24 de julio de 2005

Los hombres siguen a la delantera, pero en los últimos tiempos los especialistas han detectado que cada vez más temprano las mujeres escapan de la realidad refugiándose en el alcohol, y todo indica que la brecha entre sexos se está acortando.

Morena Rivera
Fotos: César Avilés, Luis Villalta y
René Estrada

Hablemos@elsalvador.com
36%
Bebe alcohol por unirse a un grupo
de las mujeres consume alcohol para sentirse parte de un grupo, según lo revela una encuesta de Fundasalva, realizada con mujeres de 12 a 45 años.

“Pensé que podía manejar el alcohol; nunca imaginé que iba a destruir mi vida”, dice Ana.
Tiene tan solo 22 años, una mirada triste, y ya sabe lo que esta sustancia es capaz de hacer en el organismo y en la vida emocional de quienes la consumen.

Su primer encuentro con esta bebida fue antes de los 12 años cuando solía mezclar los tragos en las fiestas sociales de sus padres. Entonces ella percibía el alcohol como una diversión, una forma de ser libre e independiente.

A los 13 años se escapaba de la escuela para ir a emborracharse con sus amigos y trasnochaba en los bares en compañía de las botellas. A los 14 ya no sólo eran las bebidas embriagantes; descubrió que la marihuana y la cocaína también le permitían evadir la realidad de su vida.

“Ahora puedo entender que me sentía sola, pues aunque mis padres siempre nos dieron todo, casi nunca tuvimos afecto”, confiesa Ana, desde la Fundación Alma, uno de los centros de atención a mujeres alcohólicas. “La adicción era la muleta para depositar los problemas de mi existencia”, agrega.

Un estudio reciente de la Fundación Salvadoreña Antidrogas (Fundasalva) da visos de dos de las razones que llevan a más mujeres que a hombres a sumirse en las adicciones. Allí se revela que el 57% de ellas consume alcohol y otras sustancias sicoactivas para huir de los problemas familiares o afectivos.

Además, se evidencia que el 49% lo hace como una forma de escapar de la realidad. Estas tendencias señalan a los especialistas en salud mental que las vivencias estresantes que ellas atraviesan en el hogar, en el trabajo y en la sociedad son los principales detonantes que las llevan al consumo consuetudinario.

Pero hay otros indicadores detectados desde hace tres años que, aunque aún no ofrecen cifras concretas, ya están alertando al personal y a las instituciones que brindan atención a los alcohólicos.

Más temprano que antes


El inicio de consumo de alcohol en las mujeres cada vez es más temprano. Tres años atrás, las investigaciones detectaban que ellas habían probado el alcohol a los 14, pero una encuesta de Fundasalva realizada en el 2004 descubrió que el comienzo ahora roza los 12.

“Las alcohólicas tenemos un ego muy grande. Pensamos que podemos menejar la bebida, pero
a la vez nos da
miedo dejarla”.
Ana, 22 años
Las encargadas de los centros de atención a mujeres adictas a las bebidas embriagantes ya hablan incluso de niñas de 11 y hasta de nueve años atrapadas en la adicción.

“Es una tristeza, pero cada día son más jóvenes”, detalla Eugenia Lindo, terapeuta del departamenteo de Tratamiento y Rehabilitación de la Fundación Antidrogas.

Ana cursaba apenas el tercer ciclo cuando a media mañana experimentaba los deseos de beber.

Muchas veces se presentaba en clases con la resaca de la noche anterior, y al salir del colegio, en ocasiones sin quitarse su uniforme, salía con sus amigos a seguirse embriagando.

A juicio de Eugenia Lindo, en número de casos la distancia entre hombres y mujeres también se está acercando.

Hace tres años, su experiencia le mostraba que eran dos mujeres por cada cinco hombres, mientras que en la actualidad esas cifras podrían estar cambiando.

Hasta el año pasado un estudio sobre “Prevalencia (incidencia) del consumo de sustancias sicoactivas en El Salvador” reflejaba que el 30% de los bebedores de licor y cerveza es mujer.

En los hogares de tratamiento y atención a adicciones femeninas se recibe un promedio de 10 a 15 alcohólicas al mes.

Cifras del Programa Nacional de Salud Mental del Ministerio de Salud demuestran que el 11.5% de los consumidores de esta sustancia es del sexo femenino, frente a un 59% del sexo masculino.

El hospital Nacional Siquiátrico reporta que hasta junio de 2005 egresaron 22 mujeres por síndrome de abstinencia e intoxicación etílica.

Ellas empiezan consumiendo cerveza, luego llegan al licor.
Para el jefe del programa de Salud Mental del Ministerio de Salud, Moisés Guardado Rodríguez, es probable que no sólo las estadísticas vayan en incremento, sino que los casos de alcoholismo en mujeres ahora son más reportados. Incluso el consumo femenino es menos criticado.

Sin embargo, aunque el estigma hacias las bebedoras se ha suavizado, cree Eugenia Lindo, las reglas de la sociedad aún señalan más a la mujer que al hombre alcohólico.

“A ellas se les permite beber, pero no emborracharse. Ellos, entre más consumen son más hombres”, señala la terapeuta.

Por eso es usual que, muchas veces, las mujeres escondan la adicción en la oscuridad y el anonimato de sus hogares.

Esos tragos en soledad permiten que nadie se dé cuenta sino hasta que la enfermedad ha llegado a su fase crónica, y esto podría generar un subregistro en el número de casos existentes.

Ellas también dan positivo

- En el 2004, la Unidad Antidoping del Viceministerio de Transporte realizó 41,016 pruebas de alcohotest. De éstas, 1,479 resultaron positivas: 94 mujeres y 1,385 hombres.
- Hasta el 30 de junio de 2005 se han hecho 25,958 pruebas de alcohotest, de las que 461 salieron positivas. De éstas 429 en hombres y 32 en mujeres.
- El año pasado se produjeron 1,060 accidentes de tránsito por conducir bajo los efectos del alcohol y de las drogas. Esta causa ocupó el séptimo lugar en la lista de tragedias en las carreteras.
- En la actualidad, conducir en estado de ebriedad ocupa la posición número nueve como causa de accidentes automovilísticos. Hasta el 30 de junio de este año han ocurrido 403 accidentes por esta razón.
Fuente: Viceministerio de Transporte

34%
por diversión

de las consumidoras lo hace para divertirse, el 33% bebe alcohol por las sensaciones que le produce y el 31% por mostrarse rebelde ante la sociedad.

Cómo ayudar a las alcohólicas

- Contribuir a que no se sientan excluidas de la sociedad, y a que tengan un rol laboral, social y familiar.
- Aconsejarlas para que abandonen la ira.
- Es bueno que recarguen energías.
- Despertar nuevos intereses en ellas.
- Darles apoyo de parte de la pareja y la red social.
- Mejorar en ellas la autoconfianza.

Fuente: doctora Marisol Domínguez, del hospital Siquiátrico

Enfermas de soledad

Los sicólogos y los siquiatras que atienden a las alcohólicas han detectado que, la mayoría de veces, ellas cargan con otros problemas de fondo.

El 85% ha sido víctima de abuso sexual, y esto las ha marcado de por vida.

Muchas de las pacientes son madres solteras, tienen autoestima baja o destruida, enfrentan un sentimiento de soledad, culpa e inferioridad, y la patología detectada con más frecuencia —cree la doctora Marisol Domínguez, especialista del hospital Siquiátrico— es la depresión.

Además, Domínguez explica que cuando una mujer se vuelve adicta al alcohol es muy probable que en su vida exista un hombre con el mismo padecimiento, ya sea su padre o su pareja.

Rosa S., de 43 años, ha estado ingresada 15 veces en el Servicio de Adicciones del hospital Nacional Siquiátrico. Ella llegó a las fauces de esta sustancia luego de sentirse decepcionada de los maltratos que le proporcionaba un padre alcohólico.

Desde los 14 años ha tomado cerveza hasta perder el conocimiento, pues le hace olvidar su soledad y siente que le da la alegría y la apariencia de una vida fácil que nunca ha tenido.

Las terapias ocupacionales son muy útiles en el tratamiento que los centros de rehabilitación dan a las mujeres alcohólicas.

La jefa del departamento de sicología de la Fundación Alma, Michelle Cuéllar, refiere que las pacientes abusan de las bebidas embriagantes para escapar de las situaciones dolorosas. “Es un bloqueador del dolor emocional de las personas”, sostiene.

Esas situaciones de fondo que las llevaron a depender del alcohol para llevar una vida “normal” reciben mucha atención a la hora de seguir un tratamiento, pues aunque la compulsión nunca puede llegar a controlarse, sí es posible sanar la dependencia y la necesidad por la bebida.

Todas las alcohólicas lo saben. Si quieren mantenerse en abstinencia deben cicatrizar sus resentimientos y ni siquiera deben mirar el alcohol, pues una sola gota consumida las puede lanzar al mismo abismo de donde antes habían salido.

Tratamiento exclusivo para ellas

Existen por lo menos cuatro centros de atención a mujeres alcohólicas, entre ellas Puerta de Salvación, Fundación Alma, Fundasalva, y desde hace unos días también los hogares Crea María Auxiliadora.

El tratamiento para mujeres adictas al alcohol puede ser en internamiento a ambulatorio. En primer lugar, explica la terapeuta Eugenia Lindo, se trabaja en la educación para que ellas entiendan por qué afecta la enfermedad.

Cuando se logra una abstinencia parcial o total se hace énfasis en las razones que las llevaron al alcoholismo. Allí se hace una retrospectiva, desde la infancia, pasando por la adolescencia, hasta la edad adulta. Este proceso lleva de tres a cuatro meses.

51%
por problemas
familiares de las mujeres entre 12 y 13 años de edad, consultadas por Fundasalva, bebe alcohol para huir de los conflictos familiares o afectivos.

Luego viene la reparación de daños posibles, el autoperdón y las disculpas hacia los demás. Por último se diseña un proyecto de vida con las pacientes.

Es necesario que en ese proceso de tratamiento participe la familia de la afectada, incluso los hijos, si ya tienen edad para entender el problema.

¿Cuánto valen las adicciones?

- El alcohol es una de las sustancias que más adicción causa en las personas, y según los estudios de incidencia, el que está más extendido.

Se considera que de diez personas consultadas por lo menos ocho lo han consumido alguna vez.

- Las adicciones son consideradas como uno de los problemas de salud pública de primer orden en el país, con costos muy altos para el Estado.

- El año pasado, 2,200 personas fueron atendidas por diagnósticos relacionados con las drogas y el alcohol en el hospital Nacional Siquiátrico.

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- Además egresaron 1,158 personas por estos mismos problemas. La estadía del tratamiento duró un promedio de siete días y costó $312 por cada uno.

En total, este centro de salud gastó $362,349.78 por el ingreso de estos pacientes.

- Cada año, El Salvador gasta más de cinco millones de dólares (14% del presupuesto asignado a los hospitales públicos) en atención hospitalaria a personas ingresadas por hechos de violencia, ocurridos bajo los efectos del alcohol y de las drogas ilícitas.

Fuente: Hospital Nacional Siquiátrico y Ministerio de Salud

 

 



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