17
de agosto
de 2005
ACTUALIDAD
El largo amino al desarrollo
En los últimos tres años, América Latina ha gozado de una situación económica que
puede calificarse de buena; sin embargo, la condición de pobreza que vive la mayoría de
latinoamericanos sigue siendo la misma..
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| La población infantil es la más vulnerable cuando no tienen las mejores condiciones de vida. |
En años recientes, gracias un arduo proceso
de reforma y apertura, los países de América Latina y el Caribe han empezado a lograr cierta estabilidad macroeconómica, baja inflación y crecimiento. Por desgracia, para un elevado número de latinoamericanos sucede justo lo contrario, puesto que no han logrado mejorar sustancialmente su condición.
Se ha calculado que el ingreso per cápitade la
región apenas si se ha duplicado en los últimos 45 años y los índices de pobreza y desigualdad se han mantenido estancados.
Esta mayoría se refiere a un 70 por ciento de
la población de América Latina y el Caribe (unas 360 millones de personas) cuyo poder adquisitivo es de $300 o menos por mes, es decir, un dólar o menos al día. Aunque no todos están dentro de los tradicionales parámetros de la pobreza se trata de un amplio sector de la población que carece de acceso adecuado a oportunidades
económicas y a servicios básicos, como salud, agua, derechos humanos, equidad de
género, educación, vivienda y cultura.
Sobre el tema del desarrollo económico es importante aclarar que éste se hace para la gente, para los ciudadanos. Si los beneficios del crecimiento económico no llegan a la mayoría de ellos, aunque sea a largo plazo, no se puede hablar de dicho desarrollo porque no existe. El desarrollo es una combinación de buenas políticas, tanto públicas como privadas. Es necesario volver la mirada a la base de la pirámide: a la inmensa mayoría
de los latinoamericanos.
Muchos y muy valiosos esfuerzosse han hecho en el pasado para solucionar estos problemas, pero a menudo se han dispersado sus resultados: debido a lo anterior, constantemente se genera una amplia discusión sobre su efectividad en el seno de todas las entidades que quieren contribuir a su solución. Como beneficiarios de esos esfuerzos estratégicos se suele escoger a sectores críticos de la sociedad; el foco o punto de atención recae sobre aquellos que son “cuellos de botella” para el progreso en la región
Como todo esto implica inversión de fondos, quienes diseñan los planes de acción han aprendido que si tratan de hacer un poco de todo se dispersan los recursos y se diluye la rendición de cuentas, a tal punto que se pierde la capacidad de marcar una diferencia.
Si probablemente hoy se cuenta con más y mejores recursos públicos, privados, científicos, intelectuales, financieros, etc. para atacar la mayor parte de los problemas de las poblaciones pobres del mundo: entonces ¿qué hace falta? Probablemente voluntad, mayor conocimiento, organización entre los diversos sectores sociales, decisión y acción orientados a logra un desarrollo sostenible.
Rol de las empresas
Una buena cantidad de compañías multinacionales o locales ha comenzado a poner en práctica políticas que funcionan en beneficio de su fuerza laboral y del entorno en el que operan. Se trata de un fenómeno cada vez más actual en El Salvador y en toda América Latina: la Responsabilidad Social Empresarial. Finalmente, la empresa privada reconoce que su éxito, a largo plazo, dependerá de la forma en que cumpla sus compromisos con el desarrollo sostenible en la sociedad.
Como un mecanismo para promocionar dichas prácticas empresariales sostenibles entre sus consumidores, en el último quinquenio las empresas privadas también han comenzado
a elaborar y promocionar, por todos los medios, sus informes de responsabilidad social empresarial. Cada vez son más las empresas que se han ajustado a esta tendencia, publicando temas relacionados con la sostenibilidad de sus prácticas empresariales. Siguiendo el ejemplo de las iniciativas de compañías extranjeras, las empresas socialmente responsables que operan en nuestro país han compilado informes sobre la sostenibilidad de sus actividades, incorporando informes anuales sobre
sus prácticas medioambientales y sociales.
En estos reportes de sostenibilidad ofrecen un panorama de su compromiso con estrategias sólidas de gestión social y protección del medio ambiente. Muchas veces también se incluye un resumen de los esfuerzos que realizan para minimizar su propia “huella” empresarial, es decir, el impacto ambiental que causan en sus comunidades vecinas.
Afortunadamente día a día aparecen nuevos proyectos en conjunto entre los integrantes de las comunidades, la empresa privada, organismos internacionales y gobiernos locales de varias municipalidades. Estas alianzas se realizan con el objetivo de beneficiar a cientos de familias que viven en condiciones de pobreza, brindándoles oportunidades e instrumentos para que puedan aprovechar sus activos y mejorar su calidad de vida.
El caso de Amanco
Tres ejemplos de algunas de las formas creativas que Amanco ha aplicado como estrategias de Responsabilidad Social Empresarial son campañas para sensibilizar a los habitantes de una comunidad acerca de la necesidad de hacer uso eficiente del agua, saneamiento, publicaciones especializadas con artículos periodísticos que proponen alternativas innovadoras para la gestión adecuada del recurso hídrico y apertura para escuchar a comunidades vecinas, empleados, clientes y proveedores. A simple vista parecen tres acciones fáciles de decir, pero no de llevar a la práctica; a la larga, todas estas tareas se suman, se conectan y se refuerzan. No en vano se afirma que invertir en agua es invertir en salud: un dólar gastado en agua ahorra cuatro dólares que tendrían que gastarse en salud.
Su trabajo se basa en una interesante filosofía de “Triple resultado”: Rentabilidad, Responsabilidad Social y Medio Ambiental. Debido a lo anterior han asumido un compromiso con las necesidades de agua y saneamiento en el país, trabajando en la conducción de fluido con una visión definida: mejorar la calidad de vida de los salvadoreños.
Por tal motivo también implementaron el proyecto “Agua para todos”, en donde el propósito
es brindar una alternativa autosustentable, que permita a las comunidades construir sus propios sistemas de abastecimiento de agua potable y disposición de aguas servidas; todo esto a través de un trabajo en conjunto con los integrantes de la comunidad, Care Internacional y los gobiernos locales de varias municipalidades.
Recientemente fue dado a conocer el cuarto “Reporte de sostenibilidad 2004-2005 a paso firme”, en el que se hace referencia a que uno de sus principales resultados obtenidos en estos últimos años ha sido la incorporación de los temas sociales y ambientales a la gestión cotidiana de la empresa; es decir se ha logrado que los mismos se discutan con la misma naturalidad y seriedad con que se analizan los asuntos financieros y logísticos.
De ahí parten las palabras del ingeniero José Roshardt, gerente de Amanco El Salvador, cuando afirma: “Definitivamente no pueden existir empresas exitosas en sociedades fracasadas, en tal sentido creemos que, desde nuestra labor y en conjunto con otras instituciones, podemos colaborar con el desarrollo del país, ayudando a solucionar la problemática del acceso al agua potable y así contribuir a saciar su sed de progreso y desarrollo”.
Un informe sobre sostenibilidad bien desarrollado aporta ejemplos concretos de los pasos que se han dado hacia la reducción del impacto medioambiental de la empresa, a la vez que señala que todavía falta mucho trabajo por hacer en su camino hacia la adopción de prácticas que sean verdaderamente sostenibles.
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