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2
de julio de
2005
GALARDONES
Premio a la investigación
El
catedrático de la Universidad de El Salvador, doctor
Marvin José Núñez Rivas, con la asesoría
de tres doctores de la Universidad de La Laguna, descubrieron
sustancias prometedoras para combatir el cáncer, por
lo que él fue reconocido con el Premio Colegio
Oficial de Farmacéuticos de Granada, en España.
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Cuando
Marvin José Núñez Rivas preparaba su
tesis doctoral en España, investigando dos plantas
nativas de El Salvador, aisló de éstas cien
sustancias, de las cuales 26 eran nuevas para la ciencia,
entre las que aisló el diterpeno carnosol, la cual
podría ayudar en el tratamiento de tumores cancerígenos.
Según la tesis doctoral de Núñez, se
evaluó la actividad in vivo del carnosol, el cual reduce
la carcinogénesis inducida en ratones hasta un 73.4%
en 10 semanas de tratamiento, resultado que hace de este compuesto
un potencial agente quimiopreventivo.
El descubrimiento lo hizo con la asesoría de los doctores
de la Universidad de La Laguna, Ángel Gutiérrez
Ravelo, Isabel López Bazzochi e Ignacio Antonio Jiménez
Díaz, con los que aisló más de 100 sustancias
de las plantas Maytenus chiapensis y Crossopetalum uragoga
recolectadas en el Parque Nacional El Imposible,
de Ahuachapán, de las cuales 26 eran nuevas en la bibliografía
química.
Las especies que estudió Núñez en España
son conocidas popularmente en la zona de El Imposible como
arbolito de navidad (Crossopetalum uragoga) y
escobo blanco (Maytenus chiapensis).
Las sustancias de las dos especies investigadas por Núñez
fueron ensayadas frente a actividades antiviral, anticancerígena,
antimicrobial, antiinflamatorio y a nivel agrícola
como insecticida.
Los resultados más prometedores son para el uso
como anticancerígeno y como insecticida, menciona
el doctor Marvin Núñez.
Trayectoria científica
Marvin Núñez estudió licenciatura en
química y farmacia en la Universidad de El Salvador
entre 1992 y 1998; en aquellos laboratorios antiguos y sucios,
que por falta de recursos aún hoy en día no
han sido renovados.
Pero la teoría y las prácticas que ahí
estudió le dieron las bases para culminar su carrera
y luego alcanzar en España el doctorado en Fitoquímica
orgánica, además de recibir el Premio
Colegio Oficial de Farmacéuticos de Granada,
otorgado por la Academia Iberoamericana de Farmacia, con sede
en España.
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La humildad
del doctor Núñez al hablar de este reconocimiento
es tal que en cada momento dice que el premio es parte de
un trabajo en equipo, que no es sólo mérito
individual.
Como sea, Marvin Núñez Rivas es de aquellos
salvadoreños que alcanzan el éxito casi en silencio
hasta que se hace público.
Este profesional de 31 años no tiene la apariencia
de un investigador retraído; al contrario, es jovial,
se viste de manera juvenil y tiene un aura de curiosidad nata.
Es hijo
de un agricultor y una profesora de primaria, y asegura que
desde que estudiaba bachillerato le encantaba la química.
En el colegio me gustaba nombrar los compuestos orgánicos
que se veían en química orgánica,
menciona.
Ya en la universidad continuó con su trayectoria de
buen estudiante hasta lograr la licenciatura en 1998; empero,
mientras le otorgaban la oportunidad de ser instructor III,
en su mente estaba el deseo de hacer algo más; su objetivo
era alcanzar el doctorado en el extranjero y para eso inició
trámites en la embajada española en el país
para obtener una beca.
Al año siguiente debe viajar a Cuba para participar
en un curso de postgrado sobre Resonancia Magnética
Nuclear, y por casualidades de la vida, el profesor del curso,
el doctor español Ángel Gutiérrez Ravelo,
era catedrático de la Universidad de La Laguna, de
Tenerife (España), la institución que Núñez
había escogido para estudiar el doctorado y que debía
enviarle una carta de aceptación para que él
hiciera su tesis doctoral ahí.
Ese mismo año le fue otorgada la beca por la Agencia
Española de Cooperación Internacional (AECI),
y luego por otra beca del Instituto Canario de Investigación
del Cáncer estuvo por cuatro años y medio (desde
1999 a 2004) en la Universidad de La Laguna, donde investigó
las propiedades químicas de dos especies de plantas:
Maytenus chiapensis y Crossopetalum uragoga, de la familia
Celastraceae.
El resultado de estos estudios los dio a conocer a la comunidad
científica a través de congresos internacionales
y publicaciones especializadas.
En 2004 regresa a El Salvador, de nuevo a dar clases. En la
actualidad es profesor universitario II e imparte farmacognosia
y botánica farmacéutica, junto con otros docentes.
Galardón por su trabajo
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En El
Salvador, el doctor Ricardo Silhy, de Laboratorios Suizos,
es académico de número de la Academia Iberoamericana
de Farmacia.
A él llegó una invitación de convocatoria
para participar en la premiación del quehacer farmacéutico
en cinco categorías.
Silhy notificó al licenciado Salvador Castillo Arévalo,
decano de la Facultad de Química y Farmacia de la UES,
y él hizo lo mismo con sus colegas.
Es así como el novel doctor envió su hoja profesional,
en la que destacaba sus estudios, investigaciones, asistencia
a congresos y publicaciones en revistas científicas.
Participaron alrededor de 70 profesionales en cinco
categorías de premios; de éstos sólo
estábamos cuatro latinos, señala con satisfacción
el doctor Núñez, quien es el primer latinoamericano
que gana ese prestigioso reconocimiento farmacéutico,
que le fue otorgado en El Salvador en junio de 2006 por las
autoridades de la Academia Iberoamericana de Farmacia.
Un galardón que confirma una vez más que en
El Salvador hay gente capaz de realizar investigaciones, de
hacer ciencia a pesar de las dificultades económicas,
de infraestructura y de poca tecnología que tiene la
Facultad. Sólo está en el entusiasmo y
en las ganas de hacerlo, menciona con orgullo el doctor
Marvin Núñez.
Consciente de la importancia de lo descubierto, Núñez
sigue investigando junto con un grupo de especialistas en
química de la UES, docentes de la Facultad de Química
y Farmacia, y uno de la Facultad de Ciencias Naturales y Matemáticas.
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Es así
como ahora están estudiando dos especies vegetales
más de la familia Celastraceae, una del bosque El
Imposible llamado popularmente guayarote
(Cassine xylocarpa) y otra del río El Sapo, en Perquín
(Morazán), conocida como cola de pavo (Maytenus
segoviarum) tratando de descubrir en las hojas, cortezas,
raíces y fruto esas sustancias que pueden ayudar a
salvar vidas como posiblemente lo haga el carnosol.
En
el campo de trabajo
La tesis
doctoral del doctor Marvin José Núñez
Rivas fue titulada Metabolitos secundarios bioactivos
aislados de Maytenus chiapensis y Crossopetalum uragoga (Celastraceae),
ambas especies nativas del Parque Nacional El Imposible, de
Ahuachapán.
La familia Celastraceae es conocida comúnmente como
familia agridulce, debido al sabor de sus frutos.
Ésta consta de 88 géneros y 1,300 especies distribuidas
principalmente en climas tropicales y subtropicales, aunque
se encuentran algunos representantes en zonas templadas.
Comparativamente esta familia está mucho mejor representada
en Centroamérica y en las Antillas que en Suramérica,
excepto por el género Maytenus, encontrándose
15 especies en Perú y 15 en Venezuela.
Dentro de las plantas superiores, la familia Celastraceae
fue reconocida por la Administración de Alimentos y
Drogas (FDA por sus siglas en inglés), de Estados Unidos,
como una de las más prometedoras para su estudio, dada
su amplia distribución botánica, naturaleza
química y complejidad de sus metabolitos y fundamentalmente
por las actividades farmacológicas de sus especies.
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