27 de febrero de 2005

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Sobre rifa de libro
En el periódico del domingo 20 del presente mes leí un artículo acerca del libro “Educar con amor y paciencia”, y me pareció muy interesante, porque problemas de los que habla allí se dan día a día en nuestros hogares. Lo digo por ser madre de tres hijos y hay situaciones en las que siento no poderlas controlar adecuadamente. Por lo mismo, me gustaría mucho me obsequiaran un libro para aprender a educar de una mejor manera a mis hijos.
Gracias por su atención a mi correo y felicitaciones por su excelente trabajo.
Mirna Lissette Recinos
Colonia Los Tulipanes
Ahuachapán


Queja sobre cobros en envíos
Resido en los Estados Unidos, pero cuando viví en mi querido país El Salvador jugué en la Selección de Baloncesto por muchos años, y puse el nombre de mi país en alto. Parte de mi familia aún reside allí y cada vez que puedo en épocas especiales les escribo y envío mis cosas a través de Fedex, por lo cual pago más por obtener los servicios que del correo corriente. Bueno, lo que me sucedió es que mandé para el cumpleaños de mi padre dos tarjetas de cumpleaños, tres fotos de mis hijos y como regalito de cumpleaños una billetera para él. Yo he enviado cosas a El Salvador por muchos años, pero esta vez en aduana quieren que pague $45. ¿Pueden creerlo? Muchísimo más de lo que yo he gastado. ¿Qué es esto?, ¿hay alguna nueva ley que no conozca? A mí me parece ridículo. Ni que enviara oro, o dinero. Qué absurdo.
Si alguien pudiera comentar esto en el periódico creo que sería bueno para que vean lo que ciertas personas están haciendo. Ese paquete lo doy por perdido, pues no pagaré esa cantidad, y para que me lo regresen Fedex quiere que pague otra vez. Ya pagué una vez más por un servicio que no recibí. Les agradezco su atención a la presente.
Teresa Osegueda de Tomany
TomanyTETE@aol.com


Llamado a Concultura
He leído con agrado el artículo de “El último cuentacuentos” y espero que los próximos escuderos de las letras costumbristas-mitológicas salvadoreñas tengan más espacios que los buses para mostrar sus creaciones a las nuevas generaciones.
En una clase de ética, un catedrático preguntaba a sus alumnos qué sabían acerca de costumbres y música nacional tradicional. El silencio en el aula fue sepulcral. Analizando el porqué de este vacío cultural recordé que la preocupación por conocer nuestra música costumbrista y los compositores de ellas es mínima en nuestro sistema educativo.
Si bien la música y las costumbres precolombinas casi han desaparecido de nuestro país, según palabras del historiador Escalante Arce, existen libros casi olvidados donde se documenta con gran detalle el origen cotidiano de la música y mitología cuscatleca.
El “Cuscatlán típico”, de María de Baratta, ha sido casi olvidado y reemplazado por la música y la cultura extranjeras. Debemos convertirnos en guardianes de lo que aún nos queda. ¿Por qué recitar en un bus si se puede recitar en una escuela, en una universidad o en un festival cultural? Sin duda, la autoridad cultural de nuestro país estará ocupada tratando de crear espacio para orgullosos veteranos y jóvenes portadores de ancestrales conocimientos culturales.
Mis felicitaciones a los que llevan el estandarte de la cultura hasta los rincones más impensables... como los corredores de los buses.
Antonio Castellanos
alfacharlie@elsalvador.com



Monumento nacional
Iglesia San Juan Bautista (1770-1790), de Nahuizalco, Sonsonate, nombrada monumento nacional.
Nahuizalco es una población pipil precolombina, cuyo nombre significa “los cuatro Izalcos” o
“los cuatro penitentes”.

Foto : Mauricio Chávez Villalobos



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