|
30 de enero de 2005

Chamba F. Acosta ha pasado la mitad de su vida tras el lente de una cámara fotográfica y desde su natal Suchitoto ofrece a propios y extraños pedacitos de su tierra en imágenes.

Tania Urías
Fotos:
César Avilés

Tiene tantas cámaras fotográficas como experiencia encima. Asegura que su colección sobrepasa las 150, entre equipos antiguos como las de acordeón hasta aquellas con la más avanzada tecnología digital.

Y es que es un apasionado de la fotografía: ha pasado 20 de sus 45 años capturando imágenes, principalmente arquitectura antigua y rostros.

Tiene una maestría en arte con especialidad en fotografía de una universidad canadiense y además ha sido catedrático de dos universidades estadounidenses y ha trabajado por más de una década con fotografía publicitaria en aquel país.

Ha hecho documentales basados en imágenes sobre El Salvador que han sido vistos en Estados Unidos, Canadá y España.

Conoce sobre la construcción de páginas web y hace unos años también participó en proyectos independientes que surgieron en El Salvador después de los Acuerdos de Paz.

Pese a su experiencia, es parco al hablar y su timidez contrasta con su aire desenfadado y de muchacho rebelde que usa jeans gastados y cabello largo.

Aunque Chamba no fue siempre así, cuando era adolescente estuvo a punto de vestir sotana, pues pasó siete años en el seminario San José de la Montaña, primero en San Salvador y luego en Costa Rica, país donde conoció a un fotógrafo estadounidense que le mostró lo que más tarde se convertiría en una de las más grandes pasiones de Chamba.

Mural del Colegio Beata Imelda, que está siendo restaurado para albergar al Centro de Artes.

Luego de dejar el seminario y abandonar Costa Rica, Chamba emigró primero a Canadá donde vivió diez años y adquirió la ciudadanía y luego a Estados Unidos donde se especializó en el oficio.

Si bien comenzó con estudios de diseño gráfico se retiró al poco tiempo, porque se sintió limitado. “El diseño es un trabajo demasiado lineal, demasiado preconcebido, y además depende de lo que diga el director de arte o de lo que se le ocurra al cliente y no deja espacio para crear lo propio”, dice.

Por eso se inclinó por la fotografía y logró varios éxitos profesionales en el extranjero. Pese a esto hace dos años, Chamba decidió regresar a su natal Suchitoto y desde ahí impulsar varios proyectos artísticos.

Proyectos artísticos

Uno de los proyectos más nuevos de Chamba es la administración de su negocio “Artex Café”, especie de cibercafé y centro cultural desde donde colabora con la revista electrónica Raíces, de origen salvadoreño.

Imágenes de su tierra natal trabajadas en blanco y negro, para darle un toque antiguo. Son parte del trabajo ofrecido por Chamba en las cajas de cerillos.

Otro de sus proyectos más importantes es la promoción de su tierra a través de imágenes que coloca en cajas de fósforos que vende a $0.25.

Son estampas de calles, balcones y puertas antiguas y edificios como la iglesia Santa Lucía y los portales de su pueblo.

Las imágenes, que son trabajadas en blanco y negro, se imprimen en pequeños “stickers” y se pegan en cajas de fósforos para que propios y extraños se lleven consigo un pedacito de Suchitoto donde quiera que vayan.

“Fue una idea que nació a partir de la necesidad de dar a conocer la ciudad de Suchitoto a un precio bajo, porque la gente no siempre puede comprar una foto a tamaño real, pero sí puede pagar 25 centavos de dólar por las cajitas”, cuenta orgulloso.

“Yo quería dar a conocer el pueblo y también mi trabajo. Como no puedo accesar a una galería puedo ofrecer a 25 centavos una cajita de fósforo que refleja la riqueza arquitectónica de Suchitoto y también lo que yo hago”, añade.
Además de este trabajo, Chamba mantiene contactos con artistas canadienses y estadounidenses y junto a ellos ya trabaja en la creación del Centro de Artes para la Paz.

Se trata de un sitio que brindará oportunidad para que jóvenes de cualquier parte del país puedan acceder gratis o a bajo costo a cursos de pintura, escultura o fotografía y para que los noveles artistas puedan exponer sus trabajos.

Chamba quiere aprovechar su experiencia para apoyar a los nuevos valores del arte, convencido de que tanto en su natal Suchitoto como en todos los rincones del país hay salvadoreños con habilidades artísticas que sólo esperan de una oportunidad.

Algunos de sus trabajos

* Producción del CDROM, “El silencio al final del siglo XX”.

* CDROM: Galería Interactiva de Arte, para el programa de maestría en educación del arte. Maryland Institute College of Art, Baltimore. Maryland.

* Exposición multimedia. Conservatorio de música, Peabody. Composición de imágenes animadas y música electrónica. Planetarium de Baltimore.

* Exposición colectiva de Arte “Perspectiva Latina” e instalación de altares de arte sobre el “Día de los muertos”, Ubie Blake Museum y Maryland Institute College of Art, Maryland.

* 1994, Exposición Internacional de Fotografía. Guernica, España.

Una valiosa iniciativa
El Centro Arte para la Paz, que se inauguró en Suchitoto el 16 de enero pasado, para conmemorar la firma de los Acuerdos de Paz, es un espacio para la educación alternativa con la participación de la comunidad.

“Tiene como objetivo principal la promoción de la cultura de paz a través de las artes, la creatividad, la imaginación y el intercambio cultural nacional e internacional”, dicen los organizadores.

Está ubicado en la ciudad de Suchitoto, a 40 kilómetros de San Salvador, bajo los techos y muros de adobe del edificio que albergó al colegio Beata Imelda y al convento de las hermanas Dominicas de la Anunciata desde 1917 hasta inicios de los años 80 cuando fue abandonado a raíz del conflicto armado.

El sitio, por demás histórico, ha sido dado en comodato por las hermanas dominicas a la fundación Artex para que ahí sea desarrollado —a corto plazo— el funcionamiento del centro.

Por ahora, la casa está en proceso de reconstrucción, aunque ya funciona el taller de fotografía y el de pintura.
“La idea es reconstruir la casa del todo y convertirla en un sitio de intercambio nacional e internacional”, dice Chamba Acosta, uno de los promotores de la idea.

En el lugar se piensa realizar talleres de arte, filosofía para la paz y desarrollo comunitario. Además también funcionará un museo de arte, una biblioteca, una sala de lectura y un auditorio para la presentación de actos culturales.

Artistas jóvenes o con pocas oportunidades para mostrar sus trabajos pueden abocarse al Centro de Artes para la Paz para exponer sus trabajos. Mayor información en los teléfonos 335-1440 y 335-1117 en Suchitoto.
Hoja de vida
- Instructor de cultura digital Departamento EMAC (Electronic Media and Culture), Maryland Institute College of Art. Baltimore, Maryland, Estados Unidos.
- Instructor de multimedia y asistente del Departamento de Maestría de Arte Digital. Maryland Institute College of Art. Baltimore, Maryland, EE.UU.
- Instructor visual. Center for native Health. Programa de la universidad John Hopkins. Gila River Reservation. Arizona USA.
- Fotógrafo reportero para Jornada Spanish Newspaper. Toronto, Canadá, y Nueva Imagen. Photo Agency, El Salvador.
- Fotógrafo para Imágenes Libres, El Salvador.
- Fotógrafo para Panorama Internacional, revista italiana, El Salvador.
- Instructor de fotografía. Davenporth-Perth Neigborhood Center. Programa para jóvenes. Toronto, Canadá.

 

 


1995 - 2005. El Diario de Hoy
Derechos Reservados. Prohibida su reproducción total o parcial sin autorización escrita de su titular.

elsalvador.com