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27
de marzo de 2005
Distraerse
con las nativas
Los felicito sobre el reportaje sobre los que venidos de fuera
de El Salvador reparten altruismo y amor en esta tierra. La
nota discordante me pareció la dio todo un doctor
en Historia de la UES, quien pone en primer plano un
pensamiento colonialista, cuando expresa que entre sus intereses
en estar en el país es dejarse distraer
por las salvadoreñas, a las que creía
feas en su imaginario de ultramar.
Me pareció incorrecto el trato a la mujeres dado por
el profesor Mauricio Russo. Nos recuerda al concepto de mercancía
que está en boga sobre la mujer como objeto de
distracción. ¿Habrá traído
de Europa espejitos y pulseritas de cuero para dar a las nativas?
Sobre el resto de entrevistados, felicitaciones por sus conceptos
hacia la calidad de nuestras gente salvadoreña.
Maria Antonia del Cid
mariaantoniadelcid@yahoo.es
Extranjeros en El Salvador
Me alegra mucho de la gente que llega a El Salvador y triunfa.
Me gustó mucho la historia del español, que
llegó y logró salir adelante para él
y su familia.
Yo sé que vivir en El Salvador es un privilegio, porque
uno tiende a ser del mismo modo de pensar de la gente; lo
único malo es que no se encuentra trabajo, y la gente
sólo lo quiere explotar a uno. Yo por eso tuve que
moverme a este país (Estados Unidos) porque me gradué
en el ITI y luego quise encontrar trabajo, pero en algunos
talleres me daban trabajo pagándome cinco dólares
a la semana como aprendiz; eso no me alcanzaba ni para pagar
la comida, mucho menos para el transporte.
Ahora estoy aquí y mi sueldo no supera el mínimo
de este país, pero me alcanza para sobrevivir y para
ayudar un poco a mi familia, y estoy estudiando y tratando
de mejorar mi vida.
Que Dios los bendiga a todos, y a los que son justos para
contratar a otras personas.
David Díaz
daviddpbf@yahoo.com
Turistas atemorizados en El Pital
Me dirijo a ustedes con el deseo de que puedan ayudar a mejorar
la imagen del país. En febrero visité El Salvador
con mi familia. Visitamos varios lugares turísticos;
uno de ellos fue El Pital, el cual nunca más volveré
a visitar, pues nos dejó un sabor amargo.
Parece ser que el guardián del lugar no se identificó
salió de unos matorrales y de manera brusca nos pidió
los boletos; le respondimos que no habíamos visto a
nadie que nos los diera. De manera que en forma brusca y mal
educada nos dijo que nos fuéramos, lo cual hicimos.
Conforme nos dimos la vuelta, esta persona sacó un
arma y disparó. Gracias a Dios no pasó a más;
sin embargo, nos dejó un amargo sabor para el resto
de nuestras vacaciones.
No sé a quién dirigir mi queja, por eso acudo
a ustedes. No creo que sea adecuado tener en lugares afamados,
por la belleza de nuestro país, personas sin educación
y que tienen la mentalidad de que por tener un arma pueden
atemorizar y no respetar los derechos de los demás.
Yo pensé que El Salvador había mejorado al respecto,
pero me equivoqué y puse en peligro la vida de mi familia.
Espero que ustedes, mediante sus artículos puedan ayudar
a turistas a no visitar lugares peligrosos como éste,
o (proporcionen) una guía de dónde enviar las
quejas de lugares peligrosos, pues mediante este comportamiento
lo único que hacen es correr a los turistas del país.
De antemano les agradezco su ayuda.
Julio Martell
julio@cornerstone-prop.com
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Iglesia
de Tejutla
El templo está dedicado a Santo Tomás. Fue
construido en el siglo XVIII.
Tejutla, en Chalatenango, es una población chortí
precolombina. Su nombre antiguo fue Texutla, que significa
ciudad de tejos y lajas. Algunos historiadores
la traducen como ciudad azul o ciudad
de las brasas. Su fundación se remonta al
siglo V, cuando los chortís poblaron lo que ahora
es Chalatenango, parte de Cabañas y del departamento
de Gracias, en Honduras.
Foto Mauricio Chávez V. |
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