13 de agosto de 2006

TURISMO
Niágara Majestuosa caída de agua

Ubicadas en la frontera Estados Unidos-Canadá, con su impetuoso descenso y sus majestuosas vistas, las cataratas del Niágara atraen cada año a miles de turistas, ansiosos por conocer las más famosas caídas de agua del mundo.

Texto y fotos: Morena Rivera
Hablemos


Consideradas una de las maravillas del mundo natural, atractivo turístico número uno de Canadá. Un mar de gente las contempla cada día, sorprendidos con el estruendo de ese torrente: más de seis millones de pies cúbicos de agua por minuto.

Entre dos lagos
El río Niágara, de 56 kilómetros de largo, que va del lago Erie al lago Ontario es el que crea las cataratas al pasar de un lago a otro. Cada año este atractivo es visitado por 10 millones de turistas.
En invierno y otoño, el agua de las cataratas permanece congelada, mientras que en verano y primavera estos saltos dejan caer seis millones de pies cúbicos de agua por minuto.
La palabra Niágara es de origen indígena, y su significado es “estrecho” o “trueno de agua”. Desde que fueron descubiertas por los colonizadores europeos se convirtieron en una de las cataratas más famosas del mundo.
Se cree que el origen de estos saltos de agua se debió a una glaciación hace 10,000 años. Un enorme glaciar avanzó sobre el área oriental de Canadá moliendo rocas y suelo, hasta formar los Grandes Lagos de Norteamérica y el río Niágara.

Situadas al sur de Ontario, a un poco más de una hora de Toronto, son de los puntos imperdibles de turistas nacionales y foráneos que viajan por Canadá.

Hay allí vistas y sensaciones impresionantes, sobre todo en primavera y verano. La plenitud del río Niágara, con su resplandor color de cielo, es el primero que da la bienvenida a quienes buscan con ansias descubrir las famosas caídas de agua.

Después viene el ruido incesante que casi hace temblar la tierra. Y ¡por fin!, el afluente del río Niágara, que va del lago Erie al lago Ontario, desbordándose en un salto en forma de U, de 52 metros de altura, conocida como catarata herradura, o horseshoe en inglés.

Más adelante, del lado estadounidense, se hallan las cataratas conocidas como “velo de novia”, que aunque de menor altura (32 metros) no dejan de cautivar a los visitantes. Todos buscan el punto de donde pueden lograr la mejor vista, incluso donde la fuerza del agua alcance a salpicarles el rostro.

En barco y en helicóptero

Aunque las cataratas del Niágara son compartidas por Nueva York, Estados Unidos, y Ontario, Canadá, es del lado canadiense donde se logran los mejores paisajes.

Desde allí la panorámica se ve ve salpicada con enormes colinas, en donde se han establecido elevados hoteles y casinos con sus atractivos turísticos. En las calles de la ciudad también desfilan museos, negocios de regalos, salas de juegos electrónicas, restaurantes y clubes nocturnos.

Del lado canadiense se pueden visitar parques con hermosos jardines, desde donde se pueden tener bellas vistas hacia las caídas de agua. Y durante las noches de verano, luces artificiales iluminan las dos riberas del río Niágara.

En esta misma época, durante las tardes, un arco iris suele dibujarse desde el cielo hasta chocar en la superficie de la cuenca. Mientras eso sucede, los turistas, ataviados con trajes inpermeables, surcan las aguas y sobrepasan el centro de las cataratas a bordo de enormes barcos.

Empresas como Niágara Helicopters ofrecen vuelos sobre la zona. Éste recorrido lleva a los viajeros sobre las cascadas y a observar diferentes sitios llamativos como los campos de golf, los viñedos y el puente Arco Iris o Rainbow Bridge, que se extiende a lo ancho del río.

 


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