12 de marzo de 2006

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La recuperación del terreno
El Boquerón, que personas inescrupulosas se habían adueñado y hasta escriturado, es un logro muy importante y aplaudido, pues se demuestra con hechos el interés por recuperar nuestros recursos naturales; pero más importante y aplaudido será cuando se recuperen las tierras de las riberas de los ríos.

Tierras que por ley pertenecen al Estado, y que eran donde hasta hace algunos años sobrevivían los bosques de galería, zonas arbóreas que daban refugio a mucha fauna, y que evitaban la erosión de los terrenos, los deslaves, las inundaciones y que evitaban que los ríos se secaran en verano.

En la actualidad, esas tierras han sido tomadas por personas inescrupulosas, carentes de conciencia ecológica. Talaron la masa boscosa que en ellas había y la explotan a su propia conveniencia, incluyendo el río, sin importarles nada las graves consecuencias que ese daño ecológico causa a todo el país y su población.
Henry alberto Rodríguez
phsacjb@hotmail.com

Origen de la familia Guirola

He leído su artículo sobre la familia Guirola, edición del 5 de septiembre de 2004 (titulado “Una familia con un gran legado”).
Yo soy descendiente de esta familia y vivo en Guatemala. Me gustaría saber si ustedes tienen información de cómo llegó el señor Rafael María Guirola y Figueroa a Centro América. Y si fuera posible contactarme con la familia en El Salvador.
María Antonieta Guirola de Sedano
csedano@intelnet.net.gt



Catedral de Santa Ana

Santa Ana es población pocomame, precolombina. Poblada a mediados del siglo XV por pipiles. Su nombre antiguo fue Sihuatepeque, y estaba situada en el actual valle de Sihuatehuacán. Su nombre significa “Lugar de muchas mujeres”, aunque algunos la traducen como “Lugar de la sacerdotisa” o “Lugar
de la diosa de piedra”.


Foto MAURICIO CHÁVEZ V.

 



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