17 de Septiembre de 2006
ACTUALIDAD
BUCEADORES DEL RESCATE
Un grupo de agentes de la Unidad del Mantenimiento del Orden (UMO), de la Policía Nacional Civil, se han preparado como buzos profesionales, para así estar listos a la hora de realizar rescates subacuáticos o combatir a los criminales.
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| Los buzos de la UMO pueden bajar a más de 30 metros de profundidad. |
Ríos, lagos o mar abierto, no importa dónde esté la
emergencia, los miembros de la Unidad del Mantenimientodel Orden dejan de lado el entrenamiento para controlar la muchedumbre, y se alistan para sumergirse en el agua para realizar las tareas de rescate.
Sus uniformes negros son quitados del cuerpo lo más rápido posible hasta quedar en ropa interior.
Luego se colocan el traje isotérmico ceñido a sus cuerpos delgados, así como las aletas para impulsarse como si fueran peces, y el cinturón con plomo que les ayuda para la inmersión.
Con mucha destreza ponen sobre sus espaldas los
tanques de oxígeno de 37 libras; a veces son ayudados por sus compañeros. Ya con todo el equipo en sus cuerpos se lanzan sobre las aguas oscuras, rompen la superficie acuosa dispuestos a sumergirse a más de 30 metros de profundidad.
poco de aire por las mangueras del equipo, y las burbujas delatan su ubicación, mientras uno a uno se
pierden de los ojos curiosos.
Son diez los integrantes del grupo anfibio de la policía, quienes desde hace un año se han preparado en diferentes técnicas del buceo, desde el curso de aguas abiertas, que es el básico, hasta los más complicados como bucear con aire enriquecido con nitrox. Éste se refiere al uso de una mezcla de gases, con un porcentaje mayor de oxígeno y uno menor de nitrógeno para mantenerse más tiempo dentro del agua.
Por ejemplo: si un buzo con un tanque normal de oxígeno se mantiene una hora dentro del agua, con el de aire enriquecido con nitrox puede estar sumergido aproximadamente
tres horas o más.
También han sido preparados con el curso de buceo de avanzada, con el que pueden laborar en la noche, en aguas profundas, realizar navegación con brújula, búsqueda y recuperación, así como flotabilidad bajo el agua. Capacitaciones que les permiten reaccionar con rapidez y eficiencia en un rescate. “Están bien capacitados. Ya hemos hecho inmersiones profundas de 100 pies (un poco más de 30 metros) bajo el agua, buceo nocturno y con mezcla de hasta 40 por ciento de oxígeno”, menciona Javier Eduardo Mena, instructor de Oceánica, empresa que está entrenando a los miembros de la UMO.
La capacitación que han recibido estos buzos no ha sido algo informal, ya que el profesor tiene 18 años de experiencia y tiene la categoría de instructor “Padi”, que traducido del inglés significa Asociación Profesional de Instructores de Buceo, lo que significa que los nadadores de la policía han recibido clases según el método de enseñanza Padi; incluso ya fueron otorgadas desde California las licencias de buzos Padi.
De hecho, esa preparación les ha permitido participar en las pasadas vacaciones de Semana Santa y agosto en las tareas de seguridad y emergencia.
De esta forma, cuando la UMO no está conteniendo a la muchedumbre, los miembros
del grupo de buzos llegan a las riberas de los lagos de Ilopango o Coatepeque para los entrenamiento subacuáticos o viajan a cualquier lugar del país para tareas de resca
HISTORIA DEL BUCEO
En la antigüedad, las primeras noticias que se tienen de la práctica de la inmersión son
del año 168 antes de Cristo, cuando se utilizaron buzos para recuperar el tesoro que Perseo, último rey de Macedonia. En los “Problemas” de Aristóteles se mencionan dos tipos de aparatos de inmersión, la “lebeta”, y el otro instrumento es un tubo respirador.
En el Renacimiento, Leonardo da Vinci diseñó un par de aparatos de buceo, y un casco completo con antiparras y un tubo respiratorio en una especie de capuchón con púas, que hacían de defensa natural contra posibles depredadores.
A partir de mediados del siglo XVIII comienzan a sucederse los descubrimientos e inventos que permitirían a los buceadores sumergirse a una mayor profundidad y por más tiempo.
Es en este período que ganan aceptación las campanas de buzo, como la “Patache”,
de Jean Barrié (1640), o la de Halley (1690), que recibía suministro de aire
desde la superficie.
La posterior evolución de la campana se debe a Augustus Siebe (a quien algunos nombran el “Padre del Buceo Moderno”), que reduciría su tamaño hasta convertirla en un casco que recibía aire de una bomba desde la superficie. El mismo Siebe, en 1837, le añadiría un traje impermeable que dejaba “en seco” el cuerpo del buzo, y a la que llamó escafandra. Así nació el equipo de buzo clásico.
En la década de los años 30 se crean las aletas o patas de rana (1935), el tubo respirador
(1938) y la máscara que abarca ojos y nariz, patentada en 1938.
En 1943, el equipo formado por el teniente de navío francés Jacques-Yves Cousteau, el ingeniero Emile Gagnan, y el deportista Frédéric Dumas probarían en aguas de la Costa Azul un aparato que habría de convertirse en aquel con el que tantas generaciones habían soñado.
Se trataba de la escafandra autónoma, cuyo elemento fundamental era un regulador que suministraba al buceador aire a presión ambiente, que se encontraba comprimido a gran presión en una botella. Este sistema daba la oportunidad de bajar a unas superficies nunca imaginadas por el hombre y con un sistema de respiración bastante aceptable.
En realidad la escafandra es sólo una parte del invento, pues Cousteau utilizaba una máscara que cubría ojos y nariz, unas aletas de goma, y compensaba la flotabilidad
natural del cuerpo humano con un cinturón con pastillas de plomo. (Fuente: www.diving-zone.com/esp/historia.html)
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1. Cinturon con pesas:
a este cinturón se le agregandiferentes pesas de plomo, para que los buzos puedan sumegirse
con facilidad.
2. Reciclador de aire:
llamado en inglés “Rebreather” es utilizado para reciclar el oxígeno de los tanques por medio de un filtro, lo que permite que el buzo se mantenga hasta por seis horas bajo el agua.
3. Propulsores:
es como un torpedo del que se apoya el buzo para impulsarse con mayor velocidad.
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4. Aletas:
Se colocan en los pies y sirven para que el
buzo se desplace con mayor facilidad en el agua.
5. Traje isotérmico:
Esta prenda mantiene la temperatura del cuerpo y protege de rozaduras y picaduras. |
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