13 de agosto de 2006

Libros
Cómo volverse un maquiavélico

Ser rico y exitoso no es algo que se logra haciendo el bien. Entre más malo, más poderoso, ése es el corolario que plantea Stanley Bing en su reciente libro “¿Qué haría Maquiavelo?”.

Morena Rivera
Hablemos


Ficha técnica
Libro: “¿Qué haría Maquiavelo?”
Autor: Stanley Bing
Precio: $15.30
De venta en: Librerías La Ceiba

Sobre el autor

Stanley Bing es columnista de la revista Fortune. Cuando no está escribiendo comentarios sobre el mundo empresarial, trabaja para un enorme conglomerado multinacional. Su libro de próxima publicación será “Throwing de elephant: Zen and the art of managing up”.

En este mundo malévolo, ruin e injusto el bien no suele ser recompensando. Porque ése no ha sido precisamente el camino que han seguido los hombres más poderosos y exitosos del mundo.

Tampoco son los más guapos, inteligentes o simpáticos. Simplemente han seguido la teoría del maestro italiano Nicolás Maquiavelo, que por años ha resonado en nuestros oídos sin que podamos entender con claridad de qué se trata.

“El fin justifica los medios”, no importa que para eso ensucie el trabajo de los demás, que vaya por el mundo destruyendo a los débiles o a los más inteligentes que usted.

Ni siquiera que hagas temblar a tus subalternos o que seas capaz de despedir a tu propia madre.

Las emociones, los golpes de conciencia, el temor y los escrúpulos fueron hechos para los débiles.

Para aquellos que se conforman con abordar el bus o un vehículo de segundo uso cada mañana que van al trabajo, o para quienes esperan con ansias el salario de cada quincena.
No, ni siquiera lo piense.

Los individuos que están en la cumbre no llegaron allí peldaño a peldaño mientras mostraban su inteligencia, ni siquiera porque sorprendían a sus superiores con sus brillantes ideas.

Stanley Bing señala que hay cuatro cosas que los hombres de éxito o que miran a los demás desde una distancia de varios kilómetros deben tomar en cuenta en la vida: agresión, miedo, usted mismo (la porción mayor) y un par de amigotes con quienes jugar el golf.

Los verdaderos líderes, convence Bing, gritan a los demás, toman represalias, patean traseros y le joden a los empleados sus fines de semana. “Y de vez en cuando les gusta aceptar una verdadera lamida de culo”, agrega el columnista de la revista Fortune.

Los verdaderos hombres de negocios encuentran maneras de torturar a una persona, los privan de sueño, los mantienen en la incertidumbre y hacen que se planteen cuestiones como: quién será mi nuevo jefe o que haré si eliminan mi puesto.

Y muchas veces son expertos en alternar ternura y crueldad hasta que los demás no sepan dónde van ni de dónde vienen. Lo amo, ahora largo de aquí. Ellos no conocen la gentileza, pues su misión es tomar el futuro por el cuello y tener un espacio mayor en la oficina.

Afirmaciones como ésas lo sorprenderán en “¿Qué haría Maquiavelo?”, un libro no apto para cualquiera, dice Bing. Al menos para los que la maldad, el descaro y la indecencia aún los hace darse golpes de pecho.

Pero los magnates y los poderosos son así, y Bing expone sus ejemplos a lo largo del texto. Kenneth Starr, Bill Gates, Donald Trump y Richard Nixon, sólo algunos casos de esos hombres que le han tomado la palabra a Maquiavelo. Usted decide.

 

 


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