|
TIERRAMÉRICA
6
de agosto de
2005
Playas
del Caribe y
ecosistemas marinos en riesgo
Necesarias leyes más drásticas que protejan
a las playas para evitar el proceso de degradación.
Hay un desequilibrio entre inversión turística
y los programas nacionales sobre turismo sustentable.
 |
|
Foto
Proceso
|
El geógrafo José
Luis Juanes Martí, del Instituto de Oceanología
de Cuba, instó a enfrentar con mucha seriedad
y urgencia el deterioro ambiental de las playas caribeñas.
La imagen de arenas paradisíacas, que desde hace más
de dos décadas sirvió de sustento a varios países
del área, podría desaparecer por el impacto
de los cada vez más frecuentes huracanes y la sobreelevación
del nivel mar, pero también como resultado de la actividad
humana.
Rocas en lugar de arena, árboles caídos, construcciones
destruidas y penetración del mar tierra adentro, son
los síntomas más visibles de la erosión
que amenaza tanto a playas de México y Colombia como
a las pequeñas islas del Caribe.
Tierramérica dialogó con Juanes, co-autor del
informe regional Diagnóstico de los procesos
de erosión en las playas arenosas del Caribe
(2003), en la sede de la institución donde trabaja
desde 1979, en La Habana, Cuba.
Tierramérica: La erosión de las playas caribeñas
va desde un metro hasta nueve metros por año. ¿Cómo
se explica esto?
José Luis Juanes Martí: Las olas atacan la playa,
ponen en suspensión la arena y generan corrientes que
la transportan muy lejos de la costa. Con oleaje moderado,
los organismos marinos mueren y sus restos calcáreos
se convierten en arena nueva que introducen en la playa.
Hay un desequilibrio entre esa producción y la cantidad
que se pierde durante una tormenta. Vemos superficies rocosas
donde siempre existió solamente arena, escarpes (escalones)
en las playas, árboles caídos y edificaciones
destruidas. El mar penetra cada vez más la tierra.
¿Qué papel juegan las construcciones
sobre la duna?
Las dunas acumulan arena en un momento y aportan en
otro. Si construimos sobre la duna eliminamos esa parte de
la playa. Al encontrarse la arena más cerca del mar
de lo que debería, la ola la arrastra más lejos
y la lleva a una profundidad de la cual no regresa. La construcción
no trae ni quita arena, pero acelera la erosión.
¿La erosión de una playa puede tener
otro impacto aparte de la pérdida del valor paisajístico,
recreativo y económico?
Las playas forman parte de un sistema costero muy diverso,
donde todo interactúa. La erosión en una playa
puede generar acumulaciones de arena en la pendiente submarina
y afectar al arrecife con toda su riqueza. Una gran acumulación
de arena sobre un arrecife provoca su muerte.
Pero se sigue construyendo sobre la arena.
La mayoría de las legislaciones del mundo establecen
una distancia fija para construir. No tienen en cuenta los
procesos naturales ni las diferencias entre las costas. En
algunos países se establecen 100 metros desde el lugar
de máxima penetración del mar, pero en otros
puede ser de apenas 10.
¿El problema es especialmente preocupante
en las pequeñas islas?
En la zona continental del Caribe hay magníficas
playas. Está Cancún, por ejemplo, pero México
no vive sólo de ese turismo. Tiene otros recursos naturales,
como agua, minerales y petróleo. En las pequeñas
islas, las playas son el principal recurso natural y económico,
y debería prestárseles más atención.
Sin embargo, no es así. Muchos países carecen
de una verdadera estrategia para un turismo sostenible.
¿Cuál sería la mejor opción
para recuperar las playas caribeñas?
Las medidas para enfrentar la erosión no siempre
se ejecutan con rigor científico: se copian soluciones
tradicionales como la construcción de espigones,
exitosas en zonas continentales, pero no siempre idóneas
en nuestras condiciones. A veces responden a intereses de
propietarios aislados y no a un programa ambiental.
Entre las alternativas más usadas está la alimentación
artificial, devolviendo a la playa en breve tiempo la arena
que perdió durante años. Pero antes hay que
realizar un estudio para ubicar el lugar apropiado para la
extracción, muchas veces el mismo banco que se formó
con la arena perdida.
¿Cuáles son las perspectivas para el
Caribe?
Si las playas del Caribe no son protegidas y caen en
un proceso de degradación y, por el contrario, las
de Estados Unidos son recuperadas y mantenidas, enfrentaremos
un desvío del turismo que llega a nuestros países
y que es, mayoritariamente, norteamericano.
La competencia es muy fuerte. Los turistas vienen acá
porque tenemos buenas playas, un clima excelente y unas condiciones
ambientales de primera. Pero si no sabemos proteger todo esto,
perdemos.Corresponsal de Inter Press Service (IPS)
|