27 de febrero de 2005

Al dejar su territorio veraniego a finales de agosto, los insectos vuelan unas 2,500 millas y a
principios de noviembre llegan a México, a una franja de laderas montañosas cubiertas por pinos.

Doudley Althaus e Ioam Grillo,
del Houston Chronicle
The New York Times News Service


El número de mariposas monarca que inverna en México ha disminuido en un 75 por ciento este año, y algunos investigadores advirtieron que las condiciones en este país, así como en Estados Unidos y Canadá amenazan la supervivencia de una de las mayores maravillas de la naturaleza.|

“Estamos llegando a lo que vemos como una situación realmente peligrosa para el futuro de la monarca”, dijo Lincoln Brower, biólogo del Sweet Briar College en Virginia y un importante experto en
mariposas.

Cada año, millones de monarcas hacen un viaje asombroso de hasta 2,500 millas de Canadá y Estados Unidos a un área remota y montañosa en el estado central de Michoacán en México, donde pasan el invierno. Las mariposas atraen a miles de turistas.

El ministerio del ambiente de México emitió una declaración en la que culpa de la disminución en la población a un clima excepcionalmente frío, la primavera y verano pasados en América del Norte, así como al uso creciente de cosechas genéticamente modificadas y herbicidas allá.

Sin embargo, un informe, dado a conocer por Brower y otros importantes investigadores de la monarca, dijo que los factores estadounidenses y canadienses apenas si agravaron la amenaza representada por la continua deforestación en las montañas michoacanas.

Un importante ambientalista mexicano, Homero Aridjis, acusó al gobierno de México de tratar de endilgarles la culpa a otros países mientras ignora la tala ilegal en el refugio invernal de las mariposas.

Es frecuente que los leñadores clandestinos operen con impunidad a pesar de que el gobierno creó una reserva para la mariposa, dijo Aridjis, poeta y novelista que fundó uno de los grupos ambientalistas más antiguos de México.

“El problema real está en nuestro patio trasero”, dijo Aridjis. “La policía y los funcionarios locales son sobornados, y el gobierno federal se distancia y no hace nada”.

Brower dijo que al parecer el gobierno mexicano está restándole importancia al efecto que tiene la deforestación en las monarca.
“Minimizar el efecto de la tala es una locura”, dijo. “Lo que ha sucedido allá en la última década ha sido simplemente devastador”.

Sin embargo, Ernesto Enkerlin, que supervisa las áreas ecológicamente protegidas en el ministerio del ambiente, insistió en que la tala cerca de las áreas de anidación de las mariposas fue suspendida en agosto. Las áreas veraniegas de reproducción de la monarca en Estados Unidos y Canadá, dijo, son más importantes para la supervivencia de la especie que las invernales en México.

“No estamos tratando de culpar a Estados Unidos de este problema”, dijo Enkerlin. “Es un importante tema trasfronterizo que tenemos que trabajar conjuntamente para solucionarlo”.

Donde quiera que recaiga la preponderancia, indicó Brower, las hermosas aunque frágiles monarca se encuentran, en tanto una especie, atrapadas entre dos fuegos, de donde es posible que no puedan escapar.

Es probable que el destino de las mariposas no preocupe a la mayoría de las personas en un mundo acosado por el desastre ambiental. No obstante, por supuesto que debería, dijo Brower.

Sin embargo, algunos expertos no son tan pesimistas sobre el destino de las monarca. Jeffrey Glassberg, el presidente de la North American Butterfly Association (Asociación Estadounidense de las Mariposas), señaló que las poblaciones de insectos pueden aumentar o disminuir en un 50 por ciento o más de un año a otro. Un mal año no significa necesariamente que sea una tendencia amenazadora para una especie, dijo.

“Las monarca no están amenazadas por la extinción”, dijo Glassberg. “Con un evento que sucede una sola vez como este, sin más información, uno sólo puede especular sobre cuál podría ser la causa”.

 


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