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TIERRAMÉRICA
2
de julio de
2005
Un nuevo hogar para la ballena azul
Está en ciernes una nueva área protegida para
el mamífero más grande del mundo en el sur de
Chile. Apoyan la iniciativa dos multimillonarios con inversiones
en la zona.
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La
ballena azul, la más grande de todas.
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El golfo de Corcovado, que alberga
en el sur de Chile por casi cinco meses al año a cientos
de ballenas azules que buscan alimento, está en vía
de convertirse en área marina y costera protegida.
La ballena azul es el animal más grande del mundo (puede
superar los 30 metros de longitud) y aún se considera
en peligro de extinción, ya que la industria ballenera
redujo su población a tres por ciento en el hemisferio
sur.
Los cetáceos de esta especie comenzaron a ser observados
en 1999 por un grupo de científicos en el mar adyacente
a la isla de Chiloé y el golfo de Corcovado, entre
la X y a XI región del país, mil kilómetros
al sur de la capital de Chile.
Según las investigaciones más recientes, estos
gigantescos mamíferos arriban junto a sus crías
a la zona en febrero para alimentarse de krill, y abandonan
las costas chilenas entre junio y julio.
Este descubrimiento contradice los tradicionales postulados
científicos que señalan que la ballena azul
(balaenoptera musculus) migra en verano hacia los polos para
alimentarse y en invierno hacia los trópicos para dar
a luz a sus crías y reproducirse.
Considerando la importancia mundial del hallazgo, la Comisión
Regional del Medio Ambiente (Corema) de la X región
de Los Lagos, la Universidad Austral de Chile y el Centro
Ballena Azul (CBA) elaboraron en 2003 una propuesta técnica
para convertir el sector en Área Marítima y
Costera Protegida de Múltiple Usos (AMCP- MU), categoría
distinta de un santuario natural.
Optamos por una categoría más amplia,
de manejo integral de ecosistemas, que se deriva del Protocolo
de la Comisión Permanente del Pacífico Sur (creada
en 1952 por Perú, Ecuador, Colombia y Chile),
explicó a Tierramérica Rodrigo Hucke-Gaete,
investigador del CBA.
Se puede declarar una gran área marina y costera
protegida, combinando la protección del ecosistema
y las actividades productivas que allí se realizan,
añadió.
En 2004 y 2005 se llevó a cabo una serie de talleres
de socialización para dar a conocer públicamente
la propuesta, con la participación de representantes
del gobierno central, autoridades locales, empresarios salmoneros
y turísticos, además de la comunidad.
La iniciativa es apoyada por todos los sectores, inclusive
por los dos multimillonarios que poseen terrenos aledaños
al golfo de Corcovado: el empresario ecologista norteamericano
Douglas Tompkins y el ex candidato a la presidencia chilena
por la oposición derechista, Sebastián Piñera.
Una vez perfeccionada la propuesta se presentó a la
Comisión Regional de Uso del Borde Costero de la X
región, integrada por autoridades gubernamentales y
representantes de los sectores productivos y turísticos
de la zona, que la aprobó por unanimidad en marzo.
Ahora está en manos de la comisión del mismo
nombre de la XI región. Si la respuesta de esta entidad
también es afirmativa deberá ser estudiado por
los ministerios de Defensa, de Economía y Secretaría
General de la Presidencia, que deben emitir un decreto que
es finalmente firmado por el Presidente de la República.
Chile ya ha declarado tres áreas marítimas y
costeras protegidas de múltiples usos gracias al proyecto
Conservación de la biodiversidad de importancia
mundial a lo largo de la costa chilena, desarrollado
por la gubernamental Comisión Nacional del Medio Ambiente
(Conama) desde 2005.
La Conama postuló este proyecto al Fondo para el Medio
Ambiente Mundial (GEF son sus siglas en inglés) para
apoyar, en una primera etapa (2005-2010) la designación
de tres áreas protegidas y diseñar un completo
sistema de administración.
En estos momentos, nuestro principal objetivo es crear
un marco institucional reglamentario y de gestión nacional
de las áreas marítimas y costeras protegidas,
comentó a Tierramérica el coordinador nacional
de este proyecto, Roberto de Andrade.
Las tres áreas declaradas son Punta Morro-Río
Copiapó, ubicada en la III región de Atacama,
Lafken Mapu Lahual (Mar y Tierra de Alerces),
en la X región de Los Lagos, y Francisco Coloane, en
la XII región de Magallanes.
El proyecto tiene un presupuesto de 11 millones de dólares,
de los cuales 6,1 millones son aportados por el gobierno de
Chile, 3,8 por el GEF y 1,1 por privados.
Rodrigo Hucke-Gaete tiene la esperanza de que a fines de este
año el Golfo de Corcovado alcance esta categoría,
lo que permitiría estudiar el comportamiento de las
ballenas azules en un entorno seguro.
A pesar de que este lugar no integra la lista de 12 sectores
prioritarios identificados por la Conama, de Andrade cree
que su designación como área marítima
y costera protegida va a depender de los estudios complementarios
que se sigan realizando, de la articulación de las
dos regiones y del grado de consenso que alcancen todos los
sectores involucrados.
Corresponsal de Inter Press Service (IPS)
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