 de este mes.
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En
el IV Foro Mundial del Agua se discute la posición
de que el recurso se privatice.
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El agua
administrada públicamente cuesta a los usuarios 50
por ciento menos que en manos privadas, y su manejo podría
ser más eficiente, afirman activistas y autoridades
locales. Con este argumento apuestan todo para cerrar el paso
a las transnacionales.
Ejemplos exitosos en ciudades de Argentina, Brasil, Ghana,
Japón y Venezuela, entre otros países, donde
el agua y el saneamiento están en poder de los Estados
o de autoridades locales, son usados como bandera por quienes
consideran que nadie debería hacer un negocio de ese
recurso.
Pero los casos de privatización del agua son minoría
en el mundo y es en manos de Estados donde emergieron la mayoría
de los problemas de distribución del líquido,
que ahora afectan a millones de personas.
Silvano da Costa, presidente de la Asociación Nacional
de Servicios Municipales de Saneamiento de Brasil; Julián
Pérez, líder de la Federación de Juntas
Vecinales de la occidental ciudad de El Alto, en Bolivia,
y André Abreu, delegado de la fundación francesa
Danielle Mitterrand son algunos de los férreos defensores
del agua en poder público.
Los tres, que del 16 al 22 de marzo asisten en ciudad de México
al IV Foro Mundial del Agua, declararon a Tierramérica
que la privatización del agua impulsada en los años
90 resultó un fracaso mundial.
Como alternativa promueven impulsar y mejorar la gestión
pública del agua a través de asociaciones entre
autoridades estatales, organizaciones no gubernamentales y
comunidades.
Para muchos activistas es positivo que el tema se debata en
este Foro del Agua, pues en ediciones pasadas estuvo casi
ausente. El Foro es organizado por el Consejo Mundial del
Agua, creado a mediados de los años 90 por figuras
vinculadas al sector empresarial, académico, científico
y social, y criticado por promover precisamente la privatización
del líquido.
A diferencia de otros sectores económicos que en los
años 80 y 90 pasaron casi totalmente al sector privado
en los países en desarrollo, con el agua no hubo cambios
dramáticos. En el mundo, 90% de los servicios de agua
y saneamiento permanecen bajo administración estatal.
En esas condiciones continúan los rezagos en la materia.
De los 6,500 millones de habitantes del planeta, 1,100 millones
siguen sin un abastecimiento adecuado de agua y 2,600 millones
carecen de saneamiento básico.
El informe de la ONU El agua, una responsabilidad compartida
sugiere no descartar la participación privada y advierte
que los gobiernos sometidos a restricciones presupuestarias
y dotados de reglamentaciones endebles difícilmente
pueden constituir una alternativa para solucionar la
gestión deficiente de los recursos hídricos.
Nosotros defendemos el servicio público en todo
lo relativo al agua, pero no cualquiera, sino uno que debe
mejorar, sacudirse el burocratismo y abrirse a la fiscalización
y participación de las comunidades, dijo el brasileño
Da Costa.
Da Costa presentó en México 20 casos de administración
exitosa del recurso en municipalidades de Brasil, que están
bajo la égida exclusiva de esas autoridades locales,
en algunos casos con directa participación de las comunidades.
En la mayoría de ejemplos, las poblaciones cuentan
con 100 por ciento de suministro de agua y saneamiento.
Uno de los casos más socorridos de Brasil es la meridional
ciudad brasileña de Porto Alegre, donde, bajo un modelo
público con participación de la comunidad, el
agua llega a la mayoría de la población.
Es cierto que hay muchos casos de malos manejos y deficiencia
en el sector público, pero la apuesta es trabajar
sobre esos problemas y revertirlos, no entregarlos a privados,
apuntó Da Costa.
El servicio público del agua no puede ser un
negocio, pues es una necesidad básica y ya quedó
claro que los servicios privados son caros y malos,
añadió.
Según los estudios que Silvano Da Costa afirma haber
realizado sobre costos por metro cúbico de agua, cuando
ésta es manejada privadamente cuesta 50 % más
que en el caso de la administración pública.
Varios otros ejemplos exitosos de manejo estatal fueron revisados
durante un encuentro paralelo al IV Foro Mundial del Agua.
En Argentina, destacaron los esfuerzos que desde enero hacen
ambientalistas y ecologistas de la nororiental provincia de
Santa Fe para que la estatal Aguas Santafesinas opere eficientemente.
El gobierno provincial rescindió hace poco la concesión
de los servicios hídricos a la transnacional francesa
Suez.
En Ghana, la estatal pero independiente Ghana Water Company
trabaja con la septentrional localidad de Savelugu. Entrega
agua a granel a los pobladores y ellos se encargan de la distribución,
la definición de tarifas y el mantenimiento, hecho
que los activistas consideran un modelo a seguir.
También resaltaron el caso de Venezuela, donde varias
comunidades locales, las empresas públicas de agua
y los pobladores trabajan juntos para definir planes, efectuar
mejoras y asignar fondos.
Según André Abreu, de la Fundación Danielle
Miterrand, la gestión privada del agua resultó
tan ineficiente que incluso en Francia, donde las firmas de
ese sector abastecen a 80% de los usuarios, muchas ciudades
empezaron a municipalizar el servicio.
El líder de la Federación de Juntas Vecinales
de la ciudad boliviana de El Alto lamentó que exista
una política general de desprestigio del sector
público en la gestión del agua y que eso
haya derivado en privatizaciones.
Por nuestra experiencia en Bolivia nos damos cuenta
de que la empresa privada no cumple los objetivos y es corrupta,
dijo. No hay ningún modelo de privatización
que esté del lado de los pobres.
Corresponsal de Inter Press Service (IPS)
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