11 de junio de 2006

TERTULIA
Invitaciones



Hablemos



 

Bailes populares
El Ballet Folclórico Nacional, en su 29º aniversario, presentará la obra “Esta es mi patria”, en la que se busca expresar el sentir del pueblo salvadoreño en su quehacer cotidiano y a su vez la nostalgia de aquellos que viven en un país lejano; esas vivencias queridas e inolvidables de su patria, sus mujeres, sus fiestas y su alegría de ser salvadoreño.

El ballet exhibirá 18 danzas, entre estas “El aporreo de arroz”, “Los tecomates”, “Las mujeres guanacas”, “El casamiento indígena en Izalco”, “La molienda”, “Los personajes mitológicos” y “Un día en el cafetal”.

Para ver la obra

Día: miércoles 14
Hora: 2:00 y 7:00 p. m.
Lugar: Teatro Presidente, San Salvador.
Precios: estudiantes $1.71 y público general $2.86

Conferencia sobre tatuajes
María Victoria Véliz impartirá la conferencia titulada “Cuerpos tatuados en Centroamérica”, el miércoles 14, a las 6:30 p. m., con la colaboración de Hivos en el Centro Cultural de España, ubicado en la colonia San Benito, calle La Reforma # 166, San Salvador.
Curso sobre telescopios
La Asociación Salvadoreña de Astronomía (Astro) invita al curso sobre telescopios que se imparte los sábados 10, 17 y 24, de 2:30 a 4:30 p. m. en el Museo de Ciencias Stephen Hawking, Calle La Reforma Nº 179, colonia San Benito, frente a embajada de España. El valor es de $15.

Mayor información en el teléfono
2223-3027 o en el correo
secretaria@astro.org.sv.

Presentación de libro
“La otra mirada” es el nuevo libro de Héctor Ismael Sermeño, obra que será presentada el jueves 15, a las 6:30 p. m. en el Centro Cultural de España, con la colaboración de la Fundación Alkimia, Alkimia libros, Fundacine y Los tacos de Paco.


Erlinda

Yeral Mondragón

Erlinda,
eres un ángel que no conoció las nubes,
que conoció los cielos,
pero jamás la lluvia,
que le tuvo miedo al rayo de sol
que la cubre, que prefirió la noche
que el despertar del día.
Un querubín que se hizo inocente
ante el mal, una profecía que se dijo
y no se cumplió,
una pequeña frase que luchó
por ser mortal, un cuento de hadas
que jamás terminó.
Un fragmento que se desprendió
de los astros y cuando
supo que alguien de lejos
la miró tuvo miedo y buscó refugio
sin dejar rastros, corrió y corrió
hasta que el viento la ocultó.
Erlinda,
siete letras que desean ser los días,
pero no quiero junto a ella las semanas,
ser el tiempo, sin minutos,
ni horas tardías, ser la brisa,
pero sin sus frescas mañanas.
Ella, la que no responde
a los brazos que aman,
la que siempre teme,
la que no se enamora.
Erlinda, la de la mirada eterna,
la bella que llaman,
la que nació inocente,
la niña, la mujer, la señora.
La mujer frágil,
tierna y soñadora, la misma,
la que se pierde
en el rastro puro de su historia.
Ella, la que creció con luz,
belleza y carisma, la que siempre,
siempre estará en mi memoria.


 


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